Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España resurge como un rodillo

La selección de Dueñas se clasifica para semifinales tras pasar por encima de Dinamarca

Las jugadoras españolas celebran el pase a semifinales Ampliar foto
Las jugadoras españolas celebran el pase a semifinales EFE

En el momento más oportuno España cuajó su mejor partido para lograr el pase a las semifinales del Europeo de Hungría y Croacia. Venía de sufrir un bajón ante Rumania, una derrota que alejó al conjunto de Jorge Dueñas de la lucha por las medallas. Pero España, espoleada por el orgullo, acabó pasando como un rodillo ante Dinamarca (29-22). Solo le valía ganar ante la selección que obtuvo el bronce en el Mundial de 2013, después de que Rumanía superara a Polonia. Y lo hizo a lo grande, sostenida por una gran Silvia Navarro, que con 12 paradas fue una pesadilla para las danesas. España resurgió y se citó para este viernes con Montenegro (20:30, Tdp), su rival por un puesto en la final.

ESPAÑA, 29-DINAMARCA, 22

España: Navarro (p), Temprano (p); López (2), Martín (4); Pinedo (4), Egozkue (-); Núñez (-), Elorza (-); Fernández (5), Chávez (3), González (-), Barbosa (6); Mangué (1), Pena (4); Aguilar (-) y Escribano (-).

Dinamarca: Toft (p), Poulsen (p), Kvieesgaard (2), Thorsgaard (1), Fisker (1), Hansen (2), Gravholt (2), Holsmgaard (-), Möler (-), L.Jorgensen (7), Kristiansen (1), Norgaard (1), Jensen (-), Spellerberg (2) y Burgaard (3).

Árbitros: N. Volodkov (Rus.) Y. Zotin (Rus.). Excluyeron dos minutos a Patri Elorza por parte de España. Y a Hansen, Spellerberg, Fisker y Holsmgaarden por Dinamarca.

Parciales: 3-1, 3-3, 6-5, 8-7, 11-9, 15-12 —descanso—, 16-13, 20-15, 23-16, 26-18, 29-20, 29-22.

Fönix Csarnok de Debrecen (Hungría).

La selección había ido de más a menos en el torneo. Llegaba a Hungría con un equipo todavía en recomposición, pero pronto exhibió un grupo muy entero. El sorteo no había sido nada benevolente para España: Polonia, Rusia y Hungría, en la primera fase; la temible Noruega, Rumanía y Dinamarca para la segunda, que daba el pase a las semifinales. La selección pasó el primer obstáculo con una exhibición ofensiva y sabiendo sufrir con marcadores de infarto. Sin embargo, desde la derrota ante Noruega, la favorita, a la que España plantó cara e incluso superó en la primera parte, la selección bajó los brazos, como volvió a ocurrir contra Rumania.

Pero hoy resurgió la selección de Dueñas para sellar un partido extraordinario. Salió lanzada hacia la portería de la danesa Sandra Toft. En seis minutos se puso dos por delante, 3-1, con Eli Chávez muy activa y el acierto de Carmen Martín, como de costumbre. Sin embargo, la efectividad empezó a alternarse con pérdidas de balones, cada vez más frecuentes en el combinado español. En 20 minutos ya había regalado ocho, por solo tres de las danesas.

Silvia Navarro mantuvo el marcador igualado tirando de reflejos. Las danesas se frustraban una y otra vez ante el acierto de la valenciana. Incluso cuando más corrían, impulsadas por alguna pérdida española, emergía la portera. Las españolas tenían el recuerdo del partido contra Noruega, en el que un pequeño bajón al final de la primera parte le impidió irse al descanso con ventaja. En esta ocasión no fue así, emergieron Beatriz Fernández, Nerea Pena y Marta López. Pytlick, técnico danés, recurrió por primera vez al siete para seis, para jugar con superioridad. Con Kristiansen con peto de portera, las noruegas hicieron el gol para irse al descanso tres por debajo (15-12).

La selección luchará por las medallas contra Montenegro

Al contrario que en otros encuentros, España creció en el segundo acto. Dinamarca corría, pero España bordaba el juego posicional. Shandy Cabral, máxima realizadora de España con seis goles, cuajó su mejor partido en todo el torneo. También ha evolucionado en eso España, que ha pasado de un protagonismo algo más individual, con Carmen Martín y Silvia Navarro como principio y final del equipo, a un brillo más colectivo, con la capacidad realizadora de Beatriz Fernández, que ayer acabó con cinco goles, y Nerea Pena y Eli Pinedo, ambas con cuatro. “Son ellas las que tienen de arriesgar”, les decía Jorge Dueñas a sus pupilas en un tiempo muerto, con cinco de ventaja tras un nuevo tanto de Cabral. Funcionaba el ataque y también lo hacía habitual cerrojo defensivo.

La selección acabó desatada en su faceta ofensiva. Se llegó a poner con 10 de ventaja en los últimos 10 minutos, una renta con sabor a semifinales. Las danesas remaron pero la orilla quedó muy lejos, a siete tantos de distancia; junto al duelo con Polonia, la mayor ventaja con la que ha cerrado España un partido en este Europeo. Y en el momento más adecuado.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información