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El Madrid llena su hucha de puntos

El conjunto de Laso apabulla al Lokomotiv con una defensa primorosa (81-55) y deja encarrilado el primer puesto de su grupo ● Olympiacos o Panathinaikos, que se miden en la ultima jornada, será su rival en el playoff de cuartos al mejor de cinco partidos

Bourousis defiende a Ponkrashov Ampliar foto
Bourousis defiende a Ponkrashov EFE

Decidido a perfeccionar su fórmula casi infalible, el Madrid de Laso llevó a cabo ante el Lokomotiv un homenaje a la abnegación. En un alarde de intensidad, concentración y sacrificio el conjunto blanco elevó la defensa a la categoría de arte con un primer cuarto primoroso, para el museo de la contención. Llull descabalgó a Kalnietis, Rudy secó a Jasaitis, Darden frenó a Simon, Mirotic asfixió a Brown y Bourousis atajó a Hendrix hasta someter al enemigo a una negación desesperante para las fichas rojas. Incapaces de zafarse de los grilletes madridistas, los de Pashutin cavaron su propio pozo a base de lanzamientos forzados y decisiones erráticas entre la marabunta de manos rápidas y ayudas solidarias de su rival. El expediente al término de los primeros 10 minutos era concluyente: 19-8 en el marcador, 4 de 15 en tiros de campo para el cuadro ruso (0 de 6 en triples) y 30 a -1 (115-44 al final) para los locales en el apartado de valoración. Para entonces, el Madrid tan solo había cometido una falta personal por las seis que había recibido. Un prodigio de actitud y pulcritud que pasaba por estirar la capacidad agonística atrás para enaltecer el talento recreativo adelante. Otra oda al baloncesto total. Otro recital de la filarmónica blanca. Otro trámite hecho fiesta.

Con los deberes hechos de antemano y el factor cancha a favor asegurado para cuartos, los dilemas del Madrid se centraban en acumular puntos en su hucha de basketaverage para alcanzar el primer puesto de su grupo. Premio mayor que le permitiría esquivar en unas hipotéticas semifinales de la final four al Barcelona y al CSKA (que venció por un punto al Galatasaray: 86-85). “Si se puede ganar por ocho mejor que por siete”, había declarado Laso en la víspera. Sus chicos elevaron la renta a los 26 puntos (81-55). Concluirán el top 16 en cancha del Zalgiris con el cartel de ser la sensación de Europa en la carrera por el título.

Real Madrid, 81 - Lokomotiv, 55

Real Madrid: Llull (13), Rudy (9), Darden (1), Mirotic (8), Bourousis (4)-cinco inicial-; Draper, Barreiro, Reyes (15), Díez (8), Sergio Rodríguez (13), Slaughther (2) y Mejri (8).

Lokomotiv Kuban: Kalnietis (7), Simon, Jasaitis, Brown (4) y Hendrix (17) -cinco inicial--; Likhodey, Grigoryev (2), Williams (9), Zubkov (2), Ponkrashov (2) y Maric (12).

Parciales: 19-8, 27-16, 17-17, 18-14.

Árbitros: Ryzhyk (UCR), Gkontas (GRE) y Dozai (CRO). Sin eliminados por faltas en ninguno de los dos equipos.

Unos 9.731 espectadores en el Palacio de los Deportes

Entre el freno y el desenfreno, el Madrid volvió a exasperar a su contendiente llevándole a la impotencia antes incluso de que hubiera acumulado la mínima esperanza de competitividad. No superó el varapalo el Lokomotiv que, en lugar de apretar los dientes, bajó los brazos. Enfrente, la segunda unidad reforzaba la fiebre competitiva de los blancos. Llegaron al partido la inventiva de Sergio Rodríguez, el impulso de Dani Díez y los tapones de Mejri para encender de nuevo el tocadiscos en el Palacio. Cuando la torre tunecina ya había abrumado a sus parejas de baile con tres chapas de colección se animó a jugarse un triple cuyo bingo acreditó el estado de excelsitud de un equipo de época. El parquet era un contraste de ánimo y voluntades, el marcador un retrato de la supremacía blanca (40-14, m. 17). Cada apartado estadístico descubría una pequeña hazaña del grupo de Laso que presumía de juego colectivo con 16 asistencias antes del descanso por 6 de su rival.

El Madrid había finiquitado la victoria y se disponía en cada ataque a cincelar el partido. El Lokomotiv había entrado en una pesadilla y padecía cada minuto como si fuera un martirio. Sin rastro del campeón de la Eurocup del curso pasado. Se fueron del partido antes de llegar. Irreconocible el competitivo grupo de Pashutin que había peleado todos los partidos precedentes en la competición. De nada valieron los 17 puntos de Hendrix. No aflojaron los de Laso, que agilizaron el trámite sin aminorar la puntería. Apareció la metódica partitura de Draper, los rebotes y los puntos de Felipe (máximo anotador de su equipo con 15), los alley-oops del Chacho (7 asistencias), los vuelos de Slaughter y volvió a aparecer el canterano Jonathan Barreiro. Llegó la victoria número 51 del Madrid en 53 partidos oficiales. Olympiacos y Panathinaikos dirimirán la semana que viene en cancha del bicampeón de Europa el cuarto puesto del grupo E. De ese choque saldrá el rival del Madrid en cuartos si los blancos conservan su renta de 23 puntos sobre el CSKA (que acaba el top 16 en cancha del Maccabi). “Son dos grandes equipos, pero ellos también estarán preocupados por enfrentarse a nosotros. Somos ambiciosos”, dijo Rudy al responder sobre su preferencia entre los equipos griegos.

Mirotic: “No me da ningún miedo la NBA, me iría bien”

Al término del partido ante el Lokomotiv, en el programa Eurofighters de Canal +, Nikola Mirotic volvió a responder a la pregunta que le persigue desde hace un tiempo. ¿Se marchará a la NBA al final de temporada? El hispano-montenegrino reflexionó sobre la circunstancia y, aunque ofreció titulares para certificar tanto el sí como el no, llegó a hablar durante la entrevista en términos de jugador nba. Sin ambigüedades. “Existe el riesgo de no jugar mucho el primer año, pero no piensas en ello cuando das el paso de irte” contó. “Estoy convencido de que me irá bien. Me atraen esos retos. Por supuesto, siempre hay dudas sobre cómo va a ser ese primer año, pero viendo cómo están jugando y que necesitan un jugador abierto, encajaría perfectamente allí (en Chicago Bulls)”.

“Yo no voy como cualquier rookie, sino con muchos títulos conseguidos aquí. Allí hay que demostrar que puedes ganar un partido en dos minutos. Sé que me van a hacer trabajar. Sé que me tengo que poner fuerte”, prosiguió antes de abordar la comparación con su ídolo, Nowitzki. “Puede jugar abierto, postear, dar un pase más, es muy completo. Creo que puedo hacerlo similar, no como él, pero similar”. Tras estas respuestas y ante la pregunta de si la decisión ya estaba tomada, Mirotic volvió al protocolo. “No descarto quedarme. Tengo un contrato de dos años y estoy cómodo, ya veremos”.

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