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Un niño para hacer historia

Tras invertir 200 millones en dos años, el Málaga recibe al Panathinaikos (20.45) con Fabrice, de 16 años, como bandera

Fabrice durante el entrenamiento del Málaga. Ampliar foto
Fabrice durante el entrenamiento del Málaga. EFE

El verano ha sido muy duro en el Málaga. El equipo que construyó Abdullah al Thani ha llevado a un club que hace dos años estuvo a punto de descender a la Segunda División a disputar la fase previa de la Liga de Campeones. Este meteórico ascenso, labrado gracias a la inversión del jeque, se detuvo de forma brusca a la conclusión de la última temporada. Afloraron impagos y deudas después de que el potentado cerrara su chequera y obligase a una brutal reconversión de la entidad, que se vio obligada a vender a sus mejores futbolistas, Cazorla y Rondón, para conseguir liquidez.

Superado el impacto de la deserción monetaria del propietario, curiosamente con el equipo en la Champions y con posibilidades, pues, de recoger algo de su monumental inversión, el Málaga y, en especial, su afición respiraron cuando los jugadores recibieron una parte de los atrasos y se saldaron algunas deudas contraídas por los fichajes de la pasada temporada.

Los aficionados, que se han volcado al sacar más de 20.000 entradas para este partido de ida de la ronda previa contra el Panathinaikos (20.45, Canal + Champions), se preguntan cómo es posible que, después de unos 200 millones invertidos en el club en los últimos dos años entre fichajes, remodelación de instalaciones y técnicos, Al Thani haya tirado la toalla justamente en el momento en que podía alardear de gestión y recuperar parte de lo invertido. Así, sin ningún fichaje realizado, con Cazorla, Rondón y Mathijsen traspasados y Van Nistelrooy retirado, la ilusión se centra en un niño de 16 años, el camerunés Fabrice Olinga, el goleador más joven de la Liga española, que fue inscrito a toda prisa 24 horas antes del duelo contra el cuadro griego.

“Cuando nos clasificamos, esperaba llegar a esta eliminatoria de forma distinta, pues no contamos con jugadores importantes”, dijo Manuel Pellegrini, un técnico que ha mantenido la compostura en estos momentos difíciles para el Málaga, un aspirante a la Liga de Campeones abanderado por Fabrice. “No está aquí por cariño, sino por calidad. Es muy maduro para su edad y está capacitado para afrontar la eliminatoria”, añadió el entrenador chileno.

Sin ningún fichaje, con Cazorla, Rondón y Mathijsen traspasados y Van Nistelrooy retirado, la ilusión se centra en un niño de 16 años

El pulso con el Panathinaikos se antoja clave en el futuro inmediato del Málaga. A pesar de haber recaudado 26 millones con los tres traspasos realizados, existe un compromiso ineludible de pago con Hacienda y los acreedores siguen llamando a la puerta del club.

Superar el lance ante el Panathinaikos supondría al Málaga un mínimo de 8,6 millones por participar en la fase de grupos, a los que se unirían 500.000 euros por disputar esta eliminatoria previa y también podría sumarse un millón por cada triunfo en la liguilla y otros 500.000 por cada empate. Estas cifras se incrementarían por la cuota de mercado televisivo a la conclusión de la misma de acuerdo con el valor proporcional. El Villarreal, por ejemplo, recibió el curso pasado 6.700.000 euros por este concepto (unos 18 el Barcelona, 16 el Madrid y nueve el Valencia).

“Tenemos plantel para ofrecer pelea”, aclara Demichelis, uno de los componentes de la plantilla del Málaga que sabe ya lo que es disputar la Liga de Campeones. Y junto a él, Toulalan, Camacho, Maresca, Duda, Joaquín e Isco.

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