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Diez de Iniesta en el Bernabéu

El volante del Barcelona, que llega esta tarde a la decena de clásicos ligueros en feudo blanco, analiza los nueve anteriores

Iniesta se escapa de Xabi Alonso y Carvajal en el último clásico del Bernabéu. Ampliar foto
Iniesta se escapa de Xabi Alonso y Carvajal en el último clásico del Bernabéu. Daisuke Nakashima/AFLO / Cordon Press

“¿Sólo he jugado nueve partidos ligueros allí?”, se pregunta Andrés Iniesta (Fuentealbilla; 30 años). “Vale, pues espero llegar a 10”. Y se arranca para EL PAÍS: “Está bien jugar en el Bernabéu. Es el partido”.

► “La primera vez, el Bernabéu impresiona”. Por mucho que te digan, intuyas o te lo hayas imaginado, cuando llegas al Bernabéu, te impresiona. Aquel partido lo perdimos 4-2 (2005). Era el equipo de Zidane, Ronaldo y Beckham, y me fui con la sensación de que aprovecharon todas las ocasiones, aunque siempre necesitan pocas para hacerte daño. Ese día entendí que para ganarles no basta con hacer un buen partido.

“El día de Ronaldinho”. Fue el día de Ronaldinho. Creo que jugué media hora o así (0-3; 2005). Fue un espectáculo, un partidazo de un equipo que ganó la Champions. En el campo tuve la sensación de que el público aplaudía a Ronnie —aunque eso lo vi ya por la tele— y de que asumía nuestra superioridad. Era evidente que el Barça había sido mejor.

► “Raúl, como siempre”. Al minuto de empezar, más o menos, marcó Raúl. Era el Madrid de Capello (2-0; 2006), un equipo muy sólido, de mucho nervio, con Diarra y Emerson. No tuvimos muchas ocasiones, pero tampoco lo tengo claro porque se mezclan los recuerdos. Supongo que debió ser de esos partidos que no sabes por qué, pero ellos van a doscientos y tú no, de esos en los que Raúl nos mataba a la primera.

► “Un día inolvidable”. El 2-6 (2009) es un día espectacular, un partido histórico por el resultado y por cómo jugamos. Además, teníamos que ganar porque la Liga estaba igualada. Y lo hicimos de una manera incuestionable. Yo diría que es de los mejores partidos que he vivido. Jugamos 40 minutos espectaculares, me lo pase genial, de los días que no quieres que se acabe el partido. Un día inolvidable.

► “Victoria de Liga”. Dicen que las Ligas no se ganan en el Bernabéu, pero yo he tenido que ir allí unas cuantas veces a ganarla. Salgo en el segundo tiempo (0-2; 2010), justo después del segundo gol que marca Pedro. Fue el día en que Guardiola puso a Alves de extremo en la primera parte. Siempre se inventaba una. Recuerdo que Pep siempre nos hablaba de ser valientes en el Bernabéu. Porque ese campo, en un momento dado, impone mucho y no te debes apocar. Marcó Messi, claro. Es difícil encontrar el mejor partido de Messi en el campo del Madrid; ha hecho tantos…

► “Empate a penaltis”. Marcaron Leo y Cristiano de penalti (1-1; 2010). Fue un partido tenso, difícil, trabajado, trabado, en el que por primera vez me pitaron una pena máxima en el Bernabéu. Y creo que al principio me aplaudieron un poco porque era el año después del Mundial, pero no recuerdo que fuera algo especial; la verdad es que siempre me sentí respetado en ese campo. El empate era bueno para nosotros porque nos acercó al título. Creo que era la primera temporada de Mourinho.

“Partidazo antes del Mundialito de Japón”. Jugamos el partido (1-3; 2011) y nos marchamos a Japón. No recuerdo por qué, pero es uno de esos partidos que llegamos al Bernabéu y parecía que nos iban a meter cinco. Pero ganamos y además ganamos bien. Dicen que es uno de mis mejores partidos allí, pero yo no tengo esa sensación. Empezó rápido Benzema —leí después que era el más rápido de los clásicos— y le dimos la vuelta… ¡sin que marcara Messi! Ese partido nos dio mucha confianza para ganar el Mundialito de Japón, aunque ya no viniera Tito.

“Clásico con polémica”. Jugamos a las cuatro de la tarde y perdimos (2-1; 2013). Llegábamos con muchos puntos de ventaja y nos habían eliminado de la Copa. Tampoco es tan raro perder con el Madrid y menos en el Bernabéu, ¿no? En ese partido estaba Jordi Roura en el banquillo —fue un año muy duro— y el árbitro no pitó un penalti a Adriano, además de expulsar a Víctor Valdés al acabar el encuentro.

“Mi primer gol, el último partido de Valdés”. Fue bonito para el espectador porque hubo muchos goles (3-4; 2014). Íbamos como víctimas y jugamos un encuentro muy serio y muy interesante. Lo pasé bien. Un gol en el Bernabéu siempre es especial. Pero al final son importantes si sirven de algo, y aquel día sirvió para que ganáramos el partido. Además, era emotivo porque sabíamos que sería el último cásico de Valdés. Y, después de tantos partidos allí, él se merecía la victoria.

“El décimo, esta tarde”. Todos los partidos en Madrid son diferentes e imprevisibles. Pero seguro que será un duelo bonito. Lo único que no se puede hacer en el Bernabéu es salir cagado. Necesitamos ser valientes, tratar de defender nuestro estilo y jugar con una concentración absoluta. Ellos están muy fuertes, tienen mucha pegada y de nada sacan mucho. Debemos pensar que si jugamos muy bien, podemos ganarles. Fácil nunca es, pero ganar ha de ser nuestra única motivación; es el Bernabéu y somos el Barça.

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