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El gran embrollo de Luka Modric

Atascada la negociación por el croata, el Madrid inicia la temporada sin haber fichado refuerzos por primera vez en 34 años

Mourinho, ayer en rueda de prensa. Ampliar foto
Mourinho, ayer en rueda de prensa. as

El Madrid que comenzará la Liga esta noche contra el Valencia tiene un parecido estadístico con el equipo que arrancó la Liga el 3 de septiembre de 1978, también contra el Valencia en el Bernabéu. Es la primera vez en 34 años que el club de Chamartín empieza la temporada sin fichar ningún jugador. Postergada la contratación de un lateral derecho, los dirigentes solo negocian por Luka Modric. Pero la llegada del media punta croata resulta incierta. Modric tiene contrato con el Tottenham hasta 2016 y el club londinense condiciona su traspaso al fichaje de João Moutinho como sustituto. La clave de la operación, según fuentes del Tottenham, la tienen los dueños del pase de Moutinho. El director técnico del Tottenham, André Villas-Boas, cree que el balón está en el tejado de Pinto da Costa, presidente del Oporto, y de Jorge Mendes, el empresario más poderoso del fútbol portugués, que además representa al mánager madridista, José Mourinho.

En 1978 el Madrid subió a dos canteranos, García Hernández y García Cortés, como único refuerzo. Ahora ha subido a Álvaro Morata y Jesús Rodríguez. Pero las simetrías obedecen a razones opuestas. En septiembre de 1978 acababa de morir Santiago Bernabéu y las finanzas del club no atravesaban por un buen momento. Ahora el Madrid se ha establecido como el club con más ingresos del mundo. Gracias a una inversión sin precedentes, en la última década se ha surtido de la que probablemente sea la mejor plantilla de Europa. En este marco, el fichaje de Modric responde a una necesidad más puntual que estratégica. Mourinho no le ve como titular indiscutible. El técnico le aprecia como un instrumento táctico específico para penetrar defensas cerradas que no conceden espacio para contragolpear, situación que se repite desde hace un par de años en algunos partidos.

El presidente madridista, Florentino Pérez, sospecha que Modric no será de los jugadores más utilizados por Mourinho. Nadie en el vestuario imagina a Modric ocupando el lugar de Di María, Alonso o Khedira. Lo mismo cree Villas-Boas, que formó parte del equipo técnico de Mourinho y acabó distanciándose en 2008. Desde entonces, la competencia entre ambos adquiere tintes morbosos. Villas-Boas está convencido de que Mourinho contribuyó a desestabilizar el vestuario del Chelsea en su contra durante la temporada pasada, antes de que lo despidieran. También piensa que el interés de su compatriota por Modric está inspirado en la animadversión que le profesa más que en el aprecio por el futbolista. Eso es lo que le dijo Villas-Boas al propietario del Tottenham, Daniel Levy, cuando trazaron una estrategia para negociar con el Madrid, en la reunión que mantuvieron hace un mes.

El Tottenham desliza que aceptará vender por 35 millones más seis por objetivos

Villas-Boas propuso a Levy que aceptase ofertas para mostrarle a Modric su buena voluntad, pero que condicionase su salida a la llegada de Moutinho, jugador con quien coincidió en el Oporto. El centrocampista internacional portugués está representado por Carlos Gonçalves, agente de Villas-Boas. Pero su pase está vinculado a un fondo de inversión que, según el entorno de Villas-Boas, controla Jorge Mendes. Puesto a imaginar un escenario, Villas-Boas le advirtió a Levy que, en su opinión, Mourinho acabaría por bloquear la contratación de Moutinho y, en última instancia, la salida de Modric. “El salvoconducto de la operación lo tiene Mourinho porque Mourinho influye sobre Mendes y Mendes influye sobre Pinto da Costa”, aseguran estas fuentes. “O Mourinho colabora para que fichemos a Moutinho o deja tirado a Modric y nosotros quedamos bien con el jugador”.

Villas-Boas cree que Mourinho acabará por renunciar a Modric porque no le necesita

Modric, con el Tottenham.
Modric, con el Tottenham. REUTERS

El Oporto pide 40 millones de euros por Moutinho, cifra que Villas-Boas interpreta como una negativa a traspasar. Mientras tanto, el Tottenham asegura que la cantidad pactada con el Madrid por el traspaso de Modric es de 35 millones de euros más otros seis por objetivos fáciles de lograr, como que el Madrid entre en Champions en los próximos tres años y el croata sea titular al menos 20 veces por temporada. En el Madrid dicen que solo pagarán 30 millones más cinco por objetivos. Tanto en el club inglés como en Chamartín advierten que el Madrid se ha comprometido con Modric a pagar lo que haga falta para ficharle. Modric está seguro de que se irá. No quiere saber nada con el Tottenham. Pero Villas-Boas confía en demostrarle que, en realidad, Mourinho no está tan interesado en él.

El embrollo en torno a Modric es considerable. Los dirigentes del Madrid son optimistas y Mourinho resta dramatismo al hecho de llegar a fin de mes sin haber fichado a nadie. “Es muy posible que en los próximos días entre alguien y salga alguien”, dijo ayer el técnico. “Pero esta plantilla es muy buena. Ningún jugador que pueda salir es un problema si se queda y ninguno que pueda entrar es un problema si se queda fuera”.

Si consigue fichar a Modric, Mourinho quiere desprenderse de Sahin. El técnico dijo ayer que el turco carece de fuerza mental suficiente para luchar por un puesto. “Para su felicidad y para que recupere su autoestima se puede marchar cedido”, declaró.

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