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Un portero en libertad

Valdés se recupera de su lesión para volver en cualquier momento como jugador libre

Valdes, el día en que se lesionó.  Ampliar foto
Valdes, el día en que se lesionó. Cordon Press

No hay noticias de Víctor Valdés, campeón del Mundo y de Europa, uno de los mejores y más laureados porteros del Barça, si no el mejor de su historia, protagonista en las tres finales de la Champions, cinco veces Trofeo Zamora. Anoche se cerró el mercado de fichajes y el meta está sin equipo, en proceso de recuperación todavía de la lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que el 31 de marzo le llevó al quirófano del doctor alemán Ulrich Boenisch y, por tanto, le dejó sin posibilidad de superar una revisión médica durante unos siete meses, como quedó constatado por otra parte en el Mónaco.

Acostumbrado a anticiparse a la jugada, Valdés anunció el 17 de enero de 2013 mediante un comunicado que el 30 de junio de 2014 no renovaría el contrato firmado con el Barcelona, el club de su vida desde los 10 años —se incorporó en 1992—, y ahora ya tiene 32, nació en L’Hospitalet, en 1982. “La portería del Barcelona pesa mucho y ya llevo 20 años, momento para decir que mi ciclo aquí acaba en 2014”, dijo para justificar su salida del Camp Nou. Los argumentos resultaron entonces tan sorprendentes como su futuro destino cuando se supo con el tiempo que era el Mónaco.

Los aficionados le situaban en alguno de los clubes más históricos de Europa, mientras seguía en el Barça, y, sin embargo, había optado por un equipo de la Liga francesa que pagaba bien y ofrecía una estancia de lujo a sus jugadores y familias. El problema es que el portero se había lesionado en una jugada bien tonta del partido del 27 de marzo contra el Celta en el Camp Nou, después de blocar una pelota y ceder su pie en la caída. Se perdió el final de temporada en el Barça y el Mundial, y, cuatro meses después, no pasó el reconocimiento médico al que le sometió el Mónaco. “Hemos negociado con Valdés, pero está lesionado y no puede unirse a nosotros”, dijo Vadim Vasilyev, director general del Mónaco.

Le obsesiona cuidarse, machacarse y, cuando toca, descansar"

Martos, preparador físico de Valdés

La respuesta de Valdés, quien al parecer ya tenía contratado además un seguro personal en caso de una lesión que le impidiera jugar, fue presentar una demanda contra el Mónaco por incumplimiento del contrato que ambas partes habían firmado por cuatro temporadas. “Llegaremos hasta las últimas instancias, deportivas o no”, aseguró su agente, Ginés Carvajal. Aspira el portero a que se cumpla su contrato, se pague su ficha o se le indemnice como correspondería de acuerdo con la normativa FIFA. Las previsiones apuntan a que el proceso podría quedar solucionado en octubre. “Víctor podrá fichar en cualquier momento y estoy seguro de que lo hará por un grande antes de Navidad”, afirmó en su día Carvajal a El Larguero de la Cadena Ser. Al tratarse de un futbolista libre, puede incorporarse a cualquier equipo que tenga una ficha disponible sin atender al mercado, el invernal o el que expiró ayer.

Así las cosas, Valdés guarda silencio, igual que su agente, a fin de que ninguna declaración pueda condicionar el proceso judicial. Al portero no le cuesta nada aislarse y blindarse, al contrario, agradece poder concentrarse en la recuperación en solitario. Atiende al plan diseñado por el doctor que le operó y siempre contó con un preparador físico personal, Xavi Martos, quien destaca la capacidad de trabajo del meta, “superior a la de cualquier deportista”. “Le obsesiona cuidarse, machacarse y, cuando toca, descansar”, añade. “Es puro músculo”. Hubo un tiempo en que incluso pedía a Unzue, preparador de porteros del Barça, que le entrenase el día de descanso de la plantilla

Martos dejó de comunicarse en los últimos días con Valdés, quien tampoco ha aceptado la propuesta de recuperarse en el Barça, circunstancia que no le impide tener contacto permanente con sus amigos del club, sobre todo con Iniesta. Valdés se siente y se sabe arropado, incluso por Del Bosque, ahora que inicia la fase final de su puesta punto y algunos clubes ya se han interesado por sus servicios. No falta mucho para que pueda decidir en qué equipo juega y cuándo, por más que el mercado ya se haya cerrado. Su única obsesión es la rodilla.

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