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El cielo azul de Roberto Martínez

Lukaku celebra un gol con Roberto Martínez. Ampliar foto
Lukaku celebra un gol con Roberto Martínez. AFP

Londres suele tener media docena de equipos en la Premier. Manchester la ha ganado más que nadie en el último cuarto de siglo con el United y aspira a hacerlo también con el City. Pero si hay una ciudad futbolísticamente feliz este año, esa es Liverpool. Los rojos, que conquistaron Inglaterra y Europa en los años 70 y 80, no dejan de pellizcarse al verse líderes y ayer ganaron un duelo infernal (1-2) en Upton Park, el vetusto estadio del West Ham, con goles de Gerrard de penalti.

Pero el equipo del fin de semana ha sido el Everton, los azules de Liverpool, que se zamparon al Arsenal (3-0) y pueden acabar quitándole a Wenger la cuarta plaza, la que da derecho a jugar la ronda previa de la Champions ¿Se imagina a alguien una Liga de Campeones sin Arsenal y sin Manchester United? Es posible. Incluso, probable.

El hombre que ha llevado al muy poco glamuroso Everton al borde de la Champions es un español más bien enjuto y discreto hasta en el nombre, Roberto Martínez, que despierta cada vez más admiración por lo que los expertos denominan su audacia táctica. Nacido en la leridana Balaguer hace 40 años, donde se forjó como futbolista, llegó a jugar con Zaragoza (con el que ganó la Copa del Rey en 1994) justo antes de ser uno de los primeros futbolistas españoles en llegar a Inglaterra: lo hizo de la mano del carismático dueño del Wigan Athletic, Dave Whelan, que en 1995 le trajo a él y a otros dos paisanos a esta pequeña ciudad del norte de Inglaterra. Allí estaría hasta 2001, antes de jugar en Motherwell, Walsall, Swansea City y Chester City.

no ha sido su carrera sobre el césped, sino en el banquillo, lo que le ha convertido en una celebridad futbolística en Inglaterra

Pero no ha sido su carrera sobre el césped, sino en el banquillo, lo que le ha convertido en una celebridad futbolística en Inglaterra. Primero con el Swansea City, al que proclamó campeón de la League One, y luego con el Wigan, al que hizo campeón de la Copa de Inglaterra el año pasado, aunque no pudo impedir que bajara a Segunda. El Wigan quería que siguiera con ellos a pesar del descenso, pero Martínez aceptó la oferta de sustituir a David Moyes al frente del Everton.

Con Martínez, el Everton se ha convertido en uno de los equipos más sofisticados y sorprendentes de la Premier, pese a contar con muchos menos recursos que los grandes. Ayer desarboló al Arsenal en un partido que a juicio del diario The Guardian “demostró a la perfección la brillantez estratégica de Roberto Martínez”. “El entrenador español es alabado de forma repetida por su filosofía futbolística general, pidiendo posesión de la pelota y un juego positivamente ofensivo, pero también como un metódico estratega”, aseguraba el comentarista.

“Ha sido una gran tarde. Mejor de lo que esperaba. Así es Roberto Martínez: te hace cumplir un sueño y luego te da otro más”, se deleitó el presidente del Everton, Bill Kenwright. “Me gustaría ver a Roberto Martínez entrenando al Barça”, dijo hace unos días Gerard Deulofeu, que juega en el Everton cedido por el Barcelona. Habría que preguntarle a Messi si le parece bien la idea…

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