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Dos partidos de sanción al Génova por los altercados de sus ultras

Un tribunal deportivo condena al conjunto italiano con dos encuentros a puerta cerrada por la actitud "violenta e intimidatoria" de sus radicales

Rossi, capitán del Génoa, se dirige a los radicales.
Rossi, capitán del Génoa, se dirige a los radicales. AP

El episodio violento sucedido ayer en el estadio Luigi Ferraris, del Génova, cuando un grupo de ultras detuvo el partido que enfrentaba a los locales ante el Siena durante más de 45 minutos con el lanzamiento de bengalas, exigiendo a los jugadores que se desprendieran de la camiseta por "no ser dignos de defenderla", se ha saldado con una sanción de dos partidos a puerta cerrada para el conjunto de Alberto Malesani.

Según ha transmitido la Liga de fútbol de Italia, el juez deportivo Gianpaolo Tosel ha estimado que el club italiano "es responsable del comportamiento violento, agresivo e intimidatorio de sus aficionados, en una situación sin precedentes en la historia del fútbol italiano", motivo por el que niega la entrada al estadio a sus aficionados durante los dos próximos partidos.

En las imágenes analizadas por el magistrado se demuestra además cómo los ultras llegaron  a agredir a un miembro del personal que trabajaba en ese momento en el estadio, además de lanzar contra el césped bengalas, petardos, botellas llenas de agua y encendedores.

El encuentro enfrentaba al Génova ante el Siena, en un choque agónico para los locales, que arrastraban 11 partidos consecutivos sin conocer la victoria, lo que les había situado al borde del descenso. En el minuto ocho de la segunda mitad, cuando el marcador reflejaba ya un contundente 0-4, los tifosi genoveses, indignados con la actitud de sus jugadores y con la sustitución del delantero Sculli por el defensa Kaladze propuesta por el técnico Alberto Malesani, detuvieron el partido a base del lanzamiento de petardos y bengalas. Ante la reacción del público, el árbitro detuvo el juego. Una pausa que se alargaría 50 minutos y que dejaría una de las imágenes más desoladoras de la temporada.

Durante el parón un grupo de ultras exigió a los jugadores del Génova que se desprendieran de sus camisetas y se las entregasen al grito de “no sois dignos de defenderla”. Ante la histérica reacción de los aficionados, los futbolistas, con lágrimas en los ojos y con su capitán Marco Rossi a la cabeza, entregaron sus elásticas en un gesto sumiso del que solo se alejaron algunos compañeros como el propio Sculli. El jugador calabrés, junto al portero francés Sebastian Frey, trató de mediar con la hinchada, que les recibió con insultos y se arremolinaba junto a la barrera que separa la grada del césped. Ante lo insólito de la situación, los del Siena abandonaron el terreno de juego a la espera de que se confirmase la suspensión definitiva. Sin embargo, cuando el altercado se acercaba a la hora de parón, el colegiado dio la orden de que se continuaría el juego. Por entonces, en la grada solo aguardaba el grupo de ultras, que permaneció de espaldas al campo durante los minutos restantes. El partido finalizó 1-4 tras un autogol de De Grosso, una derrota que coloca al Génova a tan solo un punto de los puestos de descenso.

En el resto de la jornada de la Serie A el Milan consiguió salvar un punto en su enfrentamiento ante el Bolonia (1-1) con un tanto de Ibrahimovic a un minuto del final. Un empate que ensancha la lucha por el Scudetto, tras la apabullante victoria del Juventus ante el Roma (4-0). Un partido que se le endulzaría pronto a los locales con un doblete de Vidal, cuando apenas habían transcurrido siete minutos. Tras el segundo gol, el portero Stekelenburg fue expulsado por un dudoso penalti que desaprovecharía en primera instancia Pirlo, aunque el rechazo de Curci le quedaría franco al medio italiano, que lo remacharía sin problema. Una situación demasiado complicada para el conjunto de Luis Enrique, que encanjaría dos tantos más en la segunda mitad. Ante lo doloroso de la situación el centrocampista argentino Érik Lamela perdió los nervios y escupió a Lichtsteiner. Una acción por la que ha sido castigado con tres partidos de sanción según se ha podido conocer esta mañana. Con esta victoria la 'Juve' supera al Milan en el liderato y se aleja a tres puntos de los rossoneri cuando faltan cuatro jornadas para el final del campeonato.

El Manchester City no se rinde

El cuadro que dirige Roberto Mancini persiste en su lucha por el título de la Premier a pesar de sus últimos bajones. Gracias a los goles de Agüero y de Nasri, resolvió con facilidad un partido plácido ante el Wolverhampton (0-2) y se coloca con 80 puntos, a tan solo tres del Manchester United, que no pudo pasar del empate ante el Everton (4-4), a pesar de haberse adelantado hasta en tres ocasiones. Rooney, que marcó un doblete, maldecía al final del partido un empate que comprime la Liga, y que a falta de tres jornadas para su finalización aún no está definida.

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