Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nadal, año nuevo, costumbres viejas

El español abre la temporada ganando 6-2 y 7-6 en el torneo de Doha a Rosol, que llegó a sacar por el segundo set

Nadal, en una acción del partido contra Lukas Rosol.
Nadal, en una acción del partido contra Lukas Rosol. AFP

Rafael Nadal abrió oficialmente la temporada 2014 ganando 6-2 y 7-6 al checo Lukas Rosol en el torneo de Doha, donde mandó desde el fondo, a veces se enredó con el drive y penó para poner su primer saque en juego. Para el español fue algo más que un partido. El cruce le ofreció la oportunidad de empezar a sumar puntos con los que defender el número uno frente a Novak Djokovic, que no compite esta semana; le permitió acumular horas de vuelo con las que llegar a pleno rendimiento al Abierto de Australia (desde el 13 de enero); y le regaló la opción de cerrar el círculo de su increíble vuelta a las pistas. Frente a Rosol se inclinó Nadal en la segunda ronda de Wimbledon 2012: el mallorquín no volvió a jugar hasta 2013, porque tras aquel encuentro protagonizó un periodo de siete meses de baja por una lesión en la rodilla izquierda. Frente a Rosol, que llegó a sacar por el segundo set, triunfó Nadal este martes en Doha: el mallorquín espera haber dado el primer paso para celebrar su primera temporada completa desde 2011.

El número uno mundial se medirá ahora al alemán Tobias Kamke (6-3 y 6-4 a Malek Jaziri) en un torneo en el que David Ferrer, que aparece como segundo cabeza de serie ganó 6-3, 5-7 y 6-3 al ucraniano Dolgopolov. Para coger el ritmo que le falta tras las vacaciones, el número uno hasta se apuntó al torneo de dobles junto al técnico que le acompaña esta semana, Francis Roig, que ya cumplió los 45 años. El carnet de identidad no fue impedimento para que la improvisada pareja, que ya compitió junta en 2009, celebrara la victoria en su primer compromiso de la temporada, que tuvo más valor para el español que el del simple marcador.

Nadal empleó la pretemporada en tratarse las rodillas, jugar un buen puñado de exhibiciones y descansar. Ahora, el campeón de 13 grandes busca el punto justo de forma en los entrenamientos y los partidos de estas semanas, inmerso ya en la competición oficial. En consecuencia, cada minuto que pasa en pista el número uno supone un instante precioso en su plan de adaptación progresiva a las pistas de cemento y al reto de Australia: fino de golpes durante los entrenamientos invernales en Manacor (Mallorca), Nadal ambiciona reencontrarse con la movilidad que necesita para darle vida a los peloteos y restar a los sacadores en cemento. Frente al agresivo Rosol, dejó alguna recuperación eléctrica, se enredó a veces con el drive y el resto, y, como corresponde al inicio del curso, se movió un poco menos de lo que acostumbra, yendo de menos a más.

El número uno juega hoy en Doha, pero lo hace mirando al mañana: el primer grande del curso es el verdadero objetivo y pensando en él da Nadal cada uno de sus pasos en el torneo con el que inaugura oficialmente su temporada.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información