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Roma examina a Nadal

Tras su extraña victoria en Madrid, el número uno debuta ante Simon en Italia, donde sí estarán Djokovic y Federer

Nadal se entrena observado por Toni, su tío y técnico. Ampliar foto
Nadal se entrena observado por Toni, su tío y técnico. Getty

En el templo romano, el examen de los otros dioses de la raqueta: tras imponerse en el Mutua Madrid Open, Rafael Nadal debutará hoy (Tdp, no antes de las 19.30) contra Gilles Simon en el Master 1.000 de Roma, donde sí estarán Novak Djokovic (6-3 y 7-5 a Radek Stepanek, que le rompió las dos primeras veces que sacó por el duelo) y Roger Federer, ausentes en la capital de España. El número uno, que defiende el título, se enfrenta a una situación peliaguda. Como Kei Nishikori, su rival en la final de Madrid, se retiró, no ha despejado las dudas que le persiguen esta temporada. Roma, con una pista rápida para lo que es la arcilla, exige un fino tenis de ataque. Y tendrá que acometer cambios técnicos porque aquí no hay 650 metros de altura sobre el nivel del mar, como en la Caja Mágica, sino tan solo 37.

Después de ganar en Madrid, es una semana con un poquito más de calma, porque haber ganado te da una pausa, la sensación de que has hecho un paso adelante en el año

Rafael Nadal

“Las sensaciones son muy diferentes a Madrid, pero si llegas jugando bien y ganando, los cambios son más fáciles”, explicó el campeón de 13 grandes, que apenas se ejercitó el lunes, recién aterrizado, y que luego penó porque la lluvia del martes le dificultó la práctica. “Es verdad que necesitas tiempo para ajustar el saque y los tiros desde el fondo, porque aquí tienes que pegar más que en Madrid, donde hay menos control de bola. Hay que adaptarse mentalmente”, describió. “No es nuevo. Lo he hecho muchos años. En Madrid jugué mejor que en las dos semanas previas, menos en la final. Incluso si no gané de la forma perfecta, y lo siento por Kei, fue una victoria. Eso siempre te da confianza, más calma, te hace jugar mejor”, subrayó. “Después de ganar en Madrid, es una semana con un poquito más de calma, porque haber ganado te da una pausa, la sensación de que has hecho un paso adelante en el año, porque son muchos puntos, un Master 1000 más. Eso da tranquilidad y confianza”.

En Roma, Nadal se ha impuesto siete veces. Siempre fue, en cualquier caso, uno de los torneos de tierra que más le exigió. Aquí tuvo que apurar los cinco sets en la final de 2005 (Coria) y 2006 (Federer); aquí cedió ante Ferrero en segunda ronda (2008, tenía una llaga terrible en un pie); y aquí se inclinó en el partido decisivo ante Nole (2011). En Italia, el número uno está acostumbrado a superar las dificultades que le marca la pista bebiendo de dinámicas positivas, lanzado sobre la arena por el impulso de los triunfos en Montecarlo y Barcelona. No será el caso en 2014. Entregadas dos de sus coronas preferidas con derrotas sorprendentes en cuartos de las dos citas, Madrid, donde Nishikori le dominaba en la final hasta que se lesionó, ha sido la única noticia positiva para sus intereses en la gira de arcilla. Nadal, en cualquier caso, ve la copa medio llena: “El otro día gané porque se retiró él, pero sufrí durante hora y media larga, luché, y tuve la fortuna de que esta vez estuvo de mi lado [la suerte]”.

Wawrinka abruma a Riba

Stanislas Wawrinka, el número tres mundial, fue demasiado para Pere Riba, que cedió en segunda ronda del Master 1.000 de Roma por un contundente 0-6 y 3-6.

El catalán no fue el único español que se despidió a la primera. Roberto Bautista, que venía de alcanzar las semifinales en el Mutua Madrid Open, claudicó por 0-6 y 6-7 frente al ruso Tursunov. Fernando Verdasco, por su parte, no superó al kazajo Golubev, que le venció por 4-6 y 5-7.

David Ferrer, por su parte, arrolló en su debut al kazajo Kukushkin (6-1 y 6-2) y jugará ahora por los octavos contra el ganador del Robert-Gulbis.

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