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La reconversión fallida de Leire

La ciclista vasca, bronce en Pekín en pista, arranca con mal pie en el Omniun, una nueva disciplina que se estrena en Londres

Leire Olaberria, durante la prueba de sprint. Ampliar foto
Leire Olaberria, durante la prueba de sprint. AFP

Le basta medio segundo para sonreír, le sale natural y no lo esconde. Aunque si hay que apretar los dientes también sabe hacerlo; no en vano, Leire Olaberria (Ikaztegieta, Guipuzcoa; 1977), 21 veces campeona de España en ciclismo en pista, tiene claro lo que quiere. Aunque el reto, como el de estos Juegos Olímpicos, condicione la preparación de una especialista en pista, que busca transformarse ahora en “una fondista muy rápida”. Es el prototipo de ciclista que debería imponerse en una prueba como el Omniun, una especie de hexatlon sobre dos ruedas, que se estrena en los Juegos de Londres y que tras disputarse su primera jornada tiene en la donostiarra lejos de los puestos de cabeza, tras concluir el ecuador de la prueba en decimosegunda posición.

Esta nueva disciplina del ciclismo en pista engloba seis pruebas: sprint sobre 250 metros, una carrera clásica de puntuación sobre 20 kilómetros, una de eliminación, persecución individual sobre tres kilómetros, una prueba scratch sobre 10 kilómetros y una última carrera contrarreloj sobre 500 metros. Un conglomerado de situaciones que trae de cabeza a los especialistas parciales, tanto en fondo como en velocidad. “Es una prueba en la que aún no se sabe muy bien para que tipo de corredor es. Quizás para uno muy especial”. Es la conclusión de Joan Llaneras, oro en los Juegos de Sidney y Pekín en la modalidad de carrera por puntos, y responsable del Centro de Alto Rendimiento de Palma de Mallorca en el que Leire pasa gran parte de la temporada entrenándose.

Llega en el mejor momento de la temporada y sabiendo cómo es de profesional, sé que está preparada"

Joan Llaneras

“Se ha preparado bien, en el momento en el que supo que se producía un cambio en la reglamentación cambió el chip”. Se refiere Llaneras a la eliminación de la modalidad de puntuación, que ha desaparecido en estos Juegos, y en la que Olaberria consiguió la medalla de bronce en los pasados Juegos. Una decisión que comprometió el futuro de su preparación, ya que con el incremento de pruebas debía sumar a sus características como velocista una capacidad física mayor. “Llega en el mejor momento de la temporada, es el objetivo principal del año y sabiendo cómo es de profesional, sé que está preparada”, confiesa Llaneras, quien observa desde el velódromo de Londres como Olaberria marca el sexto mejor tiempo en la primera prueba, el Sprint. “La clave va a estar en la regularidad, que vaya cosechado buenos puestos, quintos y sextos no está mal. Aunque la prueba definitiva va a ser la contrarreloj”, sostiene Llaneras.

A pesar del buen arranque en el sprint, la donostiarra se vino abajo en la prueba de puntuación en la que concluyó decimosegunda. Una posición que no podría superar en la siguiente manga, la eliminación, en la que quedó eliminada a las primeras de cambio y solo pudo ser decimotercera. Con 12 puntos y desde esa misma posición deberá afrontar mañana a partir de las 17.50 la segunda parte de una prueba que se le ha atragantado más de lo esperado.

Aficionada al atletismo desde pequeña, Leire Olaberria se interesó por los 100 metros aunque se pasó al ciclismo tras lesionarse en varias ocasiones. Tenaz, como aseguran quienes la conocen, busca de nuevo el premio en una disciplina para la que se ha preparado a conciencia. “El ambiente de unos Juegos es diferente, ella sabe lo que es subir a un podio, y cómo se han de gestionar las emociones para llegar hasta ahí. Es una prueba muy dura que se disputa en pocos días, pero yo la veo muy bien”, concluye Llaneras.

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