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“En España está todo muy mal…”

Las sesiones de la AFE para futbolistas sin empleo han impulsado la salida al extranjero como una de las posibilidades más demandadas

Partido de la AFE contra el Hércules. Ampliar foto
Partido de la AFE contra el Hércules.

Un email en la bandeja de entrada de la cuenta de correo electrónico alerta de un mensaje sin leer. En él se especifica que por sexto año consecutivo se organizará de nuevo una sesión para parados con ganas de incorporarse al mercado laboral. Abajo del texto se lee la dirección de una página web en la que se ha de rellenar un formulario. Preguntas simples para catalogar el perfil del demandante. “Última empresa en la que trabajó, historial médico, características físicas…”, una simple valoración rutinaria. La escena podría dirigirse a las 5.639.500 de personas que se encuentran sin empleo en España según los resultados del último estudio de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados en febrero. Pero no, el correo lleva en su firma las siglas de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), y es solo para futbolistas sin equipo.

“Al principio no se interesaron mucho. Lo veían como algo raro, sin tener muy claro de qué podría servirles, y lo dejaban pasar. Pero desde el primer año hasta ahora ha habido un cambio radical”, reconoce Vicente Blanco, director deportivo de la asociación. Y es que centenares de futbolistas son también un eslabón más en la cadena de profesionales afectados por la falta de empleo en España.

Hemos colocado a gente en Noruega, Hungría, Rumanía o Georgia”

Vicente Blanco

El proceso se inicia con el envío de un email automático a una base de datos en la que figuran los correos electrónicos de distintos futbolistas sin equipo. Después de registrarse en la página web de la AFE se les cita en una instalación deportiva, la última fue en L’Alfàs del Pi (Alicante), donde un comité de entrenadores de equipos de Primera, Segunda, Segunda B y Tercera división evalúa a los aspirantes. “La gran mayoría de ellos llega en unas condiciones físicas perfectas. Solo les falta ritmo de competición. Rara vez aparece alguien que no se ha cuidado”, advierte Blanco. En esta última sesión llevada a cabo el pasado mes de enero 60 futbolistas se presentaron a las pruebas. De los 30 seleccionados por el comité 17 encontraron una salida laboral a distintos clubes, no solo de España, también en el extranjero, una tendencia al alza dados los últimos registros.

“Hemos colocado a gente en Noruega, Hungría, Rumanía o Georgia”, ahonda el director deportivo. Y es que al igual que muchos jóvenes estudiantes cada vez son más los futbolistas que han de preparar el equipaje y encontrar una salida laboral fuera de España. “No lo hacen principalmente por dinero, sino por vivir la experiencia de jugar en el extranjero y en algunos casos intentar alargar su carrera deportiva”. Y es que varias ofertas en ocasiones no son económicamente suficientes para quedarse en España. “Con 800 euros de sueldo y 400 de alquiler no se puede vivir”.

Para mostrar las capacidades de los futbolistas se organizan partidos contra equipos de diferentes países y categorías. Esta vez fueron cinco encuentros: el Shanghai East Asia (Superliga China), Hércules (2ª División de España), Piast Gliwice (Polonia), Vaduz (Liechtenstein, 2ª división suiza) y el Shakhtar Donetsk (Superliga ucraniana). El sexto partido planificado ante el Metallist (Ucrania) tuvo que ser suspendido ya que no hubo futbolistas suficientes. La gran parte de ellos encontraron equipo gracias a los duelos anteriores. “La verdad es que las sesiones funcionan”, zanja Vicente Blanco.

El equipo de la AFE en el partido ante el Hércules. ampliar foto
El equipo de la AFE en el partido ante el Hércules.

Uno de los jugadores que ha conseguido salir adelante con la sesiones de la AFE ha sido el defensa salmantino Ibán Cuadrado (34 años). A él se le presentó la oportunidad de continuar su carrera en el Shanghai East de China. Una aventura de un año que el jugador no duda en calificar como “una oportunidad de oro”. Cuadrado se formó en la cantera del Barcelona y ha debutado en Primera División con el Murcia, equipo con el que ascendió a la máxima categoría en la temporada 2006/07, y en las filas del Málaga entre el 2008 y el 2010. A partir de ese momento jugó con la camiseta de equipos de Segunda División como el Rayo Vallecano (durante su temporada en esta categoría), el Ponferradina y el UD Salamanca. Pero desde verano de 2012 el jugador se encontró sin equipo. “Es la segunda vez que me iba a estas jornadas. He tenido veranos complicados en los que me encontraba sin equipo y esta era una buena solución”, afirma el jugador.

“Me apunté y me llamaron para jugar los partidos y contra el Shanghai East realicé un buen encuentro. Así que me ficharon por un año”, señala. Para este jugador lo más duro ha sido sin duda la espera y la incertidumbre hasta encontrar equipo. “Ha habido momentos complicados, son cinco meses sin jugar ni saber dónde voy a acabar. Tuve ofertas de equipos españoles pero que no me ofrecían ninguna garantía. Salir fuera era la mejor opción”. El jugador explica que la situación del fútbol en España, igual que la laboral y social, ha ido empeorando con la crisis. “Este deporte debe mejorar en España y estar más regularizado para que vuelva a ser una competición limpia. No me extraña que muchos buenos jugadores, igual que muchos trabajadores, decidan irse a buscar una oportunidad al extranjero”.

Oriol Lozano, en un partido de la AFE contra el Shakhtar. ampliar foto
Oriol Lozano, en un partido de la AFE contra el Shakhtar.

En la misma situación que Cuadrado está el defensa catalán de 31 años Oriol Lozano. A este jugador, que lució la camiseta del Racing entre 2004 y 2010, también se le presentó una oportunidad fuera de España, en el Zestafoni de Georgia. Lozano se quedó sin equipo en verano del año pasado, al rescindir su contrato con el Murcia, y buscó la mejor oportunidad para él y su familia. “Hay cosas que me han sorprendido mucho de este país. Edificios abandonados, poca gente paseando. La vida es muy complicada. Además a mi mujer y a mí, que tenemos un hijo de un año, nos ha sorprendido mucho que no hemos visto a niños por la calle”, apunta.

El jugador catalán, contento con tener equipo, no es tan optimista como Cuadrado. “Esto va a ser una experiencia de tres meses, que es lo que me dura el contrato, pero creo que mi familia se va a volver antes a casa. La verdad es que me hubiese gustado encontrar algo más parecido a España”. Pero no pudo ser. “Tuve algunas propuestas de equipos españoles, pero esperé a ver si salía algo mejor, cosa que no ocurrió, por lo que ahora estoy aquí”. Y es que Lozano buscaba algo mejor para los suyos que la Liga no le podía ofrecer. “En España está todo muy mal. Los clubes tiran a la baja y eso favorece a la gente joven. La situación del fútbol es un reflejo de cómo está toda España. Los buenos intentan marcharse fuera”, subraya el defensa.

Los problemas de empleo en España no han escapado tampoco de los terrenos de juego, y a las botas también les hace falta sacarse el pasaporte.

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