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El Sevilla se complica la vida

Sesteo inexplicable del equipo de Emery, que se jugará la clasificación en el último partido ante el Rijeka tras ser derrotado con total justicia por el Feyenoord

Toomstra marca el primero para el Feyenoord. Ampliar foto
Toomstra marca el primero para el Feyenoord. AP

Anda el Sevilla sumido en la primera crisis de la temporada. El equipo andaluz se complicó la clasificación en la Liga Europa tras caer con toda justicia ante un Feyenoord superior en todos los aspectos del juego. Especialmente, en la pasión que le puso a un partido que jugó de forma inteligente y precisa. El Sevilla, al que le vale el empate en casa en la última jornada ante el Rijeka para clasificarse, quiso ganar en un ambiente muy hostil sin fútbol ni implicación, algo que no se sostiene.

Un sesteo inexplicable que tumbó las aspiraciones del Sevilla y alimentó las esperanzas del Feyenoord. El conjunto holandés fue creciendo en sus posibilidades hasta lograr adelantarse en el marcador después de un fallo en cadena de la defensa andaluza. Solo entonces, a la hora de encuentro, despertó el Sevilla, que pudo empatar en un remate de M’bia a la red mal anulado por el juez de línea. Solo fue un espasmo positivo de un horrible encuentro del Sevilla, que ha perdido pujanza y fútbol y que se jugará la clasificación en el último encuentro de la liguilla. No tenía necesidad de disputar esta final. El campeón del torneo debió zanjar su pase en Holanda.

La Liga Europa tiene su encanto. Campos como los del Feyenoord y su gran ambiente dan lustre a una competición cuyo campeón tendrá plaza en la Liga de Campeones. El campeón actual de este torneo, el Sevilla, tenía una dura prueba en Holanda. Acumulaba el equipo andaluz tres resultados negativos en la Liga y Emery decidió refrescar a un grupo que en las últimas jornadas había ofrecido síntomas de cansancio. La primera novedad llegó en la portería, con la entrada de Rico por Beto. También fueron titulares Arribas, Kolo, Reyes y Gameiro. Arrugado en las citas más importantes de la temporada, el Sevilla se mostró demasiado reservón a pesar de jugar con dos delanteros como Aspas y Gameiro.

FEYENOORD, 2-SEVILLA, 0

Feyenoord: Veermer; Boulahrouz, Van Beek, Kongolo, Nelom; Clasie, El Ahmadi; Toornstra, Imers, Boetius; y Kazim Richards. No utilizados: Mulder; Mathijsen, Karsdorp, Bilal, Vilhena, Te Vrede y Schaken.

Sevilla: Rico; Coke, Carriço, Arribas, Kolo; Denis Suárez (Deulofeu, m. 60), Krychowiak, Mbia, Reyes (Vitolo, m. 79); Aspas (Bacca, m. 60) y Gameiro. No utilizados: Beto; Diogo, Pareja y Banega

Goles: 1-0. M. 55. Toornstra. 2-0. M. 83. El Ahmadi.

Árbitro: Slanko Vincic. Amonestó a Boetius, Van Beek, Arribas, Kazim Richards, El Ahmadi y Krychowiak.

Feyenoord Stadion. Lleno. 50.000 espectadores.

El equipo andaluz cedió la iniciativa al Feyenoord y casi nunca tuvo el balón, lo que imposibilitaba la entrada en acción de sus delanteros. Denis y Reyes, de interiores, sufrieron una enormidad para tener la pelota y el Feyenoord, rústico y poco efectivo, se encontraba demasiado cómodo. Ocurre, no obstante, que al cuadro holandés le falta fútbol incluso para superar a este Sevilla tan soso. La sola presencia de Krychowiak y el oficio de Carriço aseguraban, al menos, el empate. En ataque no hubo noticias del Sevilla, que ni tiró a puerta en una primera parte que se complicó para los andaluces en su tramo final.

Un error de Carriço, casi siempre seguro, dejó a Clasie solo en el área del Sevilla. Coke, providencial, sacó el área pequeña su pase de la muerte. Luego fue rico el que despejó un buen disparo del propio Clasie, el futbolista con más clase de los holandeses.

Las dos acciones fueron un preludio de lo que le esperaba al Sevilla si seguía manteniendo su papel de equipo pequeño, sin presencia en ataque.

Así ocurrió. El Feyenoord se lo fue creyendo y el Sevilla mantuvo su siesta. Sin fútbol, solo faltaba un error en defensa, que llegó en el primer gol del conjunto holandés. Un lamentable error de defensa bien aprovechado por Boetius, que asistió con clase a su compañero Toornstra. Solo entonces despertó el equipo andaluz, que pudo empatar en una acción de Mbia que llegó a la red y que fue anulada por un inexistente fuera de juego. Duro poco la mejoría del Sevilla, sin conexión, sin pase entre líneas ni desborde, abandonado a una acción genial de Deulofeu que no llegó.

Bacca y Gameiro mostraron carencias preocupantes y el Feyenoord se marcó una gran noche con otro buen gol. Resultó preocupante la imagen del Sevilla, que solo tiró a puerta una vez en todo el partido. Escaso bagaje para el campeón y todo un aspirante para jugar la Liga de Campeones.

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