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“Nos faltó creatividad, no ambición”

Simeone da por bueno el punto ante “un rival directo” y rebaja la euforia y expectativas alrededor del Atlético

Simeone da instrucciones en El Madrigal. EFE

Saltar al terreno de juego y encontrar el gol en la primera acción de ataque allana el camino hacia la victoria a cualquiera. Más aún si el que lo consigue es el Atlético de Madrid. Fue su bendición y su perdición a la vez en El Madrigal. Siempre intenso, siempre al límite, al equipo de Simeone no le preocupa en absoluto renunciar al esférico, no llevar el tempo del partido. Lo suyo es someter las áreas. Lo hizo en la suya tres cuartas partes del partido. No pudo contener al Villarreal hasta el final. “Nos faltó creatividad, no ambición”, respondió Simeone con semblante serio y cierto malestar haciendo repetir la pregunta al periodista. Para el Cholo, no se perdieron dos puntos sino que su equipo ganó un punto. “He felicitado a los chicos por el esfuerzo enorme que han realizado. Fue un punto importante ante un rival que compite con nosotros”, entendió el técnico argentino, rebajando las expectativas creadas en torno al equipo. “Si lo dice el Cholo”, agradeció sonriente Marcelino.

Con el gol en contra, no se descompuso el Villarreal, que pasó de inmediato a dominar el encuentro hasta el punto de someter a los colchoneros. “Nos encontramos que está en un gran momento y que juega muy bien. Tuvieron el control de la pelota. Nosotros nos manejamos bien en defensa”, analizó Simeone. “Nosotros hemos jugado mucho al fútbol ante un Atlético que defiende muy bien”, redundó Marcelino, "orgulloso” por cómo compitió el equipo ante un Atlético que no se maneja en el confort, es nervio, adrenalina, organización y pegada. Las señas de identidad que ha impuesto Simeone y que convertido al grupo en un ejército. En ataque no hubo noticias de Villa y Diego Costa, más obreros que nunca. El hispano-brasileño, que se estrenará en Guinea con la selección española, fue despedido tras ser sustituido con una gran pitada de El Madrigal. En Vila-real lo pasó mal Diego Costa y el Atlético, despersonalizado por un gran Villarreal.

No resulta bello de ver, pero el Atlético es un firme candidato a deshacer el dualismo de la Liga que imponen el Barça y el Madrid, dos gigantes en búsqueda de la excelencia. Disputado un tercio de la temporada, los rojiblancos, con sus formas austeras, son quizá el equipo más reconocible del campeonato, el más contundente seguro. Salvando las distancias, el Villarreal también sabe qué pretende ser y cómo conseguirlo, liderado siempre por un gran Bruno, uno de los grandes futbolistas de la Liga, de momento olvidado por Del Bosque. “Con todo el respeto al seleccionador, no es justo que Bruno no esté en la selección”, volvió a repetir Marcelino.

A pesar de ser un recién ascendido, la privilegiada situación del Villarreal no resulta casual. Marcelino ha dotado de personalidad propia al conjunto amarillo, más dinámico que antaño, sin perder el toque en su reconversión. Por todo ello al Atlético de Madrid se le presentaba una nueva prueba de fuego en El Madrigal, plaza inhóspita, más aún desde que en la última jornada de la temporada 2011-2012, un gol de Falcao en los últimos minutos, supusiese la puntilla del descenso del Villarreal.

Había, pues, cuentas pendientes. De regreso a Primera, se lo hizo saber al Atlético que pasó la mayor parte del encuentro dedicado exclusivamente a defender el resultado. Sin rubor alguno, sin contemplaciones. Así es el Atlético de Simeone, que no le valió esta vez con defender casi a la perfección. “Nos manejamos bien en defensa a pesar de la sensación de dominio” se felicitó Simeone. “El Atlético es el equipo que menos ocasiones concede”, reconoció Marcelino. Aún así un enorme Villarreal le robó dos puntos.

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