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Crónica:GRANADA 0 - ATLÉTICO 0

El Atlético, de mal en peor

El equipo de Manzano, de juego horizontal y remate escaso, empata con un Granada más profundo

De mal en peor. El Atlético, que inició el curso como un equipo presumido, de fútbol tan sugerente como efectivo, se ha deshilachado con el paso del tiempo, a la espera de recobrar todas sus piezas (Silvio y Arda Turan estaban lesionados) y el gusto por el toque. Ante el Granada no liquidó sus deficiencias ?no marca en campo ajeno en la Liga y Falcao no ve puerta desde el 21 de septiembre, desde hace cuatro partidos?, sino que agravó su torpeza. Mientras que el juego del Granada carecía de pausa, el del Atlético, con tres mediocentros atornillados a su parcela, reclamaba una guindilla. No corrió el balón, no jugó el Atlético y no definió el Granada; empate a cero, tablas insípidas.

GRANADA, 0 - ATLÉTICO, 0

Granada: Roberto; Nyom, Íñigo López, Mainz, Siqueira; Martins, Abel (Mikel Rico, m. 59); Fran Rico, Uche (Jara, m. 75), Dani Benítez (Mollo, m. 59); y Geijo. No utilizados: Julio César; Diakhaté, Moisés Hurtado e Ighalo.

Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Domínguez, Luis Filipe; Tiago (Assunção, m. 56), Mario Suárez (Adrián, m. 56), Gabi; Reyes, Falcao (Pizzi, m. 75) y Diego. No utilizados: Asenjo; Perea, Godín y Koke.

Árbitro: Turienzo Álvarez. Mostró la cartulina amarilla a Fran Rico, Gabi, Tiago, Juanfran, Nyom, Miranda y Assunção.

20.000 espectadores en Los Cármenes.

El dibujo táctico pareció estropear al Atlético. Alinear a tres mediocentros rompió el ritmo del juego y desfiguró una personalidad que se granjeó el equipo en las primeras jornadas, tan atildado y diligente en el pase como puntual en el remate. Pero atestar la medular no solo encasquilló el pase en lo ofensivo, sino que también rompió al equipo en lo defensivo porque el rival, con extremos puros, provocó el dos contra uno sobre los laterales, porque Reyes y Diego, perezosos a la hora de bajar, nunca persiguieron a los laterales y porque los dos volantes, reacios a perder su parcela, parecían tener pegamento en las botas. Este Atlético no chuta; todo un guirigay del que el Granada no supo sacar tajada alguna.

Sugería la alineación de Manzano un equipo gallardo, con Juanfran, un extremo habitual como lateral derecho, con Reyes, Falcao y Diego en la punta de ataque. Pero fue, en realidad, una apuesta conservadora porque el balón no rodó y Juanfran no superó la medular. Resulta que Tiago, Mario Suárez y Gabi no son ingenieros y menos ingeniosos con el cuero entre los pies. Los tres jugaron en la misma línea y el balón, por consiguiente, rodó en horizontal y sin profundidad alguna. De nada servía que Reyes pidiera el cuero pegado en el costado derecho; de poco valía que Diego se desplazara con reincidencia hacia el centro para tejer alguna jugada; y menos se rentabilizaba el desmarque de Falcao a la espalda de la zaga, delantero de área para lo bueno y para lo malo, para rematar todo lo que llega, pero incapaz de fabricarse jugadas ni ayudar a la elaboración del juego del equipo.

Más definido está el Granada, que juega a lo mismo en Segunda ?el año anterior? como en Primera. Fabri no quiere aliños en la elaboración ni demora en el pase. Exige que los extremos jueguen abiertos, independientemente de por dónde circule el cuero. Bien pegados a la línea de cal, bien arriba y bien rápidos, como Benítez y Fran Rico, como Mollo, que se quedó en el banquillo de inicio porque entiende el entrenador que le sobran adornos a sus quiebros. Y a punto estuvo de salirle la jugada al Granada, que replicó un estéril ataque del Atlético con un pase kilométrico y preciso del portero Roberto a la carrera de Benítez, que el delantero desaprovechó al rematar con el tobillo, ya delante de Courtois.

Pero el Granada, con bien poco pareció tener mucho para este descascarillado Atlético. Lo aclaró Siqueira, un lateral izquierdo estupendo, que juega a un nivel por encima del resto, que sube y baja como un ciclón, que tiene un pie tan delicado como punzante, que a buen seguro el año que viene viste zamarra nueva. Un remate suyo lo desbarató el siempre entonado Courtois y un centro suyo lo remató Uche al palo. Una suerte, la del testarazo, que explotó el equipo y que padeció el Atlético, horroroso en el área grande porque no atinó a despejar ningún balón aéreo. Así, Íñigo López asustó, Geijo no enfocó tras un saque de esquina y Uche, de nuevo, a la prolongación de otro córner, armó un disparo con la zurda que no vio puerta por poco.

Con el descalabro sobre el tapete, a Manzano no le quedó otra que recomponer el puzle. Puso a Adrián ?revulsivo por naturaleza? y del 4-3-3 pasó al 4-2-3-1 con Diego de enlace. Pero el brasileño, demasiado pendiente de la filigrana, siempre buscó el pase más complicado. No le salió. Algo que tampoco le importó a Adrián, excelente en la carrera y en el desmarque, que tuvo dos ocasiones sin acierto para cerrar el gol. Era otro Atlético, más atrevido y con presencia en el área rival. Pero era demasiado tarde.

"Nos falta eficacia"

"¿Qué le pasa al Atlético que no marca lejos del Calderón?", le preguntaron a Manzano en la rueda de prensa anterior al partido. El técnico, entonces, mostró una sonrisa nerviosa, pero tiró por lo divertido al recordar que solo era en la Liga, en las derrotas ante el Valencia y el Barça. Ayer, sin embargo, se rindió a la evidencia: "Lo hacemos bien en defensa, pero lo negativo es que nos falta eficacia". No se presencia Reyes en el área contraria, Diego no da pases definitivos y se echa de menos el ingenio de Arda Turan. Y, sobre todo, tampoco atina Falcao en el remate, que acumula cuatro partidos sin marcar.

Ayer, Falcao acabó sustituido. "Ha aguantado hasta que han podido sus piernas", argumentó Manzano, que amplió su malestar: "Me voy con mal sabor de boca; no estaba en nuestros cálculos sumar solo un punto en este partido".

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