Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El City, sobre el alambre

Al equipo de Pellegrini, muy destemplado en este curso, le urge un triunfo frente al Bayern para no quedar apeado a las primeras de cambio de la Champions por tercer año seguido

Pellegrini, durante un entrenamiento del Manchester City. Ampliar foto
Pellegrini, durante un entrenamiento del Manchester City. REUTERS

Diseñado para brillar en las cotas más altas, allí donde se baten los grandes, el Manchester City vuelve a verse en un brete a las primeras de cambio. Desde el aterrizaje del jeque Mansour bin Zayed Al-Nahyan, en 2008, el equipo inglés ha ido ganando pujanza en Inglaterra hasta convertirse en uno de los tótems de la Premier, cuyo cetro ha levantado dos veces (2012 y 2014) en los últimos tres años. Sin embargo, cuando escucha la sinfonía de la Champions se desploma como un castillo de naipes.

Fracasó con estrépito en sus dos primeras participaciones (2012 y 2013; también en su estreno en la Copa de Europa, en 1969, eliminado en primera ronda), en las que cayó fulminado en la fase de grupos, y volvió a tropezar muy rápido el curso pasado. El Barcelona lo noqueó en los octavos. Este año, el equipo inglés vuelve a estar contra las cuerdas. Todo lo que no sea una victoria esta noche contra el Bayern (20.45, Canal+ Liga de Campeones) supondrá prácticamente su adiós al torneo.

“Nadie está contento por cómo hemos jugado, pero tenemos una última oportunidad ante el Bayern”, señala Manuel Pellegrini, cuyos hombres solo han sido capaces de cosechar dos puntos –los empates contra el Roma, en casa, y el CSKA, en Moscú– en las cuatro primeras jornadas y fueron batidos en su estreno ante los alemanes y en la última cita, cuando los rusos congelaron a la grada del Etihad. “Estamos en una posición difícil. Sabemos que si no hacemos un buen partido no podremos continuar en la Champions, pero siempre he confiado en estos jugadores y sé que lo van a hacer bien. Lo único que necesitamos hacer es ganar”, reitera el técnico chileno.

GRUPO E

1.- Bayern: 12 puntos.

2.- Roma: 4 puntos.

3.- CSKA: 4 puntos.

4.- M. City: 2 puntos.

Supone el envite de hoy, por tanto, un cara o cruz para los citizens, que mirarán de reojo al duelo entre CSKA y Roma (les conviene un empate) y cuya sala de máquinas está muy diezmada. No podrán contar con Touré Yaya ni Fernandinho, por sanción, ni con Silva, lesionado. “Nos faltan tres piezas importantes, pero debemos ser agresivos desde el principio”, apunta Pellegrini, que a su vez indica que la posesión de la pelota será una de las claves: “Ellos juegan muy bien y tienen futbolistas muy técnicos, así que tenemos que hacer una buena presión, recuperar el balón y después intentar no perderlo”.

Su adversario, el Bayern, también llega al duelo castigado por las bajas. Hasta nueve debe paliar de algún modo su entrenador, Guardiola, que además de Javi Martínez, Badstuber, Reina o Schweingsteiger, echa en falta a hombres de peso como Alaba, lesionado en la última cita, contra el Roma, y Lahm, que se castigó el tobillo derecho durante un entrenamiento y permanecerá tres meses lejos del césped. Sin embargo, el conjunto bávaro tiene buenas sensaciones en tierras inglesas, en las que ha vencido en tres de sus cuatro últimos partidos de la Champions League (al Arsenal dos veces y al City una, antes de empatar en Old Trafford el pasado mes de abril). “Los partidos en Inglaterra son para disfrutar, y por supuesto que queremos ganar”, asegura Xabi Alonso, consciente de que el Bayern puede quitarse de en medio a un aspirante al trono.

Guardiola, en una secuencia del entrenamiento del Bayern. ampliar foto
Guardiola, en una secuencia del entrenamiento del Bayern. REUTERS

La campaña pasada, ambos equipos también quedaron encuadrados en la fase de grupos. Su careo se saldó con sendos triunfos a domicilio: 1-3 para el Bayern en el Etihad y 2-3 a favor del City en el Allianz de Múnich. “La Champions es una competición de mucho prestigio para el club y el entrenador. Sí, ellos se lo juegan todo”, remarca Guardiola, con el liderato del grupo E ya en el bolsillo, desconfiado de la vulnerabilidad defensiva de su rival en Europa –el City ha encajado goles en sus últimos 11 duelos continentales–. “Son muy buenos. No estamos aquí solo para divertirnos, hemos venido a jugar. Necesitamos la tensión. Al fin y al cabo, somos el Bayern”, agrega el catalán.

Pellegrini, mientras, se juega gran parte de su futuro. Al menos eso afirman desde Inglaterra, donde arrecian las críticas tras la caída en la Supercopa inglesa ante el Arsenal (3-0), la prematura despedida del City de la Copa de la Liga (contra el Newcastle) y la decepcionante trayectoria de los citizens en la Liga: son terceros, a ocho puntos ya del líder, el Chelsea. “Hemos cometido errores. Nos ha faltado consistencia en los últimos partidos, pero por el contrario hemos jugado con más intensidad”, se consuela el chileno, cuyo equipo, muy destemplado, sostenido hasta el momento por los goles de Agüero (12 en la Premier y dos en la Champions) y que viene de ganar al Swansea el pasado sábado, camina de nuevo sobre el alambre.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información