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Masbou, 10 años por una victoria

El más veterano de Moto3 y el más joven, Bastianini, comparten podio tras un error garrafal de Rins, que celebra la victoria a falta de una vuelta

Alexis Masbou, en un momento de la carrera.
Alexis Masbou, en un momento de la carrera. REUTERS

Fue otro domingo que premió la veteranía. En medio del caos, de los nervios de quienes aspiran al título, de la confusión más absoluta, triunfó la calma de un francés que solo se había subido al podio en dos ocasiones en toda su carrera. Si la semana pasada era Efrén Vázquez, otro veterano, quien se llevaba la victoria en Indianápolis, esta vez fue el turno de Alexis Masbou, el más mayor de toda la parrilla de Moto3. 27 años y diez temporadas en el Mundial bien valen un día de carreras como este. Por mucho que la victoria, la primera de su vida, se explique por una extraordinaria carambola.

La primera bola fue la de Rins, un tipo tan necesitado de la victoria esta temporada que la celebró antes de tiempo. Discreto durante toda la carrera, escondido entre el mogollón de pilotos que perseguía la estela de Márquez desde que se apagó el semáforo, el barcelonés impuso un cambio de ritmo para plantarse en cabeza: tercero a cinco vueltas, primero a cuatro, quinto a dos y, de nuevo, primero al inicio de la última vuelta. Le quedaba mucho por pelear todavía, pues a milésimas de segundo, pegados a su colín, tenía a dos de los pilotos con mejor rendimiento de la temporada: el líder Miller y el aspirante Márquez; pero era todo un avance llegar en primera posición a la última vuelta. Ocurrió, sin embargo, que echó todo el trabajo por la borda al celebrar antes de tiempo la (supuesta) victoria. Creyó Rins que la carrera había terminado y en un pestañeo perdió más de diez posiciones. Terminaría noveno. Derrotado.

Y al tiempo que él se alejaba perdían toda la compostura los dos favoritos. Primero fue Miller quien adelantó a Márquez, en una pelea no solo por la victoria, sino también por el campeonato, que el australiano defiende con uñas y dientes. Luego fue Masbou quien apareció lanzado para atacar a Bastianini, magnífico debutante, una de las grandes esperanzas del motociclismo italiano. Y sin saber cómo la última vuelta se convirtió en un embrollo difícil de descifrar en el que dos pilotos agresivos, con ambición y necesidad de seguir sumando (como Márquez, el dominador de la prueba, el que marcó el ritmo) y Miller (a la expectativa, paciente), dudaron en el momento crucial, la última curva. Un embrollo en el que tomó protagonismo, incluso, uno de esos pilotos que van y vienen, equivocadas las decisiones de subir de categoría cuando no toca, como Kent, que aunque ha vuelto a la categoría pequeña sigue sin rendir lo que se esperaba de él. Este domingo, sin embargo, la carambola le empujó hacia el podio. Un podio curioso: con el más veterano, Masbou, el más joven, Bastianini (16 años) y el hijo pródigo, Kent. Apenas le recortó un par de puntos Márquez a Miller (cuarto y quinto respectivamente) en la general. Habrá que esperar al próximo domingo.

 

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