Son atletas de élite y punto pelota

El tenis de mesa paralímpico promete volver de Londres cargado de medallas Varios jugadores ocupan los primeros puestos del ranking mundial

Vídeo: ÁLVARO DE LA RÚA / CRISTINA POP

Un partido de tenis de mesa puede decantarse a favor de uno u otro jugador en cuestión de segundos. Cuando Álvaro Varela (Sevilla; 1982) está jugando, para él no existe nada más que la pelota, la pala y su oponente. No se acuerda de nada más, ni siquiera de su atrofia muscular o de que se está entrenando para sus cuartos Juegos Paralímpicos. Se abstrae y juega, ni más ni menos, como cualquier otro atleta de élite.

Su compañero en la selección española de tenis de mesa paralímpico, José Manuel Ruiz (Granada; 1978), es además profesor de educación física en un centro educativo y, aunque intenta evitarlo, sus alumnos encuentran en internet todo su palmarés: campeón de Europa  y del mundo individual y por equipos, lo único que le falta es el oro olímpico y es lo que va a buscar a Londres.

En la villa olímpica los nervios están a flor de piel, es más difícil concentrarse

"El ambiente de unos juegos es muy diferente a cualquier otro campeonato. La atención mediática y el hecho de convivir con otros atletas en la villa olímpica hace que los nervios estén a flor de piel y nadie juegue a su nivel", explica Varela con la esperanza de que su experiencia en otros eventos le permita guardar la concentración en la competición.

En el tenis de mesa paralímpico existen 11 categorías en función de la disfunción de cada jugador. Las cinco primeras son en silla de ruedas, de la sexta a la décima de pie, y la última está reservada para las discapacidades mentales. Varela competía en la clase siete, pero como su afección muscular es degenerativa, hace unos meses el comité médico le rebajó a la sexta y ahora se encuentra el primero en el ranking mundial.

Me gustaría que no hubiera distinciones entre mujeres, hombres, olímpicos o paralímpicos

En la concentración de la selección durante los días previos al viaje a Londres reina la distensión y las bromas vuelan a la velocidad de las pelotas. Son seis jugadores que competirán en diferentes categorías, dos de ellos en silla de ruedas, tanto individualmente como en parejas, y las esperanzas de que vuelvan a casa cargados de medallas son altas.

"Me gustaría que no hubiera distinciones de hombres, mujeres, olímpicos o paralímpicos somos atletas, el entrenamiento y el esfuerzo es el mismo para todos", asegura Ruiz que con su malformación en el brazo derecho compite en la categoría 10 e intentará en Londres arrebatarle el primer puesto mundial al palista chino y llevarse la medalla de oro.

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