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El eterno polvorín del Valencia

Manuel Llorente dimite como presidente del club, con 400 millones de deuda, tras perder la confianza de la Generalitat, que pretendía controla su gestión a través de la Fundación

Manuel Llorente, este mediodía, junto a Federico Varona, presidente de la Fundación. Ampliar foto
Manuel Llorente, este mediodía, junto a Federico Varona, presidente de la Fundación. as

“Yo estaba ago[tado]… muy cansado después de cuatro años de mucho estrés”, dijo este mediodía Manuel Llorente en su dimisión como presidente después de un enfrentamiento en los últimos días con la Generalitat valenciana a cuenta de los patronos de la Fundación del club, propietaria del 70% de las acciones de la sociedad. El Consell le impuso un presidente, Federico Varona (asesor fiscal), y dos vicepresidentes: Aurelio Martínez (expresidente del Instituto de Crédito Oficial) y Amadeo Salvo (director general de Power Electronics), además de ocho nuevos patronos, para fiscalizarle las cuentas, algo que ha precipitado la marcha de Llorente, que tenía pensando retirarse en verano. La Generalitat manda en el club tras haber pagado 4,6 millones de intereses de una deuda de la Fundación con Bankia de 86 millones por un aval que, sin embargo, fue anulado por una sentencia judicial recurrida a su vez por la entidad bancaria.

Hemos hecho cuatro años de narices"

Manuel Llorente

“Hemos hecho cuatro años de narices”. Llorente empezó compungido la conferencia de prensa pero la acabó eufórico, como habiéndose quitado un gran peso de encima, entre el triunfalismo y el mensaje subliminal de “a ver si estos listos que han venido son capaces de superarme”. El retintín hacia los nuevos patronos se dejaba notar en frases como esta: “A lo mejor hay una fórmula que nosotros no hemos podido descubrir. Ojalá la encuentren”. “Es difícil, muy difícil, seguir con la trayectoria de los últimos cuatro años”. Llorente se enteró por la prensa del nombramiento de los nuevos patronos. Cuando le llamó el vicepresidente del Consell, José Ciscar, ya era público. Después Llorente habló con el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, para comunicarle su decisión de marcharse.

Cronología del caos

  • Noviembre de 2004. Juan Soler llega a la presidencia avalado por la Generalitat. El Ayuntamiento recalifica Mestalla, por cuya venta el club pretende 500 millones.
  • Febrero de 2008. El empresario Juan Villalonga quiere comprar el club. Logra el cargo de director general y al final recibe 10 millones de indemnización.
  • Julio de 2007. Comienzan las obras del nuevo Mestalla.
  • Julio de 2008. Vicente Soriano sustituye a Soler. La deuda llega a los 550 millones.
  • Febrero de 2009. Las obras del nuevo estadio se paran tras invertir 150 millones.
  • Junio de 2009. Manuel Llorente llega a la presidencia con el apoyo de Bankia, principal acreedor del club. En agosto, la Fundación se convierte en máxima accionista (70%) tras comprar la mayoría de los títulos en la ampliación de capital.
  • Febrero de 2013. La Generalitat paga 4,6 millones de los intereses del crédito de la Fundación con Bankia.
  • Marzo de 2013. Una juez anula el aval del Consell a la deuda de la Fundación con Bankia. El Consell nombra10 patronos para controlar a Llorente. Este dimite.

“En 2009 no había nadie que quisiera hacerse cargo del club. El Valencia es infinitamente mejor que entonces”, continuó Llorente. “Hemos renegociado a mejor el contrato de televisión, una póliza del crédito con el Banco de Valencia de 25 millones por 15 años. Hemos renegociado dos veces con Bankia el crédito de los 200 millones, pero había otro problema, el otro crédito de la Fundación (otros 86). El equipo está funcionando bien y el entrenador [Ernesto Valverde] ha conectado muy bien con el equipo”. Por la mañana Valverde admitió estar negociando su renovación, aunque la marcha de Llorente pueda entorpecerla. En el capítulo de errores, Llorente admitió solo uno: la contratación por una apuesta suya de Mauricio Pellegrino como entrenador en verano pasado. “La primera parte de la temporada no ha sido buena”, reconoció.

El ya expresidente dijo estar satisfecho por haber vendido a las estrellas (Villa, Silva, Mata, Joaquín, Isco y Jordi Alba, “que, por cierto, querían irse”) para paliar la deuda (de 550 millones cuando él llegó a unos 400) antes que malvender los terrenos del viejo Mestalla. “Vamos a ganar entre seis y siete millones a final de curso; la temporada pasada, 4, la anterior también se ganó dinero y entramos en Champions. Es el momento que me ponga medallas. Voy a ser vanidoso”. Debido a la crisis, Llorente no pudo vender los terrenos del viejo estadio ni, como consecuencia, reanudar las obras del nuevo estadio, paradas por falta de financiación desde febrero de 2009.

El exjugador y actual vicepresidente Fernando Giner será la máxima autoridad del Valencia el próximo domingo ante el Valladolid en Mestalla. Ahora el club convocará una junta general extraordinaria de accionistas para elegir a un nuevo consejo de administración. “Cuando perdimos 2-5 contra la Real Sociedad, la afición expresó su malestar conmigo. Pero no os podéis ni imaginar lo satisfechos que estamos con el trabajo hecho”, concluyó Llorente, que seguirá de consejero “en un acto de responsabilidad” hasta la convocatoria de la junta de accionistas. Su sueldo, de 340.000 euros anuales, había desatado las críticas del valencianismo. Su futuro está en la Liga de Fútbol Profesional, según fuentes cercanas al ya expresidente del Valencia.

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