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El Barça vuela dirección Madrid

Oleson y Marcelinho conducen a su equipo a la final con un triunfo arrollador en Las Palmas

Toolson intenta frenar a Ingles. AS

El Barça metió la directa en el Insular de Las Palmas. Avistaba la final contra el Real Madrid, pero sabía de primera mano cómo se las gasta el Gran Canaria, que le hizo sufrir en los dos primeros partidos del Palau y le tenía cogido el tranquillo en su cancha, donde le había superado en siete de sus últimas nueve visitas. Se propuso no dejar lugar a dudas y lo consiguió. Concentrado, serio, eficaz, con un gran tirón en el tercer cuarto, selló el pase a su séptima final consecutiva, una final que empezará el domingo en Madrid (12.30, TVE-1). Volverán a verse las caras los mismos protagonistas de la final de la pasada temporada, con ventaja de cancha en esta ocasión para el Madrid, al contrario que el año pasado.

Pertrechado en defensa, listo de manos, riguroso y certero en la mayoría de las facetas que suelen decantar el partido: ritmo de juego, rebote, algún que otro cambio táctico, circulación de balón, equilibrio entre juego interior y exterior, el Barcelona fue apoderándose de la cancha, con Marcelinho y Navarro al timón. Los detalles arruinaron al Gran Canaria, las pérdidas de balón, las faltas que lastraron a un jugador vital como Toolson —sumó la cuarta cuando todavía faltaban 15 minutos— y la oscuridad de su juego interior. Báez, Nelson y Slokar se estrellaron contra las torres del Barça. Fallaron un montón de tiros y eso redujo las opciones del Gran Canaria. Cuando le entraron los triples, los de Beirán y Toolson al principio, mantuvo el tipo. En cuanto fallaron los primeros tiros, no encontró alternativa. El Barcelona puso tierra de por medio en el tercer cuarto, tras el duelo personal entre Navarro y Toolson con el que tomó velocidad el partido.

G. CANARIA, 62 - BARÇA, 84

Herbalife Gran Canaria: Bellas (7), Beirán (6), Toolson (10), Nelson (5), Báez (13) —equipo inicial—; Guerra (0), Newley (12), Domínguez (0), Alvarado (3), Oguchi (2) y Slokar (4).

Barcelona Regal: Marcelinho (10), Navarro (10), Rabaseda (6), Wallace (2), Tomic (8) —equipo inicial—; Sada (1), Ingles (12), Mavrokefalidis (10), Oleson (17), Lorbek (8), Abrines (0) y Todorovic (0).

Árbitros: Pizarro, Bultó y Peruga.

Centro Insular de Deportes de Las Palmas. Unos 5.023 espectadores.

Marcelinho movió al equipo con soltura. Cuando no asistía, anotaba y, en cualquier caso, movió el balón con criterio. Al Barcelona solo le costó engrasar la máquina en el primer cuarto. No jugó cómodo Tomic, en el mismo extraño tono ausente y desacertado del segundo encuentro en el que ni siquiera lanzó a canasta. Le suplió, sin alardes, pero con la eficacia que le caracteriza desde su reciente llegada al equipo, Mavrokefalidis. Con el pívot griego, más la incorporaciones de Ingles y Oleson, muy acertados en el tiro, el Barcelona fue marcando la diferencia. Roto ya el partido y, animado por la inercia del juego y de sus compañeros, Tomic mostró signos de recuperación.

En definitiva, se repetirá la final de la Liga de la pasada temporada y el clásico tantas veces vivido este curso. En la Supercopa, en Zaragoza, el triunfo fue para el Madrid (95-84); en la Copa, en Vitoria, para el Barcelona (111-108 tras una prórroga); en la Liga, el 30 de diciembre en el Palau, también venció el Barcelona (96-89, con 33 puntos de Navarro), pero el Madrid le devolvió la moneda, el 28 de abril en el Palacio de los Deportes (78-65), solo unos días antes de repetir triunfo en la final four de Londres (74-67). La final de Liga, al mejor de cinco partidos, culminará el duelo por antonomasia del baloncesto español.

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