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FÚTBOL | LIGA DE CAMPEONES

A los pies de Özil

El mediapunta del Madrid recupera su mejor versión: lleva 18 pases de gol, 12 de ellos en los últimos dos meses y medio

Özil da un taconazo durante un partido de esta temporada. Ampliar foto
Özil da un taconazo durante un partido de esta temporada.

El que vio a Higuaín antes de que arrancara, el sábado en el campo del Betis, fue Özil. Recibió el balón de cabeza de Khedira y, de primera, se lo lanzó al Pipa. Fue el gol del empate a uno del Madrid y la 18ª asistencia del alemán. Nadie ha repartido más pases de gol que Özil en las tres competiciones (los que más se le acercan son Messi, con 17; Di María, con 13, y Cesc, con 12).

La primavera de Özil empezó a finales de diciembre. Desde entonces, el mediapunta ha recuperado rapidez y brillo. Fútbol siempre tuvo, pero iba a una velocidad, a un ritmo, inferior respecto al del equipo. “Quizás antes no estaba al mismo nivel que la temporada pasada”, dijo Aitor Karanka a finales de enero. No lo estaba. De hecho, en el primer tramo de la temporada (desde septiembre hasta mediados de diciembre) solo jugó dos partidos enteros. Entraba en las segundas partes para dar relevo a Kaká y, cuando no, acababa asfixiado pasada una hora, como ocurrió en Anoeta. Era la versión sin chispa de Özil. Hombre clave el curso anterior, empezó el nuevo siendo siempre sustituido antes de tiempo.

Según José Mourinho, el problema de Özil no era físico, sino de competencia. “El año pasado era el único diez, este año está Kaká, está Coentrão... El equipo es mejor, tiene más soluciones y así las cosas es difícil para cualquiera ser titular o jugar 90 minutos enteros”, explicó el técnico portugués en Lyon. A la mañana siguiente se le vio pasear a solas con Özil.

La mejora del alemán ha coincidido con la ausencia por lesión de Di María, ese jugador que, según Mourinho, da al Madrid algo especial, un plus que nadie más que él aporta: la transición cuando el equipo tiene el balón y también cuando no lo tiene. Sin el protagonismo de Di María, Özil se ha liberado. De los 18 pases de gol que lleva, 12 los ha dado en los últimos tres meses (a partir del partido de la Copa contra la Ponferradina en el Bernabéu). Di María fue baja por descanso esa noche y ya no volvió a jugar a causa de una lesión hasta su breve aparición ante el Racing.

Los que más se le acercan son Messi, con 17; Di María, con 13, y Cesc, con 12

Si antes de esa fecha Özil promediaba 65 minutos por partido, ahora promedia 78, en línea con sus números de la temporada pasada. Özil ya hace de Özil y también hace de Di María y de Kaká. Cuando no está el argentino, se desplaza a la banda derecha y cuando no está el brasileño ocupa su lugar en el centro de la línea de tres detrás del delantero. Lo hace con la naturalidad típica de los jugadores talentosos. Sin que se note, sin que le provoque dolor de cabeza. Sin chocarse y perder el sitio en el campo. Lo hace, sobre todo, con regularidad. Tanta que en enero enfiló siete asistencias. Tres de ellas en un mismo partido: contra el Granada, pase de tacón incluido. En Getafe (el Madrid ganó con uno de los marcadores más cortos este curso: 0-1), frente a un viento helado y con el encuentro bajo cero, fue él quien lanzó el córner que cabeceó Sergio Ramos para dar los tres puntos a los blancos.

La participación de Özil en el juego del Madrid ha ido creciendo con la ausencia de Di María. Es como si el alemán se sintiera liberado de la competencia. Lejos quedan las quejas de su padre (en su día, también fue su representante) a la prensa alemana. “Fíjense cómo juega el Barcelona. Ahí hay 10 hombres trabajando para Messi. Özil es el diez del Madrid, pero los demás no trabajan para él. Corre entre 12 y 14 kilómetros por partido, baja a por los balones y los reparte arriba. A la larga, eso cuesta mucha energía”, declaró en octubre al periódico Welt am Sonntag.

Özil corre ahora para todos. Sin cansarse. Encantado de repartir pases de gol.

 

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