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Busquets se encuentra en el espejo

Semejantes en casi todo, Iturraspe se mide a su clon en el Camp Nou con el Athletic

Busquets e Iturraspe, durante un partido. Ampliar foto
Busquets e Iturraspe, durante un partido. EFE

“¿Qué tal te ha ido con Busi?”, le preguntó Vicente del Bosque a Ander Iturraspe (Abadiño, 25 años), después de que Sergio Busquets, (Badía del Vallés, 26) reemplazara a Xabi Alonso en el amistoso contra Bolivia, el 30 de mayo, en el Sánchez Pizjuán. “Bien míster, es que ha sido fácil porque Busi es muy bueno”, le respondió, siempre parco en palabras, el jugador del Athletic, al que Bielsa llamaba “el rumano”, porque le recordaba a Constantin Galca, con el que coincidió en el Espanyol, sencillamente por lo poco que habla y lo fácil que lo entiende todo.

“Son muy parecidos. Juegan muy fácil, casi siempre de primera y siempre están al servicio de los demás. Sí, Itu es un poco clon de Busquets”, asume Pedro, íntimo amigo de su compañero en el Barcelona y que ha empezado a compartir horas con el vasco en la selección. “Es imposible que Itu no recuerde a Busi. Los dos entienden el juego y lo ejecutan con un estilo casi idéntico”, añade Koke. “Y fuera del campo son reservados y serios. Se parecen en lo tranquilos que son y también físicamente están cortados por un patrón muy parecido”, ahonda Bartra.

Son muy parecidos. Juegan muy fácil, casi siempre de primera y siempre están al servicio de los demás. Sí, Itu es un poco clon de Busquets”

Pedro, compañero de Busquets e Iturraspe en España

A Busquets le descubrió para el fútbol Guardiola; a Iturraspe, Bielsa. Pero los dos pagaron peaje antes de triunfar. El del Barcelona llegó al club tras crecer en el fútbol base del Lleida y en el Jabac de Terrasa, equipos formativos menores. Y tanto el uno como el otro supieron del desprecio del entrenador en algún momento: Luis Enrique le ninguneó en el filial antes de que Guardiola le rescatara para el primer equipo, al tiempo que Itu— que siendo infantil prefirió dejar Lezama y volver al equipo de su pueblo, según cuentan en Lezama “porque se lo pasaba mejor jugando con sus amigos”— no terminó nunca de convencer a Caparrós, hasta el punto que estuvo a punto de ser cedido al Sporting. En esas llegó Urrutia a la presidencia del Athletic y Bielsa al banquillo de San Mamés y según reconoce Itu, “cambió mi vida”. Como se la cambió a Busi Pep y, poco después, Del Bosque.

Le une otro detalle: ambos dieron un paso atrás en el campo, y pasaron de jugar por detrás del 9, casi de mediapuntas, para acomodarse a la posición de mediocentro donde ofertaron al equipo todo el talento que llevan dentro.

Itu no niega que se ha fijado en Busi, “es el mejor” dice, y que se fijó en Alonso, pero si tiene un mito, ese es Raúl. “Le había visto muchísimo, pero hasta que no le marcas en la hierba... No he visto nada igual. Aún no sé cómo llegó al primer palo para marcar un gol cuando jugamos contra el Schalke”, explicó alguna vez el vasco. El referente de Busi es más cercano: Xavi.

Puestas en la balanza las estadísticas de ambos jugadores, hay un punto de equilibrio muy fácil de encontrar. La temporada pasada el Barcelona de Martino lideró los números de Liga respecto a los pases (24.840) y Busquets filtró 2.455 (el 9,88% del equipo). En el Athletic (el cuarto equipo que más pases completo, 17.196), el 9,63% de los pases del equipo los distribuyó el de Abadiño. En otras tareas, lo mismo: el entonces del Barça recuperó el 9% del total de balones de su equipo, mientras que el del Athletic el 10,5%. Una genética que parece compartida hasta en las faltas cometidas: Busi (426, el 6,57% de su grupo) e Itu (486, el 7,2%).

“Tiene un perfil de jugador muy interesante que seguirá creciendo. Es valiente, tiene buen manejo de balón y capacidad para jugar en corto y en largo. Va a ser codiciado por otros equipos”, le reconoció ayer Luis Enrique que valora tanto a Busquets que le ha dado la titularidad en los dos primeros partidos de Liga. Está por ver si hoy, vestido con la tercera equipación del equipo, que imita a la senyera, lo vuelve a hacer.

Una tarde se escuchó a Bielsa: “¿Ve aquel cuadro? Javi Martínez diría: ‘¡Qué bonito!’. Iturraspe se acercaría a mirarlo y le daría la vuelta para ver qué hay detrás”. Probablemente, Bielsa, para quien Busquets era poco menos que la síntesis del mediocentro, daría por hecho que el cuadro lo pintó el de Badía.

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