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La Sub 21 más internacional

El conjunto de Celades, con siete jugadores de otras ligas, se clasifica para la previa del Europeo tras ganar a Hungría (0-1) con gol de Saúl

Saúl celebra el gol de la victoria ante Hungría. Ampliar foto
Saúl celebra el gol de la victoria ante Hungría. EFE

“No recuerdo nada igual. Esto habla del trabajo que se hace en el fútbol base español por parte de los clubes. Somos una referencia hacia el exterior”, dice Ginés Meléndez, coordinador de las categorías inferiores de la Federación, sobre la inclusión de siete jugadores que militan en el extranjero en la selección española Sub 21, y que ha certificado su clasificación para la eliminatoria previa al Europeo al vencer a Hungría (0-1) con un gol del rojiblanco Saúl. El torneo, que se disputará el próximo verano, otorga el billete para los Juegos de Río 2016 a los cuatro semifinalistas.

De la lista inicial que confeccionó Albert Celades se cayeron por lesión Óliver Torres (Oporto) y Luis Alberto (Liverpool), pero igual que ellos, Bernat (Bayern), Manquillo (Liverpool), Amat (Swansea) que no jugó por sanción, Ayoze (Newcastle) y Muniesa (Stoke City) emprendieron este verano la aventura de jugar fuera de España.

En la Federación observan que la atracción por el futbolista español se mantiene, pero detectan que ahora la emigración en edades más tempranas se ha detenido porque los clubes extranjeros buscan promesas más hechas. “Un Sub 21 o un Sub 20 es un jugador más hecho, con menos riesgos que cuando se llevan a un cadete”, dice Meléndez.

Hungría, 0-España, 1

Hungría: Jova; Szolnoki, Kelemen, Tamas, Farkas (Vass, min. 46); Windercker (Baráth, min. 75) Poor; Bese, Vecsei, Bacsa (Markvart, min. 69); y Ugrai.

España: Pacheco; Manquillo, Gómez, Muniesa, Bernat; Saúl Ñíguez; Deulofeu, Sergi Roberto, Denis Suárez, Muniain (Sarabia, min. 65); y Munir El Haddadi (Ayoze Pérez, min. 76).

Goles: 0-1, min. 66: Saúl.

Árbitro: Orel Grinfeld (Israel). Mostró cartulina amarilla a Tamas, Szolnoki, Windecker y Ugrai por parte de Hungría y a Muniesa y Sergi Roberto por parte de España.

Unos 2.000 espectadores en el Pancho Stadium de Felcsút (Hungría) 

Cuando España conquistó el Mundial Sub 20 de Nigeria los clubes extranjeros, principalmente los ingleses, llenaron los campos españoles de ojeadores. Hubo una especie de fiebre por el futbolista español auspiciada por esa cantidad de detectores de talento que también tenían que justificar sus sueldos. “Es algo que empieza a ser la orden del día, porque es verdad que cada día hay más”, recalca Albert Celades. “Cada jugador evoluciona de una manera diferente. Eso depende de cada caso. Hay de todo”, dice el seleccionador.

Para el técnico, el salir fuera no tiene por qué ser algo necesariamente positivo. “Nunca sabes si es mejor o peor. Algunos competan mejor la formación que otros, eso va con la persona”, explica. “No todos cumplen las expectativas que teníamos en ellos, pero eso pasa también si se quedan porque no hay una razón”, destaca el técnico de la Sub 21. Para el seleccionador los jugadores, desde el punto de vista futbolístico “están más controlados aquí”. Para él, es más abrupto el cambio, si se van cadetes. “Es más impactante porque incluye adaptación al idioma, a las costumbres…”

“Son nuevas situaciones en cualquier caso a las que nos debemos adaptar con la mayor naturalidad posible. Ellos y nosotros”, zanja Celades. “Que se vayan fuera es una experiencia que les ayuda a madurar. A algunos los he conocido de niños y cuando vienen a la selección te das cuenta de esa madurez que adquieren por tener que afrontar el reto de vivir solos”, concluye Meléndez.

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