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“Haber sido portero es una universidad para asumir las críticas”

Andoni Zubizarreta charla alrededor del fútbol y el Barça con pasión

Andoni Zubizarreta, en un momento de la entrevista, en la ciudad deportiva del Barcelona. Ampliar foto
Andoni Zubizarreta, en un momento de la entrevista, en la ciudad deportiva del Barcelona.

Celoso de su trabajo y su despacho, el director deportivo Andoni Zubizarreta sí charla alrededor del fútbol y el Barça con pasión. Pausado, con un discurso rico en matices y con más reflexiones que titulares, destila confianza en el equipo que ha conformado.

Pregunta. Pasado el clásico, se discute a Xavi, Alves y Piqué como hace un par de cursos. ¿Eso es salud o desgaste de la plantilla?

Respuesta. En el clásico jugaron unos, pero en el anterior partido otros. Hay muchos movimientos en el año. Quizá con Dani Alves no, que es más fijo. Y pasados los primeros 45 minutos del clásico no creo que se discutiera eso...

P. Pero el clásico no es un partido cualquiera, sino donde se suelen poner a los más titulares.

R. Nos enfrentamos a nuestro mayor rival junto al Atlético, pero sacar conclusiones absolutas en cada duelo… Es como que siete jugadores del once tenían más de 30 años. Eso es una cuestión momentánea y no me preocupa porque si juegan Ter Stegen, Bartra, Sergio Roberto y Rafinha baja notablemente la edad media. Tenemos jugadores de diferentes franjas de edad y no dejamos envejecer al equipo. Aunque es verdad que de las incorporaciones de este año, menos Douglas y Ter Stegen, son jugadores hechos.

P. Aunque sólo tres de los ocho fichajes de este verano salieron de inicio ante el Madrid. ¿Qué piensa de eso tras darle al equipo tantas vueltas en verano?

R. También juega Neymar, que el año pasado no fue tan regular. Hacemos equipos para una temporada, no para un partido.

P. ¿Siente suya la plantilla?

R. Sí, siento míos a todos los jugadores. Incluso a los del Juvenil B, porque es mi responsabilidad tenerlos a todos con la misma mirada de fútbol. Nunca he tomado una decisión por encima de un entrenador del mismo modo que tampoco me he plegado a él; los entrenadores hacen convocatorias y alineaciones, y nosotros hacemos plantillas. Así que la opinión de los técnicos no me condiciona, pero todas las decisiones están siempre consensuadas.

P. ¿Es fácil o difícil ser el director deportivo del Barça, club con dinero e imán para los jugadores?

R. Hay futbolistas que dicen que no, hay clubes que también se niegan o ponen precios que se van de nuestras posibilidades. Pero ser director deportivo del Barça es mucho más fácil que del Rayo o del Athletic. Aunque cada uno tiene su proceso y exigencia en la competición. Al Barça se le exige competir, ser reconocible en el juego, evolucionar el fútbol y la plantilla y saltar el listón.

Nunca he tomado una decisión por encima de un técnico ni tampoco me he plegado a él”

P. En ese proceso, ¿no se ha cambiado un poco el toque por la contra? ¿Hacia dónde debe evolucionar el fútbol del Barça?

R. Se construyen los razonamientos desde principios que igual no son tan sólidos. El primer gol en Wembley ante el United [2011], el de Pedro, ¿es un robo de balón y contragolpe o es trabajo táctico en la presión? Depende cómo lo veas. Pero el fútbol evoluciona y quizá debíamos modernizar ciertos aspectos porque los rivales también ya sabían cómo jugábamos. Y en eso estamos, evolucionando desde esos principios.

P. ¿Y qué ha ganado el Barça con Luis Enrique?

R. Hemos subido en intensidad. Mantenemos mejor ese perfil de presión alta. Y hay partidos en los que se ha jugado muy bien, como ante el Rayo, Eibar y Ajax. También en la primera parte contra el Madrid.

P. Asentado Luis Enrique, ¿por qué no fichó a Valverde?

R. ¿Por qué siempre el entrenador que está no es el que yo quería? ¿En algún momento dije que era mi opción?

P. ¿No lo era?

R. No. Mi opción era Luis.

P. ¿Por qué cree que se le critica, por ser un hombre de club?

R. No, creo que… Esto ya me lo dijo Txiki [Begiristain, su predecesor]; una parte de este trabajo es aceptar que cuando un jugador no funciona es culpa nuestra y cuando funciona, es mérito suyo y fácil para nosotros por el dinero que ha costado y por la habilidad del entrenador. Es así. Y lo demás, los debates... uno no puede entrar en esas discusiones.

P. ¿Pero pueden llegar esas críticas porque es impermeable para la prensa y no da noticias?

Con Luis Enrique hemos subido en intensidad y en ese perfil de presión alta”

R. Si tengo que pensar que es así, es muy triste. Valoro más las relaciones humanas y la profesionalidad. Yo jugué ocho años en la portería del Barça con un debate continuo: que si no jugaba con los pies, que si no paraba penaltis… Ser portero es una universidad para asumir las críticas. Todo el mundo, por ejemplo, recuerda que Koeman hizo el gol en Wembley [1992, 1 a 0]. Pero algo debimos hacer bien para no encajar.

P. ¿Qué le duele más: que le llamen vago o que no sabe fichar?

R. No entro en eso, en las críticas personalizadas. Las que más me pueden preocupar son las que veo que tienen razón.

P. ¿Y qué peaje ha pagado por ser director deportivo?

R. A nivel personal, me ha costado alguno de mis mejores amigos. Pero la vida me enseña que con el tiempo se recuperan.

P. ¿Han hecho algo mal?

R. Somos humanos y hay cosas que sí. Me gustaría cambiar la situación que tenemos con respecto a la FIFA [no se podrá fichar hasta verano de 2016]. Pero tengo esperanzas de que este equipo funcione estupendamente. Creo mucho en este equipo, en esta plantilla y en este entrenador. Llegamos al Madrid sin tener a nuestro mejor fichaje del verano y han aparecido Sandro, Munir… Estamos creciendo.

P. ¿Y no puede ser que la plantilla entienda este año como una bola extra, ya que no podrán hacer incorporaciones?

R. El único que acaba contrato es Alves. Pero este año también se pondrán las notas al final del curso. Aquí la exigencia es máxima y el profesional defiende su prestigio, su nombre y también al club.

P. ¿Y a usted cómo se le juzgará si no puede fichar?

R. Es un año muy importante por la incorporación de Aureli Altimira y Jordi Roura junto a Paco Seirul·lo al área de metodología para el tratado de nuestra estructura de fútbol. No es tan vistoso, pero es fundamental. Y en el club me lo valoran.

P. ¿Es más fácil entenderse con Bartomeu que con Rosell y con Luis Enrique que con Tata?

R. Con Barto he trabajado cuatro años codo con codo. Ahora es el presidente y la relación institucional es diferente; no la personal. Me es más fácil. Y con Tata y Luis es igual. De Tata aprendí un montón, cómo uno se quiere involucrar llegando desde lejos. Y con Luis también aprendo esa perspectiva del que estaba fuera.

P. ¿Y cómo actúa mirando a otros entrenadores cuando tiene a uno en el banquillo?

R. El día que fichamos a Valverde en el Athletic, le dije: ‘Mañana empiezo a buscar entrenador’. Es como la moda; trabajamos para saber la tendencia del próximo año. Pero también con la complicidad del entrenador y no soy sospechoso. A Luis le digo quién me gusta y por qué.

P. ¿Y quién le gusta?

R. Me gusta cómo juega el Bayer Leverkusen y el Borussia Mönchengladbach. He visto poco al Southampton de Koeman, pero va como un tiro. Y el Marsella: una afición tan caliente con un técnico como Bielsa… es un ejercicio sociológico. También sigo al Rayo y el Roma porque me llaman la atención.

P. ¿Y cuántas horas duerme?

R. Seis. Normalmente, de 12 a 6, y a veces me puedo despertar con una idea. Los americanos dicen que las mejores conversaciones se dan en los aeropuertos, cuando se pierde un vuelo y hablas con alguien al que nunca más vas a ver o coincidir, y también cuentan que las mejores ideas se dan en los atascos de los coches y antes de despertarse.

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