Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El hombre que ‘calcula’ el mar

Joan Vila, experto en los sistemas informáticos del barco, es el único navegante español que ha ganado la Vuelta al Mundo, además de tres veces la Copa del América

Joan Vila, cuando navegaba en el Alinghi en 2007. Ampliar foto
Joan Vila, cuando navegaba en el Alinghi en 2007.

Con cuatro participaciones y una victoria en la Vuelta al Mundo y siete participaciones y tres triunfos en la Copa del América, no hay ningún navegante español con el palmarés de Joan Vila (Barcelona, 1961), aunque siempre haya salido vencedor con un equipo extranjero: con el alemán Illbruck en la Whitbread (hoy Volvo) de 2001, y con el suizo Alinghi en 2003 y 2007 y el estadounidense Oracle en 2013 en la America’s Cup. Dos universos opuestos, el de la vela oceánica y las regatas cortas, pero siempre con un factor común para Joan Vila, el de su trabajo en los sistemas informático y electrónico de los barcos.

Este ingeniero de Caminos ha unido sus dos pasiones, el mar y los ordenadores. Su misión consiste en recoger toda la información posible (corrientes, vientos, reglajes) para suministrársela al patrón o táctico y que este decida la estrategia de la embarcación. Ahí se ha ganado Vila una gran reputación internacional. Es, de hecho, el único español que puede presumir de haber conquistado una Vuelta al Mundo. Se enroló en esta aventura después del servicio militar con el Fortuna en 1989 y en la siguiente edición con el Galicia 93 Pescanova, con el que llegó al podio. “Logramos una tercera posición de la que nos sentimos muy orgullosos. Eran proyectos pioneros. La regata fue al principio una aventura hacia lo desconocido y ahora es muy profesional”, recuerda.

Antes íbamos con el sextante a bordo. Las nuevas tecnologías son apasionantes”

Después se abrió un paréntesis en las participaciones españolas en la regata, que Vila aprovechó para cruzar fronteras. En 1997 surcó el globo con el estadounidense Chessie Racing y ahí estuvo a las órdenes de John Kostecki, que se quedó prendado de este cerebro español y lo pescó para el Illbruck en 2001, “un equipo de fútbol”: dos alemanes, neozelandeses, australianos, estadounidenses, un irlandés, un español… Y bingo. La mezcla resultó y Vila venció en la reina de los océanos. “La Volvo es la regata más dura y exigente a nivel de tripulación, por la preparación física y mental. Es única, una referencia en las regatas oceánicas”, explica. “Tuve la suerte de compaginar la vela oceánica con la Copa del América. Alinghi me marcó mucho. Fue cumplir un sueño. En Valencia en 2007 era un gran equipo por la química entre nosotros, una familia. Es una competición que requiere esfuerzos muy grandes en periodos cortos y una intensidad mayor. La Volvo son millas y millas a un ritmo constante. Es de fondo. Y las condiciones climatológicas son mucho peores. Hasta que no termina la regata no te das cuenta de lo que has pasado. Un iceberg que aparece en la noche con niebla no lo puedes prever. Solo queda rezar para no chocarte”.

Ni siquiera la mejor tecnología puede entonces con la salvaje naturaleza. Y eso que ahora los barcos son ordenadores flotantes. “Al principio todo era más de cálculo manual. En mi primera Vuelta, en 1989, todavía íbamos con el sextante a bordo para orientarnos y posicionarnos. No había GPS. Ahora eso es impensable. Ha cambiado mucho. Antes dibujabas la posición en la carta de navegación y recibías la información por radio. Ahora se lleva teléfono a bordo. Me gustan estas nuevas tecnologías porque te dan nuevas posibilidades, es más apasionante”, cuenta Vila.

La Volvo es la regata más dura, es única. Me gustaría mucho volver”

El catalán es uno de esos aventureros siempre dispuestos a escuchar nuevas ofertas, aunque entre ellas no haya estado nunca una experiencia olímpica. Ahora tiene en el horizonte una nueva Copa del América y sueña con estar en la salida de la próxima Volvo, el 4 de octubre de 2014 en Alicante. “Me encantaría porque hace más de 10 años que no he participado y es la mejor regata. Y también porque en esta edición hay una nueva clase de barcos y el peso recae no en el diseño sino en cómo se navega”.

Desde que los pioneros Enrique Zulueta, con Great Britain II, y Enrique Vidal Paz, con B&B Italia, descorcharan las participaciones nacionales en la Vuelta al Mundo, 66 españoles han escrito su nombre en la competición. Solo Joan Vila ha ganado. “Los españoles están muy bien considerados internacionalmente en todas las clases”, asegura. El récord de ediciones entre ellos lo tienen Guillermo Altadill y Roberto Bermúdez, con cinco cada uno, casi todas en embarcaciones extranjeras. Y ya con cuatro, Pepe Ribes, Héctor López Piqueras y Joan Vila, el único triunfador, la calculadora del mar.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información