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El “equilibrado” y el meritorio

Mourinho defiende a Coentrão de la afición del Madrid y de Marcelo

Fabio Coentrão, durante el partido ante el Apoel Ampliar foto
Fabio Coentrão, durante el partido ante el Apoel AFP

La Champions es el gran escaparate. Lo sabe José Mourinho, que reserva para ella a los jugadores que quiere valorizar. De los que necesitan exposición para mantener su cotización, el primero es Coentrão. Consciente de ello, el entrenador del Madrid le ha hecho jugar en siete de los nueve partidos disputados. Así, contra el Apoel fue titular otra vez en detrimento de Marcelo, que, pese a su excelente rendimiento, ha sido relegado a meritorio por quien ha hecho muy poco para ganarse el puesto, por quien no ha demostrado cualidades como las suyas cuando el equipo lo requiere. Como en Nicosia, donde la entrada del brasileño por el luso en la segunda mitad coincidió con la mejoría del Madrid, que pasó del 0-0 al 0-3.

Coentrão es quien despierta más controversia en la afición. El Bernabéu manifiesta hacia él una creciente animadversión por su precio, 35 millones, aún injustificado; el hecho de que comparta representante con Mourinho y la amenaza que supone para Marcelo.

El brasileño rinde más

Mourinho justifica su inclusión al considerarle un futbolista más “equilibrado” que su rival. Esto se traduce en una mayor disciplina táctica, acompañada de una presunta capacidad superior para defender. Frente al Apoel, el técnico admitió que en la primera hora se propuso no encajar goles, para lo que puso a Coentrão hasta que precisó atacar para desatascar el partido. Los números desmienten que el portugués sea más eficaz atrás que el brasileño. En la Liga roban los mismos balones: uno cada 11 minutos.

Las estadísticas no revelan diferencias defensivas notables. En cambio, destacan una evidente superioridad de Marcelo con el balón. Duplica a Coentrão en los pases buenos y lo cuadruplica en los remates. Su clase al ataque le destaca con dos asistencias por ninguna de su competidor. En Nicosia dio el 0-2 a Kaká.

Para defender a Coentrão no titubeó Mourinho. Incluso restó valor al trabajo de Marcelo: “A los que entraron en el segundo tiempo les fue más fácil jugar porque el rival estaba en declive físico y psicológico”.

El técnico desarrolla un discurso complejo a favor de Coentrão, cuya contratación exigió. Pero al Bernabéu no acaba de convencerle. Quizá por eso, para no exponerlo al rechazo de la afición, le resguarda: los únicos encuentros de la Champions que no jugó fueron el Madrid-Ajax y el Madrid-CSKA.

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