OBITUARIO

José Luis Abós, un entrenador que fabricaba sueños

El técnico aragonés devolvió al CAI Zaragoza a la élite del baloncesto español y lo clasificó en tercer puesto en 2013

José Luis Abós, entrenador de baloncesto.
José Luis Abós, entrenador de baloncesto. ISAAC BUJ (EFE)

“Nunca caminarás solo”. La pancarta de Inchas Lleons, una conocida peña de seguidores del CAI Zaragoza en el homenaje que se le tributó el pasado 1 de octubre cuando todavía estaba batallando contra el cáncer, resume el cariño que se ganó a pulso José Luis Abós (Zaragoza, 1961). Su fallecimiento, el lunes, ha causado una profunda conmoción en el deporte español. A sus 53 años, Pepelu, como le conocían los más allegados, estuvo en activo hasta que, el pasado verano, él mismo explicó que no iba a poder sentarse en el banquillo esta temporada en un comunicado que cerraba con el grito que tantas veces acompañó su trayectoria: “¡Aúpa CAI”.

Abós, después de una larga trayectoria en equipos de formación y en conjuntos como el Helios, el Boscos y El Olivar, acabó recalando en el CB Zaragoza, con el que ganó dos campeonatos de España junior, compaginando su labor deportiva  con su trabajo (desde 1982 hasta 1992) en la General Motors de Zaragoza. Afinó su preparación como ayudante de Mario Pesquera y Alfred Julbe. Ya como primer entrenador llevó las riendas del Cajabadajoz, el Cajabilbao y el Breogán en la LEB, tuvo una corta experiencia en la Liga Universitaria de Estados Unidos, siendo auxiliar de Dave Odom en Wake Forest, y regresó al baloncesto español para dirigir al Drac Inca en dos etapas, con un intermedio de tres temporadas en el Girona como técnico de apoyo de Juan Llaneza y Edu Torres. Y en 2009 regresó al CAI Zaragoza. Aquel mismo año lo devolvió a la Liga ACB.

El Club Baloncesto Zaragoza fue expulsado de la máxima competición española en 1996 a consecuencia de sus dificultades económicas. En 2002, un grupo de empresarios fundó el Basket Zaragoza. El objetivo era que la ciudad volviera a estar representada en la máxima categoría. Al equipo le costó muchísimo lograrlo. Se le escapó en varias ocasiones en el último instante, de manera traumática, como en un playoff de ascenso perdido en la prórroga del partido decisivo ante el Murcia. Consiguió su objetivo en la temporada 2007-2008 pero un año después volvió a perder la categoría. Fue entonces cuando Abós regresó al club. El director deportivo, Willy Villar, confió en él. Villar, que como jugador había estado a las órdenes de Abós, escribió una emotiva carta abierta en la que ensalzó el sentido de lealtad del técnico: “Jamás nadie me ha demostrado esa palabra como José. Yo he sido varias cosas, pero tú siempre el coach, tú eres quien fabrica el sueño y lo persigues hasta el final, yo solo te he seguido”.

Abós consolidó al CAI en la élite y en la temporada 2012-2013, consiguió clasificarlo en la tercera plaza de la Liga ACB, solo por detrás del Real Madrid y del Barcelona. Lo consiguió después de lograr que su equipo se rehiciera de una durísima derrota por 38 puntos (80-42) en el primer partido de cuartos de final ante el Valencia. La revista Gigantes le concedió el premio al mejor entrenador de la temporada. En una entrevista concedida hace un año a la revista de la Asociación Española de Entrenadores (AEEB), Abós reveló sus sensaciones en torno a su oficio: “Ser entrenador es una carrera muy dura. Cuando empecé en esto, Miguel Ángel Paniagua (su representante), me dijo que se trataba de una carrera de fondo. Ha habido claros y oscuros, momentos en los que piensas que para qué dejaría el puesto en General Motors con lo cómodo que estaba y otros, como el que vivo ahora, en el que recibes el reconocimiento por parte de la gente y piensas finalmente que todo ha merecido la pena. Ha habido muchos que lo han intentado y no han llegado. En ese aspecto, he tenido suerte”.

El reconocimiento a su trabajo y a sus éxitos es unánime. El Ayuntamiento de Zaragoza y la Diputación le nombraron “zaragozano ejemplar”, recibió la medalla de Santa Isabel de Portugal y, tras su fallecimiento, una petición popular lanzada a través de las redes sociales ha solicitado que el Ayuntamiento ponga el nombre del antiguo entrenador del CAI Zaragoza al actual pabellón Príncipe Felipe. En su última visita a esta cancha, el pasado 6 de septiembre, con motivo de un partido entre el CAI y el Huesca, los jugadores y el segundo entrenador, Joaquín Ruiz Lorente, comparecieron con una camiseta en la que le daban ánimos. “Lo que he visto esta noche en el pabellón me ha emocionado y desde luego será inolvidable para mí. Os lo agradezco desde el corazón, GRACIAS!”, escribió Abós en su cuenta de Twitter.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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