Colombia juega, Falcao resuelve

El delantero desmonta a la zaga de Bolivia y clasifica para la siguiente fase a la selección 'cafetera', de cuantiosos registros y excelente puntería

El fútbol de Colombia no es tan plástico como el de Brasil ni tan ordenado como el de Paraguay. Ni tan siquiera es tan eléctrico como el de Uruguay o tan alegre como el de Costa Rica. Pero es, sin lugar a dudas, el más efectivo de la Copa América, el más fiable e incómodo para los adversarios porque no saben cómo afrontarlo. Así lo aclara y ejecuta Radamel Falcao, un delantero superdotado del remate, un ariete sin límites; así lo certificó Bolivia, que no supo dar réplica alguna a los cafeteros y que se marcha del torneo sin decir ni pío, más allá de las jugadas de estrategia que le propiciaron el sonoro empate contra Argentina.

Con un abanico de registros estupendo, Colombia sabe a lo que juega, pero los adversarios no aciertan a descubrirlo. La selección de Darío Gómez se abriga con frecuencia en su campo, con las puntuales coberturas defensivas como seña de identidad. A veces, sin embargo, gobierna el balón y se despliega alrededor de él. Y las menos, pretende un duelo de ida y vuelta, focalizando las ofensivas desde los costados. Un surtido que maneja a su antojo, que resquebraja cualquier esquema. Algo posible, en cualquier caso, porque los adversarios no le discuten el balón sino las parcelas del campo, porque no le arrebatan el esférico y le encierran en su área. No lo hizo Costa Rica porque le jugó con demasiado respeto, tampoco lo logró Argentina, sin pie para la construcción, y menos lo consiguió Bolivia, rota en defensa, perdida ante tantas versiones y puntería.

COLOMBIA, 2 - BOLIVIA, 0

Colombia: Martínez; Armero, Perea, Yepes, Zúñiga; Dayro Moreno (Rodallega, m. 46), Abel Aguilar; Adrián Ramos (Soto, m. 79), Guarín (Cuadrado, m. 51), Gustavo Ramos; y Falcao.

Bolivia: Erwin Arias; Hoyos, Raldes, Amador, Lorgio Álvarez, Edivaldo Rojas (Vaca, m. 63), Robles, Ronald García, Campos; Arce (Pedriel, m. 75) y Martins (Peña, m. 61).

Goles: 1-0. M. 15. Falcao rompe el fuera de juego y resuelve tras el pase de Dayro Moreno. 2-0. M. 28. Falcao, de penalti.

Árbitro: F. Chacón (México). Amonestó a Campos.

Estadio Estanislao López. 20.000 espectadores.

Estéril en la ofensiva porque apenas reciben balones en condiciones favorables, la flaqueza de Bolivia llega, sobre todo, en defensa. Resulta que a Quinteros le agrada la idea, sugestiva pero temeraria, de tirar el fuera de juego. Pero no le funciona. Entre otras cosas, porque el equipo gira en torno a los dos medio centros, Robles y Ronald García, figuras de mucho músculo y escaso toque, demasiado retrasados y sin iniciativa para adelantar las líneas. Así, Bolivia no aprieta a los medios rivales y, por consiguiente, tampoco limita el tiempo de reflexión y ejecución del pase adversario. Por eso, Dayro Moreno levantó la cabeza, atendió al hiriente desmarque de Falcao y le puso el balón delante del portero. Un caramelo para el 9, que nunca falla. Balón raso y cruzado al otro palo, a las redes. Después fue Armero -lateral izquierdo del Udinese con una pinta estupenda porque no pone reparo alguno al ataque y porque se corrige a tiempo en su área- el que hurgó en la llaga. Salió escopeteado, aprovechó un terrible fallo de la zaga rival, que entre dos no supieron despejar el esférico, y se metió en casa ajena hasta que Amador, desesperado por recobrar la posición, le derribó de forma tan vistosa como clara. Falcao, desde los 11 metros, resolvió de nuevo.

Sin más ambición que la de dejar correr el tiempo y la de no sufrir contratiempo en forma de lesión, Colombia rebajó el ritmo, hasta el punto de que le dio relevo a Guarín. Y salió el revulsivo Rodallega para recuperar un dibujo con dos puntas, argumento que reclama la grada -también está el fenomenal Teófilo Gutiérrez en el banquillo-, pero que Falcao desarticula con su terrorífica efectividad. Aparecieron entonces, a cuentagotas, Jhasmany Campos y Arce, los dos futbolistas más talentosos de Bolivia, que mezclan bien pero que carecen de apoyos y, de paso, de soluciones ante las abigarradas zagas contrarias. Dos gotas de ingenio sin continuidad; un lastre para Bolivia, que se despide antes de tiempo de la Copa América. Sigue adelante Colombia, un equipo entero y con Falcao, con mucho gol.

Falcao trata de llevarse el cuero ante la entrada de Ronald García.
Falcao trata de llevarse el cuero ante la entrada de Ronald García.OMAR TORRES (AFP)
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