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FÚTBOL | VIOLENCIA

Vía libre al cierre parcial de los campos

Un observador de la federación apuntará cualquier comportamiento intolerante durante los partidos y Antiviolencia propondá sanciones, entre ellas clausurar las gradas

Uno de los fondos de la grada del Calderón, en el pasado Atlético-Villarreal. Ampliar foto
Uno de los fondos de la grada del Calderón, en el pasado Atlético-Villarreal.

El Consejo Superior de Deportes (CSD) aprobó ayer la nueva normativa de la Federación Española de Fútbol (FEF) para prevenir y sancionar la violencia en el fútbol. Esta contempla una novedad: el cierre parcial de los estadios que se aplicará de forma inmediata. Hasta ahora, los estadios se cerraban en su totalidad —no por sectores—y, además, por un mínimo de cuatro partidos. Es decir, tenía que ocurrir algo realmente grave para que se procediera a clausurar el recinto. El límite mínimo del cierre ha desaparecido.

Los árbitros contarán —la medida ya entró en vigor anoche en los partidos de Copa— con un ayudante, un oficial de partido nombrado por la federación que tendrá libertad de movimiento por las gradas. Su tarea es la de apuntar cualquier comportamiento violento, racista, xenófobo o intolerante que ocurra durante el partido. No es un árbitro, sino un observador cuya misión exclusiva es la de levantar un acta que pondrá en conocimiento del colegiado los comportamientos delictivos. Es decir, todos los que no respeten la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.

Ya ha habido propuestas de sanciones contra la violencia verbal

El oficial de partido podrá visionar los vídeos de las cámaras de seguridad del estadio y pedir a los policías en el recinto deportivo que soliciten la documentación a todas aquellas personas que protagonicen episodios de violencia verbal. Sus informes quedarán reflejados en un apéndice incluido en el acta arbitral (la que registra todas las incidencias del partido, desde las alineaciones hasta las amonestaciones y expulsiones). Una vez recibidas, la federación las transmitirá al Comité Antiviolencia y este, tras probar el hecho delictivo, propondrá las sanciones pertinentes a las delegaciones de gobierno. Ellas son las que sancionarán a los clubes con el cierre parcial de las gradas.

3.000 euros de multa y prohibición de acceso a los recintos deportivos durante seis meses para aficionados que “insultaron a los jugadores del equipo visitante” en el Athletic-Atlético

Desde el CSD insisten en la “proporcionalidad” y el “sentido común” a la hora de castigar. Será difícil que el grito de “hijos de puta” cantado por cinco personas lleve al cierre parcial de un estadio.

El eco que dejó la muerte del ultra del Deportivo, Francisco Romero Taboada, en el Calderón el pasado 30 de noviembre y la serie de medidas que anunciaron el CSD y la Liga tuvo efectos inmediatos. En el Santiago Bernabéu, por ejemplo, ya no se escucha el “Messi, Messi, Messi subnormal”, uno de los cánticos más repetidos. El pasado sábado, antes del partido contra el Espanyol, los empleados de seguridad revisaban incluso las bufandas de los aficionados, niños incluidos, para asegurarse de que no llevaran símbolos racistas.

El cierre parcial de los estadios es considerado como la medida estrella para acabar con la violencia en el fútbol por Javier Tebas, el presidente de la Liga. Y la batalla contra la violencia verbal siempre fue uno de los objetivos de Miguel Cardenal, presidente del CSD. Ambas se han puesto en marcha. Entre las últimas propuestas de sanción del Comité Antiviolencia figuran multas de unos 3.000 euros y prohibición de acceso a los recintos deportivos durante seis meses para aficionados que “insultaron a los jugadores del equipo visitante” (en el Athletic-Atlético); para los que “insultaron al presidente del club local” (en el Elche-Málaga); y para un hincha “que increpó e insultó a la policía” (durante el Athletic-Alcoyano).

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