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Repóquer de ases cuarentones

Demchenko, Zoeggeler, Bjoerndalen, Kasai y Zubkov han batido o rozado récords de longevidad históricos en los Juegos

Demchenko exhibe su medalla en luge. Ampliar foto
Demchenko exhibe su medalla en luge. AFP

Un repóquer de ases extraordinario ha batido o rozado hasta ahora récords de longevidad históricos en los Juegos. Cuarentones entre la ola de juventud que invade los Juegos invernales. El ruso Albert Demchenko y el italiano Armin Zoeggeler en luge; el noruego Ole Einar Bjoerndalen en biatlón y el japonés Noriuki Kasai en saltos, que incluso sumó un bronce ayer en la última prueba por equipos. Aún queda vigente el del legendario piloto de bobsleigh italiano Eugenio Monti, doble oro en los Juegos de Grenoble, en 1968, y también ayer completó en Sochi el quinteto de viejos rockeros el ruso Alexander Zubkov que ganó el bob a dos con más de 39.

Demchenko consiguió hace dos domingos la medalla de plata en el trineo individual (tumbado boca arriba) con 42 años y 74 días de edad. Se convirtió así en el deportista olímpico invernal más veterano que jamás se haya subido a un podio. Eran sus séptimos Juegos. Un día antes, Bjoerndalen estuvo al borde de alcanzar el puesto más alto con su último triunfo en los 10 kilómetros del biatlón a los 40 años y 12 días. Se quedó a solo tres días de la primera de las dos hazañas de Monti y a 11 de su récord absoluto. Si mañana ganara en el doblemente aplazado 15 kilómetros de salida en grupo también se quedaría a tres días de la plusmarca. Pero batiría, con cualquier lugar del podio, las 12 medallas absolutas con que ha igualado ya a su compatriota Bjorn Daehlie, emperador del esquí de fondo largos años. Tampoco le valdría en tiempo si entra y gana en el nuevo relevo mixto del miércoles, pero aún le quedaría una hipotética última oportunidad en el masculino del sábado. Sería entonces plusmarquista por un solo día. Pero Noruega no parece que esté ya para muchos oros ni en hombres ni en mujeres.

Campeón hasta del 'fair play'

Monti, que enfermó de Parkinson y se suicidó de un disparo en 2003, apenas dos meses antes de cumplir los 75 años, ganó el 6 de febrero de 1968 un primer oro con 40 años y 14 días en el bob a dos, y el día 15 el segundo, en el bob a 4, con 40 años 23 días, la plusmarca total. Fue su gran despedida de las competiciones olímpicas, tras las dos platas de Cortina d,Ampezzo 56 y los dos bronces de Innsbruck 64. Allí pasó también a la historia del fair play al ceder una pieza que se le había roto al bob británico en la primera manga. Anthony Nash y Robin Nixon pudieron así ganar el oro. Monti, un magnífico esquiador, se dedicó al bobsleigh tras sufrir un grave acccidente en que se destrozó las rodillas y escribió toda una leyenda.

En cualquier caso, los días entre Monti y Bjoierndalen no dejan de ser cifras, y sus gestas no son comparables en esfuerzos. Evidentemente es considerable la diferencia entre el biatlón, que combina el esquí de fondo con el tiro, y el bob, que requiere potencia para empujar en la salida, pero luego mucha más técnica.

Zubkov celebra su oro en bobsleigh. ampliar foto
Zubkov celebra su oro en bobsleigh. Getty

Gracias a ella, Zubkov, gran favorito en Sochi, ganó con 39 años y 191 días. Gran favorito, dominó las cuatro mangas y batió hasta tres veces el récord de la pista. Con técnica, pero también con la potencia de sus 102 kilos y, sobre todo, los 114 de su copiloto y empujador inicial, Alexei Voevoda. En eso se tendrán que esmerar las atletas estadounidenses Lolo Jones y Lauryn Williams en los bobs femeninos. La vallista, sobre todo, para justificar las críticas que ha tenido al ser elegida. Una compañera ha dicho que en lugar de entrenarse tenía que haberse dedicado a hacerse propaganda. Pero Jones ya tiene camino andado. No es la primera vez que atletas conocidos entran en el bobsleigh y al menos estará entre las aspirantes a medallas, no como los anecdóticos jamaicanos, últimos ayer.

Dos grandes veteranos más

Pero en Sochi aún ha habido dos casos más impresionantes. El saltador Kasai siguió a Demchenko en la increíble lista de veteranos que deberían haberse retirado o competir en su categoría de edad, pero aún lo hacen en la élite con jóvenes que podrían ser sus hijos. También fue plata en los saltos desde el trampolín largo el sábado y rozó el oro con 41 años y 254 días, casi ocho meses y medio, muy cerca de los 42. Siete Juegos después igualmente, aún vuela por encima de los 130 metros como un pájaro. Lo confirmó de nuevo ayer al llevarse dos días más tarde el bronce por equipos tras alemanes y austriacos, que se consolaron tras su desastre individual ante el polaco Stoch y el esloveno Prevc. Austria, especialmente, la gran potencia histórica, sigue dándose batacazos olímpicos.

El tirolés italiano Zoeggeler logró su plusmarca particular en un luge añejo al sumar el bronce tras Demchenko. Fue su sexta medalla en otros tantos Juegos, el primero que consigue la gesta en la misma prueba. Lo que no consiguió su gran rival y más laureado alemán Georg Hackl, que se quedó en cinco podios, lo logró él a los 40 años y 36 días.

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