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Cesc, en la grada

El capitán del Arsenal, pretendido por el Barça, presencia el empate ante el Boca en la presentación de los 'gunners'

Por mucho que le disguste a su entrenador, Arsène Wenger, la imagen de Cesc Fàbregas postrado en la grada del Emirates Stadium en la presentación del Arsenal no deja de ser reveladora. El futbolista catalán, objetivo del Barça, presenció desde la tribuna el empate entre su equipo y el Boca Juniors (2-2) en el primer compromiso de la Copa Emirates, por lo que sigue sin acumular ningún minuto con la camiseta gunner en toda la pretemporada a la espera de que su club selle su traspaso al Barça, que confía en cerrar la operación por un precio inferior a los 40 millones de euros.

Oficialmente, y como apuntó ayer el técnico alsaciano, el jugador sufre unos problemas físicos que ya le impidieron viajar a la gira asiática del conjunto londinense, pero, no obstante, no oculta el alsaciano la delicada situación personal de su capitán. Hoy, Wenger ha vuelto a subrayar que el club no quiere desprenderse de él. "Si Cesc se demuestra que está comprometido con este club y quiere quedarse, no habrá dinero que le haga irse del Arsenal, porque nosotros no estamos en una situación como para vender a nuestros futbolistas", ha recordado.

El técnico ha remarcado que el jugador "quiere profundamente" al Arsenal, pero también al Barça. "Eso demuestra que es un jugador honesto, que es capaz de amar a dos clubes al mismo tiempo. Él se preocupa por este club (el Arsenal) y espero que pueda mantener esta postura", ha insistido. Por ello, se ha mostrado tajante a la pregunta de si debería nombrar un nuevo capitán. "Ese no es mi problema, sino que mañana podamos jugar un buen partido. Fàbregas no está ahora en mi cabeza porque mañana no va a jugar, no veo porqué tengo que preocuparme ahora por esto", ha manifestado.

Tajante, en la misma línea, se expresó su presidente, Peter Hill-Wood, en las páginas del Daily Star. "La pelota está en el tejado del Barcelona. Hicieron una primera oferta de 30 millones de euros y otra superior. Si quieren comprar al jugador, tienen que pagar el precio justo. Y si nos fijamos en lo que se está pagando en otros lugares, no creo que lo que estamos pidiendo (40 millones), no sea razonable", argumentó el mandatario.

Más comprensivo se muestra Thierry Henry, delantero de los New York Red Bull y leyenda del club de Highbury. "El Arsenal puede sobrevivir sin Cesc Fàbregas", apunta el francés en The Guardian; "el club siempre es más grande que un solo jugador. En mi época teníamos un gran equipo. No era una cuestión de uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis o siete jugadores. Era un esfuerzo colectivo, de todo el equipo". Henry, máximo artillero de la historia del Arsenal, se medirá mañana a su exequipo y probablemente tenga la oportunidad de charlar un rato con su amigo Cesc.

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