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El TAS ratifica la sanción a Astarloza

El ciclista, que ya cumplió su suspensión por dopaje, consigue una reducción de la multa

Mikel Astarloza, tras imponerse en la 16ª etapa del Tour de Francia 2009
Mikel Astarloza, tras imponerse en la 16ª etapa del Tour de Francia 2009 EFE

Mikel Astarloza, positivo por EPO en junio de 2009, recurrió ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) después de haber terminado de cumplir los dos años de sanción impuestos por la federación española. Lo hizo, sobre todo, para limitar los efectos colaterales asociados a la sanción, últimamente casi tan duros de tragar como la sanción misma: la multa económica, el honor manchado y el peso de los antecedentes, pues la reincidencia se castiga con la suspensión a perpetuidad. De todo ello, Astarloza, de 32 años, no ha conseguido sino un ligero alivio económico, pues en el laudo emitido ayer y firmado por Dirk Reiner Marten, el presidente de la formación que vio su caso, el TAS ratifica la sanción ya cumplida, incluida la anulación de su victoria de etapa en el Tour de 2009.

También ratificó el TAS la multa de 154.000 euros impuesta por la federación española pese a que la Unión Ciclista Internacional (UCI) exigía aumentarla a 267.000 euros basándose en su reglamento, que reclama el 70% del salario anual bruto de todos los sancionados por dos años o más (380.000 euros en el caso de Astarloza). En una decisión que podría sentar un precedente para otros casos (la UCI también exige, por ejemplo, un aumento de unos 100.000 euros a los 276.000 impuestos a Ezequiel Mosquera), la formación recuerda los elevados impuestos que el deportista ha debido satisfacer, “muy superiores al porcentaje estándar del 30% fijado por la UCI”, para considerar “justa y ecuánime” una sanción de poco más del 40% de los ingresos brutos de Astarloza. El corredor guipuzcoano volvió a competir en agosto de 2011, en la Vuelta a Burgos, enrolado en el Euskaltel, el mismo equipo en que corría cuando dio positivo.

Las objeciones partían de presuntos defectos de forma: el TAS las rechaza todas de un plumazo

A pesar de apoyarse en informes de expertos científicos, uno de ellos de la empresa vizcaína de biotecnología Genetadi, las objeciones partían todas de presuntos defectos de forma tanto en el proceso del transporte de la muestra de orina —un control fuera de competición dos días antes del campeonato de España— como en el del análisis en el laboratorio de Madrid. La formación del TAS las rechaza todas de un plumazo, algunas veces porque ni siquiera se produjeron los defectos de forma denunciados y otras porque el ciclista no es capaz de probar que tales defectos tuvieran un efecto en el resultado del análisis.

Los árbitros consideran incluso peregrina la tesis mantenida por Astarloza de que la presencia de EPO en su orina podría deberse a que el control se efectuó apenas dos minutos después de salir de una sesión de cámara hipobárica, un entrenamiento a una altitud simulada de 3.000 metros. “Pese al testimonio de su entrenador, el doctor Cuesta”, dice el laudo, “la formación duda de que tal sesión tuviera lugar, y también de que, aunque se hubiera celebrado, afecte al análisis”.

Otro ciclista español, Óscar Sevilla, está a la espera de una decisión del TAS. El ciclista manchego fue sancionado seis meses por la federación española y la UCI ha recurrido al TAS solicitando dos años por un positivo por éster de almidón, el mismo producto que le costó dos años a Mosquera. En la vista, que tuvo lugar en Lausana hace una semana, la formación lamentó ante el abogado de Sevilla que el ciclista hubiera preferido irse a correr la Vuelta a México (que ganó) a acudir a defenderse a Suiza.

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