NATACIÓN

Un héroe de 20 años que cita a Montesquieu

Yannick Agnel se entrena con Fabrice Pellerin, un técnico que busca la sensibilidad del deportista francés en la piscina

Yannick Agnel celebra su victoria en los 200 metros libres.
Yannick Agnel celebra su victoria en los 200 metros libres.CHRISTOPHE SIMON / AFP

Se llama Yannick porque su padre jugaba al tenis y admiraba al ganador de Roland Garros en 1983 y leyenda del tenis francés Yannick Noah. Entre sus libros preferidos está Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez, y Las flores del mal, de Baudelaire. En Facebook, antes de la competición de Londres, cuelga poemas de la condesa Anna de Noailles. El intelectual de la natación francesa se convirtió en héroe tras batir en el relevo 4x100 libre a Estados Unidos y ayer al ganar el oro en los 200m libre. El francés, de 20 años, voló y dio el título al equipo tricolor por delante de Estados Unidos y de Rusia en los relevos. Horas antes de la carrera histórica, los bleus anunciaban que Yannick Agnel sustituía a Alain Bernard en la prueba. Junto a Amaury Leveaux, Fabien Gilot y Clément Lefert, realizó un relevo de ensueño -hizo la última posta en 46, 74s frente a los 47,74s de Lochte-, y consiguió que Francia se colgase la medalla de oro en esa prueba por primera vez en la historia.

Yannick Agnel es de Niza, allí se entrena y comparte técnico con la campeona olímpica Camille Muffat. En la costa azul francesa confesaba antes de viajar a Londres en el periódico Nice Matin que le gustaba mucho nadar, que lo hacía por placer. Y hablaba maravillas de su entrenador Fabrice Pellerin, el técnico que llevó a Alain Bernard al oro olímpico en 100 libre en Pekín 2008. Pellerin ha revolucionado los entrenamientos de los campeones franceses. Melómano y aficionado a la guitarra, enchufa a los nadadores un mp3 antes de saltar a la piscina. Y les pide que al escuchar la melodía naden inspirados por el ritmo. “Les pido que naden andante y vivace, me importa poco que sepan lo que es, ellos interpretan lo que escuchan y se mueven de una forma u otra en la piscina”, explica en Le Monde.

Su entrenador, melómano y aficionado a la guitarra, le cuelga un mp3 antes de saltar a la piscina

Un método que también mezcla juego y mucho humor y que gusta mucho al especialista de 200 metros libre, que así no se aburre en las cinco horas diarias de entrenamiento en la piscina Jean Bouin, nombre que llevan muchos centros deportivos en Francia en honor al atleta olímpico y medalla de plata en los 5.000 en los Juegos de 1912, y que perdió la vida en la primera guerra mundial en la batalla del Marne. Agnel, flaco, largo – mide 2,02m-, declara que se divierte mucho en los entrenamientos. Ayer voló en la piscina londinense en los 200m libre y señaló que nadar sin la presión de los favoritos les había beneficiado. “Ha sido mágico, no teníamos ninguna presión, hemos hecho lo que sabemos hacer y ya está, somos campeones olímpicos”. Antes de viajar a Londres, también ponía las cosas en su sitio. “La gravedad es el escudo de los tontos”, declaraba citando a Montesquieu; “Londres es una experiencia apasionante aunque no hay que perder la cabeza”. En los 200m libre volvió a brillar en todo su esplendor.

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