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Partido trampa

Del Bosque pide cautela a la selección española ante Croacia: “El fútbol te da lecciones”

Los jugadores españoles, sonrientes durante uno de los ejercicios.
Los jugadores españoles, sonrientes durante uno de los ejercicios.

“Si no nos lo creemos…”, “si no nos lo creemos…” Hace tiempo que Vicente del Bosque desliza como un soniquete esta advertencia, quizá la que más le desvele. Aún la repetía la noche del sábado en un encuentro con los medios de comunicación en Gniewino, sede de los cuarteles españoles, y no se cansó de subrayarlo ayer en la rueda de prensa oficial previa al duelo de hoy con Croacia (20.45, T5). El técnico quiere que el equipo se conduzca con cautela. Nada tiene ganado aún, por más que sonaran algunas campanas tras el 4-0 a Irlanda, y la prueba con Croacia puede resultar un campo de minas. No es el mejor equipo del planeta, pero sí una selección con colmillo, dura, con jugadores curtidos en la Premiery en la Bundesliga, que suple sus carencias y cierta anarquía con una sobredosis de orgullo patrio. Los croatas juegan como nadie con el escudo entre los dientes y están a un partido de meter una cuña entre los dos grandes del grupo, España e Italia, que suspira por cualquier marcador que no sea un 2-2 que la dejaría eliminada.

“Hay que poner los cinco sentidos.Es peligroso sentirse superior”, avisa

“Dudar del resultado es una falta de respeto para nosotros y los croatas; eso no es fútbol”, enfatizó ayer Fernando Torres. “Estamos en la fiesta del fútbol y nos debemos llevar por espíritu deportivo”, sostuvo Del Bosque, quien agregó: “No pienso ni un instante en la posibilidad de arreglar el resultado; me sorprendí cuando Chile renunció a buscar el empate en Sudáfrica [al saber que la igualada entre Suiza y Honduras le conducía a octavos], pero era una situación dentro del partido”. En la misma línea se expresó Slaven Bilic, el técnico croata: “Tenemos honor, somos gente normal, y queremos ganar un partido, que los italianos confíen en nosotros”.

Vicente del Bosque durante la rueda de prensa en Gdansk
Vicente del Bosque durante la rueda de prensa en Gdansk EFE

Descontado que no habrá pacto sobre el 2-2 que clasificaría a españoles y croatas —¿quién concede al otro marcar el 2-1 y luego hace un acto de fe para que el adversario facilite el empate final?—, el defensor del título sabe que tendrá enfrente un rival dispuesto a competir y que cualquier patinazo le devolvería a España el próximo martes. Al campeón del mundo le vale un empate, pero se da por hecho que Italia vencerá a Irlanda, con lo que a la selección de Del Bosque no le conviene especular ante un contrario tan imprevisible como el croata. Un conjunto con futbolistas distinguidos en el manejo de la pelota, como Modric, potentes por el costado, como Srna, y puñales como Mandzukic, que lleva tres goles, y Jelavic, autor del otro tanto marcado por la selección de Slaven Bilic en este campeonato. Está lejos de la generación de Suker, Prosinecki, Asanovic, Boban, Jarni y el propio Bilic, pero Croacia, que compite bajo su bandera desde 1990, no se pierde una cita de la Eurocopa desde 2006, fue tercera en el Mundial de 1988 y participó en los de 2002 y 2006. “Bilic ha dado con la tecla en estos dos primeros partidos y el equipo ha cambiado a mejor”, afirmó el seleccionador español, convencido de que será un rival “muy difícil y complicado, que tiene muchas cualidades, se lo puso difícil a Italia y ganó tranquilamente a Irlanda”.

El técnico, que quiere que todos se sientan activos, deberá meditar cada rotación

Al contrario de lo que sucedió en la Eurocopa 2008, cuando España llegó al tercer partido ante Grecia ya clasificada, esta vez aún debe ganarse un turno en la siguiente ronda, con lo que Del Bosque tendrá que meditar cada rotación. A él le gustan que todos se sientan activos y todavía, sin contar los dos porteros suplentes, hay seis que no han debutado: Albiol, Juanfran, Mata, Pedro, Negredo y Llorente. “Los que rodean al equipo son más importantes de lo que parecen”, es uno de los códigos de Del Bosque. También hay cinco futbolistas bajo el yugo de las tarjetas y que, en caso de una más, no jugarían los cuartos: Arbeloa, Jordi Alba, Xabi Alonso, Javi Martínez y Fernando Torres. “Las tarjetas no me van a condicionar. Si llega un problema lo resolveremos, pero por el momento no me suponen tal problema”. Sobre Torres, portada desde el inicio del torneo, el entrenador salmantino fue elocuente: “La carrera de un futbolista no es una línea recta, él ahora está bien y debe ser un chico feliz”.

Estos días, la verdadera obsesión de Del Bosque es lograr que el equipo no se relaje. En estos torneos, como ya ocurriera en Sudáfrica, solo el primer partido tiene remedio. El de hoy ante Croacia, no. “El fútbol siempre te da lecciones, lo hemos visto esta temporada en las semifinales de la Champions y lo hemos visto con las eliminaciones de Polonia y Rusia. Estamos a tiempo de pensar en lo que nos puede pasar y hay que poner los cinco sentidos”. Él los ha puesto: “Debemos intentar influir en el jugador para que vea que tenemos una tarea difícil; es peligroso sentirse superior”. Lo sabe Del Bosque, que tampoco quiere que su renovación, conocida el sábado, despiste a nadie, y se lo ha transmitido a la plantilla con machaconería. Un partido trampa a la vista.

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