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“Lo celebro cada año con una barbacoa”

El ciclista abrió con un oro el medallero español en la prueba del kilómetro contrarreloj

José Manuel Moreno, en la vuelta de honor. Ampliar foto
José Manuel Moreno, en la vuelta de honor. Cordon

En el ciclo olímpico previo a los Juegos de Barcelona, el ciclista José Manuel Moreno (Ámsterdam, 1969; hijo de un emigrante, se trasladó a Chiclana de la Frontera, Cádiz, a los nueve años) se proclamó campeón mundial en pista y ganó dos oros en los Juegos Mediterráneos en 1991. Pero también fue atropellado por un coche que le echó “la pierna abajo”, se rompió dos veces una clavícula y sufrió hernias inguinales y tendinitis rotuliana y en el talón de Aquiles.

Pregunta. Aun así, en el kilómetro contrarreloj, ganó el primer oro español en Barcelona.

Respuesta. Fueron cuatro años sacrificados y de penurias. Un deportista en forma es prácticamente un enfermo. Mi entrenador, soviético, hasta decía que resfriarme era culpa mía.

P. ¿Su recuerdo de aquella carrera?

R. Concentración. Solo pensaba en apretar. Al ver el tiempo [1m 3,342s], me di cuenta de que era récord olímpico. Es lo más grande de mi carrera deportiva.

P. ¿Ha vuelto a coger la bici?

R. Sí, hace dos años, desde que la dejé en 2000. En 2012 incluso he participado en la Titan Desert. Ahora no estoy muy bien porque en Navidad me caí y me rompí un hombro. También culpa mía.

P. ¿Qué queda de aquel campeón de 23 años?

R. La disciplina y la constancia. Mi técnico me decía que tenía un día al año para descansar, que eligiese. Pues ahora, lo mismo.

Mi técnico me decía que tenía un día al año para descansar, que eligiese. Pues ahora, lo mismo

P. ¿Cómo ve estos Juegos?

R. Los españoles son pocos: el equipo de persecución, dos plazas de ómnium y dos de velocistas. Sé que hay mucho trabajo detrás. Esperemos que consigan buenos resultados.

P. ¿Celebra los 27 de julio?

R. Cada año hago una barbacoa para mis amigos. Para este 20º aniversario estoy preparando una un poco más especial. Lo vamos a vivir a lo grande. Veremos cómo la culminamos.

P. ¿Qué hizo al retirarse?

R. Al hacerse la foto, todos te dicen que no te preocupes, que hay trabajo para ti, pero luego me dejaron tirado. Tuve una empresa de gestión de servicios en pabellones deportivos, temas inmobiliarios... Ahora soy la imagen de unos centros deportivos.

P. ¿Ha vuelto al velódromo?

R. Sí, hace unas semanas, con la televisión. Está igual que entonces. Bueno, muy abandonado: la madera, muy descuidada.

P. ¿Cuándo vio por última vez la medalla de oro?

R. Esta mañana. La tengo colgada junto al maillot.

P. ¿Qué le ocurre al cuerpo cuando uno deja el deporte?

R. Al dejarlo, pasé un año sabático y fui a cada feria de alrededor de Chiclana, donde vivo, comiendo todo lo que no había podido comer. Mucho jamón, mucho queso... Me pesaba cada mañana: 85,5 kilos, cuatro más que al entrenarme... Eeee chss ...Los pantalones, algo más apretados, todavía me entraban. Me di cuenta de que la báscula de mi casa se había quedado bloqueada al pesarme en una farmacia: 92 kilos. Perderlos me costó mucho.

P. ¿Dónde está ahora?

R. En la playa. He dicho lo de eeee porque mi sobrino tiraba arena para atrás y estaba pegando muy cerca.

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