“El Atlético ha intentado hacer un partido violento”

Ancelotti entiende que su equipo debió responder con fútbol y no “por la misma vía” al planteamiento rival: “Cuando empezamos a jugar tuvimos muchas oportunidades”

Diego López no ataja el disparo de Gabi, que significó el segundo gol del Atlético.
Diego López no ataja el disparo de Gabi, que significó el segundo gol del Atlético.PAUL HANNA (Reuters)

El árbitro, Carlos Delgado Ferreiro, navegó como un cascarón de nuez en un tifón. Las interrupciones, los marcajes apretados, y el juego embravecido desquiciaron al juez, que encadenó apreciaciones erróneas, entre ellas un penalti de Ramos a Costa a los 10 minutos de partido. Pareció claro, pero no lo sancionó. La omisión encendió a la multitud y a los jugadores, que incrementaron los roces. Pepe, Ramos, Alonso, Arbeloa, Xabi, Arda, Gabi, Koke, Raúl… No dejaron de cruzarse, no pararon de castigar y recibir castigos, derribar y ser derribados en la hierba de un campo en el que la pelota circuló sin continuidad en medio del vocerío de la hinchada anhelante. “¡Siempre robando, vikingos,siempre robando!”, gritaba la gente. Luego le preguntaron a Ancelotti por el árbitro y elevó su famosa ceja izquierda antes de proclamar su veredicto: “Ha sido un buen arbitraje”.

El técnico explica que jugaron Arbeloa y Coentrão porque estaban descansados

El entrenador del Madrid no siempre se puede permitir decir la verdad pero cuando habló del juego de su equipo dijo lo que sentía. Y lo que Ancelotti interpretó fue que algunos de sus jugadores se distrajeron más en dirigir escaramuzas contra sus oponentes que en jugar al fútbol. Seguramente se refirió a Pepe, y quizás incluyó entre los destemplados a Alonso, desbordados todos por el barullo de la primera hora. “Ellos han intentado hacer un partido violento”, juzgó Ancelotti. “No está en nuestra naturaleza jugar partidos así pero hemos intentado responder por la misma vía y no hemos podido porque esto nos ha llevado a perder el balón demasiado fácil. Para nosotros no es habitual perder la posesión y esto ha devuelto al Atlético al partido”.

El entrenador italiano sostiene desde el verano que el jugador medio de la plantilla del Madrid tiene un perfil tal que, si pierde el contacto con el balón y no lo recupera rápidamente, se desconecta de los partidos y acaba enfriándose. De ahí la necesidad de construir un modelo sólido en defensa, con hombres capaces de ser agresivos tras la pérdida, como Di María. “Cuando nos planteen partidos bruscos nuestra respuesta debe ser el juego”, prosiguió Ancelotti. “Intentar jugar y no pensar en otras cosas. Eso hicimos en la última media hora, concentrarnos en nuestro estilo. Porque después del gol de Karim nos hemos intentado defender pero no hemos logrado hacerlo suficientemente arriba. Además, hemos perdido la posesión y por esto creo que el Atlético se ha metido en el partido”.

“El partido fue difícil”, dijo el técnico del Madrid. “Hemos intentado jugar pero no era tan fácil porque el Atlético ha sido muy brusco y para nosotros no ha sido fácil salir de esto. Nuestro final fue muy bueno porque cuando hemos empezado a jugar hemos tenido muchas oportunidades”.

La elección de Arbeloa y Coentrão para ocupar los laterales insinuó que Ancelotti se contradecía porque no se trataba de dos defensas con vocación ofensiva, ni con capacidad para mantener la posesión. “Puse a Coentrão y Arbeloa porque estaban frescos, porque no habían jugado Champions el miércoles”, dijo el técnico. “Cuando necesitábamos más presión en banda, en la última media hora, he puesto a Carvajal y Marcelo”.

Con las bandas bien abiertas por futbolistas de buen pie como Marcelo y Carvajal, el Madrid hizo circular la pelota a mayor velocidad y el Atlético debió correr más para bascular. “Al Atlético le ha costado más defender en la segunda parte porque hemos cambiado más el frente de ataque”, observó Ancelotti; “de izquierda a derecha, con paciencia, cosa que no hemos conseguido en el primer tiempo. En la primera parte intentábamos progresar por las bandas pero el Atlético estaba cerrado y no fuimos capaces de volver atrás y cambiar de orientación. No tuvimos paciencia. Pero en la segunda parte sí lo hicimos y el Atlético sufrió el cansancio que arrastraba y no pudo presionar como al principio”.

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