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El Barça reencuentra a Messi

El conjunto azulgrana recupera su mejor funcionamiento como equipo y el brillo del delantero argentino para derrotar al Elche (3-0) con dos tantos de La Pulga y otro del canterano Munir

Messi marca ante el Elche. Ampliar foto
Messi marca ante el Elche. AP

El Barça se estrenó en la Liga con una excelente victoria contra el Elche. Nadie reparó en el rival sino que el Camp Nou se felicitó por la buena pinta del Barcelona. Ningún aficionado sacó el cava de la nevera y muchos recordaron que la pasada temporada también se debutó con una goleada ante el Levante. Las sensaciones ofrecidas por los azulgrana, sin embargo, invitan al optimismo porque funcionó el equipo y sobresalieron las figuras, señal de que jugó un buen partido el Barça. Rakitic justificó la política de fichajes, Munir defendió a la cantera y La Masia y no hay futbolista mejor en el mundo para aspirar al éxito que Messi cuando es Messi. Piqué, sancionado, y Xavi, suplente, aplaudieron el buen juego coral del Barcelona, mejorado defensivamente y certero en ataque por la vuelta del 10.

Aunque han llegado muchos futbolistas nuevos, la mirada de la hinchada se sigue posando desde hace tiempo sobre Messi, y más ahora que Neymar se ha lesionado por cuarta vez en 2014 y Luis Suárez no podrá debutar hasta el clásico de octubre en el Bernabéu. Incluso se ha escrutado el color de la piel y el corte de pelo del 10 para saber si definitivamente no tenía remedio o volvería a ser un campeón. Ni siquiera en el Camp Nou, un estadio pesimista y reactivo en la Liga, se perdía la esperanza de que Leo se arrancaría a jugar en cualquier momento, así que los aficionados y los turistas aplaudían a coro las mejores intenciones del delantero en espera de que regresara la versión del número 1. No ha habido partido sin un diagnóstico sobre la salud de Messi. El de ayer es optimista: Messi fue por un día Messi.

BARCELONA, 3; ELCHE, 0

Barcelona: Bravo; Alves, Mascherano, Mathieu, Jordi Alba; Rakitic, Busquets, Iniesta (Sergi Roberto, m. 78); Rafinha (Bartra, m. 46), Messi y Munir (Pedro, m. 65). No utilizados: Masip; Montoya, Sandro y Xavi.

Elche: Tyton; Damián Suárez, Lombán, Pelegrín, Albácar; José Ángel (Álvaro, m. 53); Coro (Fajr, m. 66), Pasalic (Adrián, m. 36), Mosquera, Rodrigues; y Jonathas. No utilizados: Manu Herrera; Cisma, Samuel y Ñíguez.

Goles: 1-0. M. 42. Messi. 2-0. M. 47. Munir. 3-0. M. 63. Messi.

Árbitro: Teixeira Vitienes. Expulsó a Mascherano con roja directa (m. 44). Amonestó a Pasalic.

68.105 espectadores en el Camp Nou.

Ausente Xavi, un futbolista que garantizaba el estilo del equipo y el control del partido, los azulgrana procesaron su juego a partir del pase del 10. Apoyado por el desmarque de Munir y Rafinha y por la llegada de los laterales Alves y Alba, Messi empezó por filtrar la pelota en la zaga del Elche. La ordenada defensa montada por Escribá, sin embargo, no se vencía porque había centrales emboscados hasta en la divisoria del Camp Nou. No había manera de encontrar la portería de Tyton. Achicaban bien los centrales, no daban tregua los medios y no paraba Messi, capaz incluso de cometer una falta en la divisoria para impedir la transición del Elche. Messi defendía y atacaba como si quisiera ser Di Stéfano. No había manera de meter un gol y, sin embargo, la gent blaugrana estaba contenta por Messi y por el Barça.

Vibrantes, intensos y rápidos, a veces verticales y en ocasiones sofisticados en la combinación, los azulgrana jugaban para cantar una victoria negada solo por la madera de la portería de Tyton. El palo devolvió un tiro espléndido a la media vuelta de Munir después de un control orientado, y la misma respuesta tuvo después un disparo de Iniesta. Aplicado en lo grueso, no acertaba el Barcelona en lo fino, hasta que Messi decidió dejar de ser volante y enganche para convertirse en ariete después de una recuperación de Busquets. La recepción del 10 fue tan precisa como su definición, marca de la casa por la condición, el quiebro, el regate y el tiro cruzado imposible para Tyton. Una vez desequilibrado el partido, ni siquiera la expulsión de Mascherano comprometió el triunfo.

Munir celebra un gol. ampliar foto
Munir celebra un gol. AFP

Tyton sacó en largo de portería, no atinó a rechazar Busquets y el cuero quedó listo para la carrera a campo abierto de Rodrigues, abatido por el Jefecito. La expulsión obligó a Luis Enrique a retirar un delantero (Rafinha) para dar entrada a un zaguero (Bartra). No quiere el entrenador que se desorganice ni descompense el Barça. El gol de Messi templó el pulso de Munir.

El delantero madrileño tiene gestos propios de los mejores arietes, los que actúan por instinto, voraces y listos, insensibles al error, siempre pendientes del acierto, goleadores por definición. Ayer tiró a la madera y asistió a Rafinha para marcar el 2-0. Munir estuvo espléndido en el desmarque y preciso con el exterior del pie izquierdo para culminar a un toque, sin control previo, la asistencia de Rakitic sobre la salida del meta del Elche.

Asegurada la victoria, el Barcelona gobernó el partido con autoridad, sin dar concesiones, seleccionando sus llegadas, la más primorosa convertida de nuevo por Messi, que eliminó a cuatro defensas en el balcón del área con su toque paciente, corto y frecuente hasta encontrar el hueco por donde poner la bola, meter el 3-0. El 10 se esforzó en quitar la pelota al rival y estuvo clarividente ante Tyton. Apareció por momentos el futbolista eléctrico y explosivo, chisposo y con cambio de ritmo, siempre goleador, y el equipo lo agradeció con una actuación aseada y equilibrada, rematada por un niño de 18 años que salió ovacionado del Camp Nou: se llama Munir y se permitió figurar en el podio con Rakitic y Messi.

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