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Análisis:

Magnussen no lo tiene tan fácil

James Magnussen, un recién llegado al panorama internacional, ha reventado el equilibrio de fuerzas en el 4x 100 libre. Pero la final del hectómetro crol está muy abierta. El primerizo es un australiano de 19 años que paró el crono en un tiempo de 47.49s en la primera posta del 4x100, una marca estratosférica que supondría un aplastante récord del mundo si nunca hubiese existido el bañador impermeable. Estamos hablando de cuatro décimas por debajo del anterior récord mundial de Van den Hoogenband, único capaz de bajar de los 48 segundos en toda la década 2000-2010. Con esta actuación, Magnussen reventó a Phelps en lo que es su especialidad en el 100 libre: la segunda piscina. Cuando Michael se vio volteando en cabeza, su confianza de llegar primero dando una gran ventaja a Estados Unidos, estaba al 100%. Hasta que apareció el australiano por la calle dos y les dijo a todos: 'Señores, ¡hasta luego!'.

Fue la carrera perfecta para Magnussen, un especialista de los segundos 50 metros, como Phelps, pero aún más consistente. Una carrera en la que sólo la calle uno pasó por debajo de 23 segundos (22.99s), y se puede decir que esto es un pase lento, le venía muy bien a Magnussen, que pese a no ser de los más rápidos, pudo verse en cabeza y afrontar la vuelta con más confianza. Hizo el último largo en 24.39s, la vuelta más increíble que se haya visto. Es el único hombre capaz de mantener tanta velocidad transcurridos 30-40 segundos.

Pese a todo, Magnussen no es más favorito que Cielo, Adrian, Hayden, Gilot o Meinard (nadador del mismo esquema de carrera que él y que Phelps). En las semifinales, Magnussen se ha enfrentado a Cielo y a Adrian, el americano, y éstos sí que van fuerte la primera piscina. Lo han hecho en 22.5s Adrian y 22.7s Cielo. Magnussen ha hecho el mismo pase que en su relevo, pero medio segundo por detrás de la cabeza. En este tipo de carrera le ha sido más difícil mostrar la vuelta mágica. Aún así ha remontado y ha ganado en el último suspiro, parte con mejor marca para la final y voto por una medalla para él. El color es imposible de saber. Su marca no cuenta más que la experiencia de Cielo o las ganas de Adrian.

La historia no ofrece precedentes alentadores para Magnussen. Hay muchos ejemplos de marcas brutales en la primera posta del 4x100 el primer día de campeonato sin rematar en la final del 100 libre. En la última década tenemos al australiano Michael Klim, 48.18s en primera posta en los Juegos de 2000, récord del mundo por entonces. Klim sólo fue 3º en el 100 libre y su récord le duró menos de 72 horas. En 2004, en Atenas, Roland Schoeman apareció en el 4x100 con 48.16s en primera posta asegurando para Sudáfrica la victoria más emocionante de estos Juegos. Pero en la prueba en línea Pieter Van den Hoogenband, que venía entre subidas y bajadas, apareció en el momento oportuno y le amargó la fiesta al africano. Y por último, Eamon Sullivan, el australiano que en los Juegos de Pekín hiciera récord del mundo en primera posta en el 4x100, (47.24s) y también en semifinales, (47.05s). Bernard le arrebató el oro en la final individual.

Así que mucho cuidado en esta prueba, la de las sorpresas, la más abierta que existe junto con los 50 libres. La carrera donde todos quieren y pueden ganar.

Javier Noriega es plusmarquista española de 50m libre y compitió en los Juegos de Pekín.

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