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Un aluvión de adrenalina

El Sevilla merece más ante un Atlético mejorado con la entrada de Torres

Iborra lanzó un balón al palo y los andaluces gozaron de más ocasiones para ganar

Torres trata de escaparse de Arribas. Ampliar foto
Torres trata de escaparse de Arribas.

Partido trepidante en Nervión. Concluido el aluvión de adrenalina, con menos fútbol del previsto, el Sevilla hizo méritos para sentirse ganador de choque muy emocionante, donde el Atlético mostró una versión alejada de la que le hizo campeón. Guarda cualidades innatas como su seguridad defensiva, pero tiene poco juego mientras recupera a Koke, un tesoro en este equipo. Simeone jugó a no perder y le salió. Se llevó un punto de un estadio donde el Sevilla lleva 27 partidos sin perder.

Sevilla, 0 - Atlético, 0

Sevilla: Sergio Rico; Coke (Mbia, m.70), Arribas (Reyes, m.70), Kolodziejczak, Fernando Navarro; Krychowiak, Iborra; Aleix Vidal, Éver Banega, Vitolo; Bacca (Gameiro, m.79).

Atlético: Moyá; Juanfran, Miranda, Godín, Jesús Gámez; Gabi (Coke, m.64), Tiago, Mario Suárez, Raúl García; Arda Turán (Fernando Torres, m.59), Griezmann (Mandzukic, m.75).

Arbitro: Carlos Clos Gómez (Comité Aragonés). Amonestó a los locales Arribas (m.20), Krychowiak (m.49), Mbia (m.81) y Banega (m.92), y a los visitantes Arda Turán (m.37), Gabi (m.43), Jesús Gámez (m.51), Griezmann (m.52), Mario Suárez (m.55), Tiago (m.64) y Miranda (m.87).

Incidencias: Partido de la vigésimo quinta jornada de la Liga BBVA disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán ante 36.000 espectadores. Terreno de juego en perfectas condiciones.

El Sevilla jugó sin sus centrales titulares y ofreció una estupenda disertación de intensidad y potencia. También fútbol en las botas de Banega. Solo le faltó el gol. Mejoró el Atlético en la segunda mitad, cuando Simeone fue desgranando peones defensivos para dar entrada a Torres y Koke. El delantero estuvo pujante y rápido. Gozó, además, de la más clara ocasión del Atlético en una jugada que se fabricó tras arrebatarle el balón a Krychowiak. No faltó tampoco en el partido el duelo táctico de los entrenadores, sus buenos cambios y la forja.

Mientras ambos se despellejaban sonreía el Valencia. La próxima semana visita el Vicente Calderón pudiendo arrebatar a la tercera plaza al Atlético, que tendrá las bajas de Griezmann y Miranda. Según Simeone, ahí está la Liga de su equipo. Por eso se llevó el empate que buscó en Nervión con una alineación que desprendió conservadurismo y algo de miedo. Nadie como el argentino conoce a su equipo, inmerso en un momento de dudas. El Sevilla sale reforzado del partido. Se aleja de la pelea por la cuarta plaza, pero disfruta en su querida Liga Europa. Ahí tiene puestas todas sus esperanzas.

No queda mucho del Atlético que asombró ante el Madrid, poco juego y muchos nervios

No queda mucho del Atlético que asombró ante el Madrid. Aquella fantástica exhibición que puso al conjunto rojiblanco en los altares de la Liga ha dado paso a una zona muerta, donde el equipo de Simeone se mueve con ciertos nervios. Lo demostró en la Champions ante el Leverkusen, incluso con el pecado de perder intensidad en algunas fases ante la velocidad de los alemanes. Volvió a hacerlo en la caldera del Sánchez Pizjuán, uno de los campos calientes de la Liga. La primera señal de la inquietud que rodea al Atlético la sembró el propio Simeone con una alineación extraña. Dispuso a cuatro centrocampistas sin velocidad, casi todos paridos para ser pivotes, dejó a Arda a su aire y Griezmann en punta. Un grupo que se plantó en su campo a esperar al Sevilla y que no tuvo nunca la capacidad de tener el balón y combinar.

El Atlético cedió toda la iniciativa al Sevilla. No es que los de Emery se sientan muy a gusto en el papel de dominador del juego, pero es un equipo que sabe siempre lo que hace. El respeto con el que le jugó el Atlético aceleró las virtudes de jugadores como Banega, en buen momento, capaz de llevar las riendas del Sevilla ante el excesivo repliegue visitante. El conjunto andaluz fue el amo y señor del partido ante un Atlético intenso, pero sin fútbol, con sus hombres desplegados muy lejos del área de Sergio Rico.

El conjunto andaluz fue el amo y señor del partido, solo le faltó el gol

El choque desprendía adrenalina en cada lance, sin apenas ocasiones, y el poco fútbol lo ponía el Sevilla. El Atlético, al menos, tuvo la virtud de detener a Bacca y Vitolo, los argumentos andaluces en ataque, aunque lo pasó peor con las acometidas de Iborra y el sentido táctico de Krychowiak. Emery ha encontrado en Iborra todo un ariete. Es una transformación sublime, que provoca que el valenciano adelante líneas y sea capaz de irrumpir con peligro gracias a su poderosa zancada y su remate. Así llegó la mejor ocasión del Sevilla en la primera mitad. Un precioso pase de Banega desde la banda fue rematada por Iborra al palo. Los de Emery lo había hecho todo bien, pero no marcaron.

A pesar de sus apuros, Simeone fue madurando el partido como lo tenía planteado en la pizarra. Entró Torres, rápido, con ganas. Después lo hizo Koke. Fue el primero el que dinamizó a su equipo. Por primera vez a lo largo del encuentro, el Atlético llegó al área del Sevilla.

El partido se traspasó entonces al banquillo. Emery respondió a los movimientos de Simeone con Mbia y Reyes. Se asustó con la amarilla de Arribas ante la pujanza de Torres y Krychowiak pasó a ser central con el camerunés en el eje.

La tuvo, Torres, eléctrico, pero hubiera sido demasiado premio el triunfo de los madrileños. El partido acabó como fue. Con un dominio feroz del Sevilla y una buena defensa de los de Simeone, ordenados y disciplinados, pero sin duende. Sometidos al talento de Banega y las carreras del incansable Aleix Vidal. Vivos por la falta de gol de este Sevilla intratable en casa.

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