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BALONMANO | EUROPEO

Andreu vuelve a disfrutar

Andreu trata de lanzar ante Hungría. Ampliar foto
Andreu trata de lanzar ante Hungría. AFP

El 2 de enero Juan Andreu andaba tan tranquilo con su mujer, esperando el partido de futbito que jugaría esa noche con sus amigos cuando sonó el teléfono. “Prepárate, te van a llamar”, le vino a decir Antonio García De primeras, Andreu pensaba que se trataba de un vacile de su amigo, pero lo cierto es que el internacional del PSG no estaba de broma. Julen Aginagalde no terminaba de recuperarse de las molestias en el adductor de la pierna izquierda y Manolo Cadenas optó por integrar al pivote andaluz a expensas del irundarra. Andreu viajó de inmediato a Córdoba; de ahí a Dinamara. Sus amigos se quedaron con uno menos en el partido; España ganaba un recambio ideal para su jugador más determinante.

Andreu, a punto de cumplir 29 años, fue uno de los más destacados en el estreno ante Hungría. Anotó cuatro goles, forzó exclusiones, se batió en los seis metro. El partido le sirvió además para quitarse una espina que tenía clavada desde el Mundial de Croacia en 2009. Fue su primera gran cita, a la que acudió de la mano de Valero Rivera, y como para todo el equipo, el resultado fue un descalabro. Las lesiones le mantuvieron después lejos de la selección. Y no ha sido hasta la llegada de Cadenas cuando se ha sentido de nuevo con posibilidades de entrar en el grupo, pese a compartir puesto con Aginagalde y Gedeón Guardiola, uno de los jugadores más en forma de la campeona.

Antonio García, compañero de Andreu en su época en Granollers y León, destaca las ganas con las que ha llegado el pivote al Europeo: “Es cierto que cuando parecía que iba a ser un fijo, se lesionó de la rodilla y luego la cosa no fue bien. Siempre me decía que su ilusión era volver a la lesión, aunque llegó a perder un poco la esperanza. Lo estoy viendo sobremanera”. El implicado tiene clara su misión: “Yo aquí estoy para lo que necesite el equipo, para lo que me diga Manolo; pocas veces se habla de mí, no soy de marcar muchos goles, pero no me ando con chiquitas, me peleo mucho con las defensas. Si tengo que soltar un guantazo, lo hago”, ilustra, no sin cierta sorna. El propio seleccionador valora la aportación de Andreu desde su llegada: “Estaba en forma, porque jugó hasta finales de diciembre en Alemania, sabía que podría contar con él. Pero sobre todo, lo mejor es su disposición: no ha venido pensando ‘tenía que estar aquí’, sino ‘qué bien que estoy aquí”:

No ha venido pensando ‘tenía que estar aquí’, sino ‘qué bien que estoy aquí"

Manolo Cadenas

El pivote sevillano, y sevillista –“ahora más calladito, porque no nos va muy bien la cosa, pero ya remontaremos”- es consciente de su situación. En el momento en que se recupere o sea impepinable la presencia de Aginagalde, todo apunta a que el sacrificado será él. “Como a cualquier deportista, me fastidiará cuando llegue el momento, me gustaría jugar todos los partidos, pero es que delante de mí no tengo a un juvenil: Julen es el mejor pivote del mundo”, zanja Andreu, que también destaca el apoyo que está recibiendo del irundarra. “Lo tengo detrás en el banquillo, dando consejos. Es como tener un entrenador personal. De lujo, porque es el mejor”.

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