Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un ataque de furia del Madrid

Los de Laso, liderados por Rudy Fernández con 24 puntos, tumban al Bayern de Múnich (111-87) con un tercer cuarto memorable (41 puntos) y elevan su racha a los 30 triunfos

Rudy Fernández lanza a canasta Ampliar foto
Rudy Fernández lanza a canasta EFE

Espoleado por la exigencia y desatado en su excelencia, el Madrid Invictus de Laso arrolló al Bayern de Múnich en la tercera jornada del top 16 de la Euroliga y elevó su racha a los 30 triunfos consecutivos. Fueron dos encuentros en uno: el primero, un combate de altura (48-47, al descanso); el segundo, la enésima fiesta en el Palacio (111-87, al final). Un memorable tercer cuarto de los blancos, con 41 puntos (la segunda mejor marca en la historia de la competición), tumbó la resistencia del conjunto alemán y prolongó la imbatibilidad del subcampeón de Europa que, tras unas jornadas de cierta espesura, retomó su mejor versión, la más esplendorosa e inalcanzable.

Real Madrid, 111 - Bayern, 87

Real Madrid: Llull (13), Rudy (24), Darden (4), Mirotic (16) y Bourousis (7) —equipo inicial—; Draper (0), Sergio Rodríguez (19), Felipe Reyes (11), Carroll (12), Mejri (0) y Slaughter (5).

Bayern Múnich: Delaney (22), Staiger (12), Benzing (12), Savovic (4) y Bryant (7) —equipo inicial—; Troutman (0), Schaffartzik (7), Thompson (9), Idbihi (0) y Taylor (14).

Parciales: 17-24; 31-23; 41-21 y 22-19.

Árbitros: Cerebuch (ITA), Mattioli (ITA) y Trawicki (POL). Sin eliminados.

8.019 espectadores en el Palacio de Deportes de Madrid.

No estaban en el cartel ni Beckenbauer, ni Rummenigge, ni Augenthaler, ni Matthäus, ni Khan; tampoco Amancio, Camacho, Santillana, Juanito, ni Raúl. No se jugaba sobre césped sino sobre parquet. Pero no faltó la intensidad de un clásico europeo, este de nuevo cuño. Fue un partido eléctrico en el que el Bayern sorprendió al Madrid desde el salto inicial jugando al conjunto de Laso con más convicción, descaro, vértigo y puntería que ninguno de sus anteriores rivales en lo que va de curso. Pero tan pujante fue su puesta en escena como estrepitosa resultó su manera de sucumbir ante un equipo de época.

Agresivos en defensa, firmes en el rebote gracias a Savovic y Bryant y buscando el contragolpe por libro de estilo, los de Pesic cogieron con el pie cambiado al Madrid (9-16, m. 6) y, a pesar de la tempranera reprimenda de Laso, se hicieron con el mando del partido al son que marcaba su jugador franquicia, Malcolm Delaney. El base estadounidense controlaba el ritmo de las operaciones y gestionaba las soluciones de un potente ataque sostenido por Staiger (cuatro de cinco en triples en los primeros 20 minutos) y Benzing (autores entre ambos de 22 puntos de los 47 puntos de su equipo al descanso).

Para entonces, los blancos perdían la batalla bajo los aros (3-16 en rebotes en el primer cuarto) y Llull se cargaba de faltas (tres en apenas seis minutos) en el intento de frenar la marabunta alemana. Partiendo de su vigoroso rebote (el que presentaba mejor promedio de la Euroliga), los de Pesic corrían a la mínima oportunidad y martilleaban desde el perímetro (8 de 12 en triples en los dos primeros cuartos). Mientras, el Madrid seguía su ritmo a duras penas entregado al impulso infalible de Sergio Rodríguez. Un triple del Chacho permitió a los locales llegar a los vestuarios con un punto de ventaja (48-47, m. 20).

Pero, una vez capeado el temporal, los blancos desataron su tormenta. El paso por la caseta rearmó a los de Laso que protagonizaron otro ataque de furia. El más descomunal que se les recuerda en su histórica secuencia. En apenas tres minutos, el conjunto de Laso firmó un parcial de 14-3 que destartaló primero y abrumó después al Bayern (62-50, m. 23). No quedó ni rastro del cuadro alemán, sepultado bajo la ofensiva en manada del equipo más en forma del continente.

Con 111 puntos, los blancos igualaron su mejor anotación en lo que va de temporada

Draper y Slaughter apretaron los dientes y ajustaron las tuercas en defensa y Felipe y Bourousis se adueñaron para siempre del rebote. Llull y Rudy, con 13 y 12 puntos respectivamente en ese cuarto, se volvieron incontenibles para la defensa rival y el Madrid retomó la fluidez y la potencia de sus mejores tardes. En los dos primeros periodos habían anotado 48 puntos; solo en el tercero se marcharon hasta los 41. Rudy venía de descansar en la pasada jornada de Liga ante el Fuenlabrada; Llull estaba picado por su expediente cargado de faltas ante Delaney; entre ambos convirtieron al Bayern en un muñeco de trapo. Sin argumentos ante un vendaval que desmintió su aplicación inicial. El Madrid volvía a ser un ciclón.

Los general managers de los equipos participantes en la competición lo tuvieron claro a la hora de elegir en la encuesta que se les hizo hace unas semanas y cuyo resultado se dio a conocer en la víspera del encuentro. El Madrid es el conjunto más divertido y espectacular y el principal candidato a estar presente en la Final Four de Milán (con el 95,8 de los votos) consensuaron. Los de Laso refrendaron su mayoritaria impresión igualando la mejor marca anotadora de su sobresaliente temporada: los 111 puntos que también lograron en la quinta jornada de Liga ante el Manresa. “Dominamos la estrategia en la segunda mitad. Estoy contento con la defensa, a pesar de permitir 87 puntos. A veces me disgusto cuando permitimos 60 puntos, pero la defensa va de sensaciones más que de números”, resumió Laso. Que pase el siguiente.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.