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Sergio García se disculpa por escrito

En la previa del US Open, el español deja una nota de perdón a Tiger Woods en el vestuario, después de la polémica tras el comentario racista del “pollo frito”

Sergio García se disculpa por escrito

Primero fue un protocolario apretón de manos. Correcto, frío, “sin amor en el aire”, como explicó uno de los presentes en ese saludo entre Tiger Woods y Sergio García, en los entrenamientos para el US Open, que desde el jueves se disputa en el Merion Golf Club, en Pennsylvania. Los cuerpos separados y el gesto serio. Era la primera vez que los dos hombres se veían las caras después de la polémica abierta por un comentario considerado racista del castellonense acerca del número uno. Aquel “le invitaría a cenar pollo frito” soltado después de una festiva cena en Wentworth desató una tempestad por la que García pidió perdón.

Es algo personal para Tiger. Si él quiere hacerlo público, yo no tengo ningún problema

Sergio García

El remordimiento le ha acompañado en los últimos días, y aún le ronda en la cabeza al Niño, que pisa por primera vez un campo estadounidense tras su salida de tono. Así que, tras ese apretón de manos poco sentimental, García escribió de su puño y letra una nota de perdón que el martes por la mañana dejó a Woods en la taquilla del Tigre en el vestuario. “Es algo personal para Tiger. Si él quiere hacerlo público no tengo ningún problema, pero no creo que deba ser yo quien lo diga”, comentó el español. “Todos cometemos errores. Lo más importante es aprender. Los errores te hacen mejor persona. Sé que pude dañar a mucha gente, y eso no me hace sentir bien. Pido perdón por lo que pasó”, repitió. El mismo Tiger había intentado mirar hacia delante un par de horas antes: “Sergio no se ha disculpado aún, no hemos tenido tiempo. Lo importante ahora es el torneo”. “Como ha dicho Tiger, el asunto está cerrado, y eso significa mucho para mí”, cerró el golfista español.

¿Y el público? Correcto, sin ningún incidente. Los aficionados acuden cerca de Sergio García, intentan fotografiarse con él y le piden autógrafos. La organización, por si acaso, está pendiente de la seguridad. “El público se está portando bien con él y es una buena señal. Ojalá se mantenga así”, comentó José María Olazábal, que el martes se entrenó con García y con Fernández-Castaño, el otro español en el US Open, en declaraciones que recogió la web Ten-golf; “Sergio aún está tocado por lo que sucedió en Wentworth. En aquel momento lo vi realmente hundido y ahora sigue afectado, aunque obviamente se está recuperando poco a poco. Está arrepentido. No quiso hacer daño. Su disculpa fue sincera”.

Sergio aún no se ha disculpado, no hemos tenido tiempo

Tiger Woods

Hay nubarrones en la relación entre Tiger y Sergio y los hay en el cielo de Pennsylvania. Las lluvias han llenado de barro un campo corto en que los pasos de los espectadores han subido el nivel de fango. Una circunstancia que puede ser una ventaja para los golfistas a la ahora de atacar las banderas, al ablandar un terreno de juego muy duro. Woods es el gran favorito (5 a 1) para sumar su cuarto US Open, después de los logrados en 2000, 2002 y 2008. Este fue el último de su colección de 14 grandes. De aquello hace ya 60 meses, la mayor sequía de su carrera en los majors.

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