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El triquini de Ona Carbonell

La nadadora usa un bañador tipo triquini que ella misma ha desarrollado junto a su profesora Cristina Real

Ona Carbonell con los 3 bañadores diseñados por ella. Ampliar foto
Ona Carbonell con los 3 bañadores diseñados por ella.

La natación sincronizada española atraviesa un momento de incertidumbre en los Europeos de Berlín. Concluidas las competiciones de dúo y equipos con dos terceros puestos, se impone una reacción. La respuesta es Ona Carbonell, el mayor talento de la expedición, nadadora formidable y diseñadora táctica. Hoy se lanzará al agua en la final del solo con una obra suya: un innovador bañador tipo triquini que ella misma ha desarrollado junto a su profesora Cristina Real, de la Escuela de Diseño de Barcelona.

"Escogimos la música y la temática del solo y pasamos el vídeo en la escuela para inspirarnos", cuenta Ona. "Diseñamos un patrón, escogimos las telas y los colores, y nos pusimos a dibujar. Lo hablamos con la seleccionadora, Esther Jaumá, lo definimos y lo mandamos a coser a la especialista, que es Merche".

Las nadadoras, con los bañadores de Carbonell. ampliar foto
Las nadadoras, con los bañadores de Carbonell.

"El triquini es una innovación", dice Ona. "Contiene muchas gasas color carne y 1.500 cristales de Swarovski. Esto le da un peso de unos 300 gramos. Dentro del agua se nota. Hay que practicar para acostumbrarse".

Ona Carbonell ha diseñado tres de los bañadores que emplea el equipo en los Europeos. Pero es en el solo donde se jugará la mayor parte de su prestigio. "Hemos hecho una rutina muy arriesgada", explica, "porque este año los jueces valoran más la dificultad y la técnica. Es la rutina más arriesgada que he hecho porque contiene una salida diagonal de diez segundos de apnea con un giro muy difícil".

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