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El último baile de Alves

El lateral del Barça tiene la rara habilidad de desquiciar a la afición rival y a la propia

Thiago y Alves celebran bailando el quinto gol del Barça ante el Rayo
Thiago y Alves celebran bailando el quinto gol del Barça ante el RayoAngel Martinez (Getty Images)

Marcó Thiago el quinto gol del Barcelona en Vallecas y buscó a su amigo Alves para agradecerle el buen centro. Juntos se marcaron un ridículo bailecito para celebrarlo. Pedro, que se había acercado a felicitar al autor del gol, se quedó con las ganas de abrazarles, desmarcándose de una celebración que terminó de cuajo cuando apareció Puyol en la escena y les censuró. Después, Pep Guardiola hizo lo mismo en el vestuario. “Ya les he dicho que no son actos propios de jugadores del Barcelona. Pido disculpas a la afición de Vallecas. No volverá a suceder”, explicó después en la conferencia de prensa. “El baile de Alves me molestó. Es una falta de respeto”, dijo el entrenador del Rayo Vallecano, Ramón Sandoval, que se preguntó por qué no bailaron cuando Torres marcó en el Camp Nou para el Chelsea. “Quería pedir perdón a los aficionados del Rayo que se hayan sentido ofendidos con el baile. En ningún momento quise ofender a nadie, solo pasarlo bien”, explicó Alves a través de las redes sociales. En un segundo mensaje aclaró que le enseñaron que el fútbol “es para pasarlo bien”.

Acusado de teatrero, se ríe del tema: “Se me daría bien ser actor”, responde

Por sus actitudes en el campo, Alves tiene la rara habilidad de desquiciar a un tiempo a propios y extraños. Acusado de teatrero, se ríe del tema: “Se me daría bien ser actor”, responde. Además, es defensa de recorrido eterno. Así que exige a sus centrales tanta atención como el delantero rival porque a menudo hay que sacarle las castañas del fuego. Una de sus últimas escapadas, en Stamford Bridge contra el Chelsea, generó el gol que, a la postre, impidió que el Barça se clasificara para la final de la Liga de Campeones en Múnich. “Tácticamente, soy más disciplinado de lo que parece”, sostiene. “Da más que quita”, le defendió siempre Guardiola, que, llegados a este punto, parece replantearse la ecuación porque lleva dos partidos seguidos, contra el Chelsea y el Rayo, sentándole en el banquillo. El rendimiento del brasileño en el Barça ha sido altísimo (206 partidos en cuatro temporadas son muchos), pero Montoya pide paso, sus despistes aumentan y, aunque físicamente aguante lo que sea, ya no es intocable en el club, que no le sacará al mercado, pero que aceptaría ofertas. Su regularidad y su nivel se cotizan. Esta temporada suma 31 partidos en la Liga, en los que ha sacado más centros al área que nadie (113), pero es el que más regates se ha comido del equipo (22) y el que más faltas ha cometido (51).

Alves tiene un lema: “Misión dada, misión cumplida”. Partiendo de esa base, en el Barcelona esperan que haya recibido el mensaje de Guardiola, y el de Vallecas sea el último baile de su carrera como azulgrana.

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