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La infinita búsqueda de Bojan

El diamante de La Masia, con 23 años y harto de cesiones, deja el Barça por la Premier

Bojan, junto a Hughes, durante su presentación con el Stoke City.
Bojan, junto a Hughes, durante su presentación con el Stoke City.

Su carrera despegó cuando era un adolescente. Con solo 16 años conquistó a fuerza de goles a un Camp Nou ansioso de caras nuevas. Fulminó cuanto récord de precocidad se le puso por delante. Pero su fútbol se desvaneció. Y se marchó del Barcelona, soñando con un hasta luego que nunca llegó. Tras tres cesiones seguidas, Bojan Krkic (Linyola, Lleida, 1991) acaba de ser traspasado al Stoke City a cambio de 1,7 millones de euros. El Barça se guarda una participación en una futura venta. Hijo de un exfutbolista serbio y de una enfermera de Linyola, Bojan creció pero no perdió su cara de niño ni se despegó de su familia. “Un futbolista que llega a jugar en la élite tan joven, necesita estar arropado para soportar toda la presión mediática”, aseguran los mentores de Bojan.

En un Barça deprimido, con Frank Rijkaard al timón de un grupo que se ahogaba, Bojan asomó en el primer equipo con el gol como carta de presentación. “Siempre buscaba posicionarse de cara a portería”, cuenta Quique Costas, entonces entrenador del Barça B. “En las inferiores se cansó de marcar goles”, tercia Víctor Sánchez, excompañero en el Barcelona. “Su olfato goleador es impresionante”, suma Marc Muniesa, también canterano del Barça con quien se reencuentra ahora en el Stoke City. En las categorías inferiores marcó más de 400 goles. También cantó diana cuando debutó con el primer equipo en un amistoso contra Al-Ahly, egipcio. Superó a Messi como el artillero más joven de la historia azulgrana. En la Champions, abrió la lata contra el Schalke 04 y se convirtió en el segundo goleador más joven de Europa hasta 2008. Sus 10 goles en la temporada 2007-2008 le sirvieron para colgarse la medalla del novato más goleador en la Liga, superando a Raúl (9).

Su final en el Barcelona fue de capa caída. No le consolaba ni siquiera su madre cantando ‘Resistiré’

El diamante de La Masia llamó la atención de la Federación Española, y se convirtió, con 16 años, en el más joven en debutar con la selección sub-21. La Federación no quería que fichase por Serbia. Fue una petición expresa del entonces seleccionador, Luis Aragonés, que lo tenía en la mira para la Eurocopa 2008. Bojan terminó la temporada fundido con el Barça, los nervios le jugaron una mala pasada y quedó fuera de la cita de Austria y Suiza.

Guardiola reemplazó a Rijkaard en el banquillo azulgrana y la carrera del delantero empezó a alternar lo bueno con lo malo, los goles con el banquillo. “Si Frank se hubiese quedado, quizás la historia sería otra”, aventuran desde su entorno. “Pasó muy joven al Barça, al final nunca se puede saber si su carrera se apresuró un poco. Llevaba una proyección buena, quizás le pudo la ansiedad o le afectó la expectación”, opina Quique Costas. “Consolidarse en el Barça es difícil, y más para un delantero. En su momento estaba Eto’o. Después se dejó de jugar con 9”, añade Víctor Sánchez.

Bojan, en su etapa con el Barcelona. ampliar foto
Bojan, en su etapa con el Barcelona.

En la primera temporada de Guardiola, las cosas no le fueron mal. El 9 titular era Eto’o, pero Bojan sumaba minutos y goles (42 partidos, 10 dianas). Su participación fue decisiva para que Puyol levantara la Copa del Rey. En el curso 2009-2010, a pesar de que Pedro le ganó el pulso, en diciembre sentó a Ibrahimovic y se le quedó atragantado el gol mal anulado en las semifinales de la Champions, contra el Inter de Mourinho. En su último año en el Barça anduvo de capa caída. No le bastaban ni los mimos de su madre, que le cantaba Resistiré cada vez que volvía cabizbajo a Linyola. Con Villa en el equipo, perdió protagonismo. Su paciencia se agotó en la final de Wembley, cuando vio cómo Afellay disfrutaba de los últimos minutos del partido. “Estaba triste y no tenía ganas de jugar ni de entrenarme. Me fui desmotivado. Una cosa es no jugar y otra que no te sientas jugador de un grupo. Por mucho que hiciera, los ojos de Pep no lo veían”, confesó, una vez en Roma, al programa El Convidat de TV-3.

En el Roma estuvo a las órdenes de Luis Enrique. “Cuando dejó el Barça, solo quería continuidad”, cuentan sus allegados. Jugó 33 partidos y marcó siete goles antes de irse a un Milan en reconstrucción. En el conjunto rossonero dejó solo tres dianas en 19 partidos. “En la Serie A no es fácil marcar y Bojan lo hizo”, explican desde su entorno. “En el Roma hizo una buena temporada y se adaptó muy bien al grupo”, suma José Ángel, su compañero español allí.

Estar fuera le fue bien para madurar. Quizás estuvo demasiado protegido”

Quique Costas

La temporada pasada, volvió a hacer las maletas rumbo al Ajax. Tres clubes, en tres años. En el Ajax jugó casi siempre por la banda y anotó cuatro goles en 24 partidos. “La aventura italiana lo perjudicó un poco. Para un delantero resulta difícil no tener continuidad”, explica Quique Costas. “Los equipos como el Ajax prefieren potenciar a sus jugadores, antes que a los cedidos”, argumentan los allegados al delantero catalán.

“El tiempo que estuvo fuera le vino bien para madurar. Antes quizás estaba demasiado protegido no solo por su familia sino también por el Barça”, mantiene Quique Costas. Hasta que el Barça lo traspasó al Stoke City, noveno clasificado en la Premier la temporada pasada. Ha firmado por cuatro años. “Cuando mis compañeros se enteraron de que venía Bojan todos me preguntaban por él. Es muy buen chaval y aquí cuenta con la confianza de todos los estamentos del club”, asegura Muniesa. “Pasar por la Premier es un gran logro para un futbolista”, dicen en el entorno de Bojan, para quien pasaron las horas, pero no el tiempo. A sus 23 años, se niega a sentirse viejo.

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