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Un ariete infalible en la recámara

El bosnio Dzeko compite desde el silencio con los mejores artilleros del City

Ediz Dzeko, ayer en Barcelona. Ampliar foto
Ediz Dzeko, ayer en Barcelona.

Un jugador del Manchester City pisará hoy por primera vez el Camp Nou de forma desapercibida, lejos de los flashes y las cámaras. Con su 1,93m y una ceja cosida después de su último partido, el bosnio Edin Dzeko admite con una sonrisa que no encajaría en el Barça, “donde los jugadores son bajitos y rápidos”. Pero tampoco aspira a fichar por el equipo azulgrana. Está contento en un Manchester City donde, poco a poco, ha encontrado su lugar entre las muchas estrellas mediáticas.

Su historia es la de un killer que se abrió camino a base de goles y una fuerte personalidad. Nacido en Sarajevo en 1986 y criado en una guerra que le pilló con 6 años, decidió irse de su país “para evolucionar”. Llegó a la Bundesliga con 21 años como una apuesta personal del entrenador del Wolfsburgo, el sargento Félix Magath, procedente del modesto Teplice checo. Ahí sufrió los duros entrenamientos del alemán, pero se ganó rápidamente el amor de la afición y el miedo de los porteros rivales. ¿Qué aprendió en su etapa en Alemania? “A marcar goles en una gran liga”, contesta, tajante, a su llegada a Barcelona en una conversación con EL PAÍS. Los números avalan su respuesta. En su segundo año, formó una delantera de ensueño con el brasileño Grafite y contribuyó con 26 goles a que su equipo ganara la primera Bundesliga de su historia. Era la temporada 2008-2009. Equipos de media Europa se interesaron por su fichaje mientras al año siguiente se proclamaba pichichi. Fue un City derrochador el que se llevó el gato al agua por 37 millones de euros en el mercado invernal de 2010-2011.

Aunque sea poco conocido en España, Dzeko es un héroe nacional en su país. Máximo goleador de la historia de la joven selección bosnia, con 33 tantos, ha sido una pieza clave para que el conjunto entrenado por Safet Susic se clasificara por primera vez para jugar un Mundial. El Diamante, como allí le apodan, marcó 10 goles en la fase de clasificación. Ir a Brasil es un sueño cumplido, que ha devuelto la ilusión a uno de los países más castigados de Europa y del que Dzeko se siente “orgulloso”. Pero el camino del tímido delantero —“se me hace muy difícil ser famoso”— no ha sido tan bonito en su club.

Estoy en uno de los cinco mejores equipos del mundo: ¿por qué me tendría que ir?”

Edin Dzeko

En el City no ha llegado nunca a ser titular indiscutible. Ha visto peligrar su sitio con la llegada de estrellas como Ballotelli o Tévez. Pero ante el ir y venir de tanta figura, el bosnio decidió seguir. Puede que esa sea la razón de que el año pasado fuese el máximo goleador de su equipo en la Premier, con 14 dianas. Lo hizo siendo titular 16 veces y suplente otras tantas. La llegada de Pellegrini le ha dado este año más estabilidad. Pese a la incorporación de nuevos delanteros como Negredo, Jovetic o Navas, las lesiones de los demás y seguir marcando (lleva 17 tantos, dos en la Champions) le han permitido aparecer regularmente en el once inical del técnico chileno. Pero salir del banquillo tampoco le molesta: “Todos tienen que jugar y más en un país cargado de partidos como Inglaterra”. Ni se plantea su marcha: “Estoy en uno de los cinco mejores equipos del mundo: ¿por qué me tendría que ir?”.

Hoy se enfrenta al Barça sin saber, como siempre, si será o no titular. En la ida, Pellegrini lo hizo entrar al campo en el minuto 73, pero el bosnio, aunque creó peligro, no consiguió marcar. Poderoso en el juego de espaldas a portería, tiene un potente remate de cabeza que le hace muy peligroso en las jugadas a balón parado. Dzeko encara sin cobardía un partido en el que asume que no tienen “nada que perder”. Admite con resignación: “En la ida respetamos demasiado al Barça, incluso le tuvimos miedo”, y reconoce que lo que le falta al City para ser grande en Europa son “los años de experiencia que otros tienen”. A pesar del mal momento azulgrana por la derrota de Valladolid, Dzeko cree que “el Barça no está acabado”. “Ya no pueden ganar a todos los equipos tan fácilmente, pero eso es normal”, afirma el bosnio. “Hace dos años eran los mejores, sin ninguna duda, pero ahora el Bayern, un Real Madrid renaciente y otros como nosotros les plantamos cara”, matiza el espigado delantero. También sale al paso de las críticas que algunos lanzaron el sábado contra Messi. “¡Qué queréis, es humano!”. “Nadie ha sido el mejor del mundo tantos años seguidos como él”, dice antes de vaticinar que el reinado del delantero argentino como mejor del mundo seguirá “como mínimo cinco años más, junto a Cristiano Ronaldo”.

Los citizen, derrotados en la ida por 0-2, deberían marcar hoy tres goles si quieren pasar la eliminatoria. En los últimos años, solo el Bayern, en las semifinales de la pasada temporada, lo ha conseguido en una noche de Champions en el Camp Nou ¿El secreto para conseguirlo? “Si marcamos el primer gol, todo es posible”. Y a Dzeko, claro, le gustaría participar como titular o suplente.

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