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Fútbol: Liga portuguesa

El Oporto empata por tercera vez

Se escapa el Benfica con su victoria en el domicilio del Estoril

Tello se lamenta de un gol fallado.
Tello se lamenta de un gol fallado. AFP

El duelo entre dos de los tres grandes favoritos de la liga portuguesa, el Sporting de Lisboa y el Porto, entrenado por el español Julen Lopetegui, no dejó contento a nadie, pero tampoco a muchos descontentos. Los dos equipos pudieron ganar, y también perder. El gran beneficiado es el Benfica, que saca cuatro puntos a sus seguidores.

En un vibrante partido, el Sporting se comió al Porto en el primer tiempo, algo que ya le ocurrió a los de Lopetegui en Guimaraes. Sus jugadores de calidad no soportan la presión y sus defensas no están preparados para jugar la pelota. Parece un mal endémico del equipo portuense que lleva tres empates consecutivos en la liga.

A los tres minutos, el Porto ya perdía. Una presión asfixiante sobre sus jugadores, más la verticalidad de Nani -que ha dado la calidad ofensiva que le faltaba al conjunto lisboeta- conseguían un gol tempranero. Desbordados los centrocampistas, donde el joven Rubén Neves no está para estos trotes, y Herrera, es tan diesel que no da lo mejor de sí hasta la segundas partes, solo Casemiro conseguía frenar la avalancha de los leones, que merecieron más.

Pero el segundo tiempo fue muy diferente. Lopetegui cambió a Cuaresma -un fichaje de última hora que no aporta nada- por Tello y a Neves por Óliver Torres y el equipo cambió la cara. Quizás fueran estos dos jugadores, quizás el cansancio físico del rival para seguir con la presión, pero al igual que contra el Guimaraes, el Porto solo se convirtió en un equipo ofensivo, con ganas de llevarse los tres puntos, en esta segunda parte. Tuvo suerte en el autogol del Sporting, pero mereció más en remates del incansable Herrera y del desvalido Jackson. Lo suyo tiene mérito, juega absolutamente solo, de espaldas a la portería; lo suyo es templar y pasar al que le viene de cara, pero no le llega nadie. Herrera siempre está lejos y Brahimi va demasiado a los suyo, caracoleos y carreras en diagonal que si son cerca del área crean peligro, de lo contrario aburre y se cansa (desapareció en el segundo tiempo).

El Sporting siguió en la lucha sin desfallecer -cualquiera se atreve con su presidente sentado en el banquillo- y tuvo la ocasión en un magistral empalme de Capel, que lanzó el balón a 116 kilómetros por hora contra el larguero, que se quedó temblando, como el portero. Minutos después, sobre el pitido final, fue Tello quien tiraba la victoria visitante. Prefirió retar al portero antes que ceder el balón a puerta vacía a Brahimi o Jackson. Lopetegui tienen un problema de engarce de jugadores, para que los 11 jueguen a lo mismo y sean generosos los unos con los otros. Mientras, el Benfica de Jorge Jesús se escapa con un equipo hecho de retazos en un mes, y el Sporting se crece de moral ante la llegada el martes del Chelsea, con su líder el frente, o sea Mourinho y la duda de Diego Costa.

Sí a los fondos de jugadores

El veterano presidente del Porto, Pinto Costa, habló tras el empate y ni el presidente de la República se salvó de su acerada lengua. Esta institución del fútbol portugués y europeo primero se quejó de los árbitros que, según él -y Lopetegui-, les han quitado dos victoria, luego se quejó del presidentre de la República y del primer ministro por el hundimiento del Banco Espírito Santo y finalmente se mostró a favor de los fondos financieros de futbolistas, que va a prohibir la FIFA.

"Acabar con los fondos es favorecer a los ricos. Es abrir la puerta a los Abramiovich del mundo para que compren todo sin que los demás podamos", explicó. A pesar de su mala fama, los fondos también sirven a los club modestos para poder fichar a jugadores compartiendo propiedad que, de otra forma, nunca podrían tener acceso a ellos. Sin fondos, los clubes modestos se quedarán fuera de mercado.