"Si el Madrid vuelve a sobrepasarse, romperemos relaciones"

Sandro Rosell, presidente del Barcelona, asegura que el club da "segundas oportunidades", pero que no tolerarán acusaciones como las de esta temporada.- Afirma que Cesc ya no vale 40 millones

Quiso esperar el presidente del Barcelona, Sandro Rosell, a contestar una serie de provocaciones llegadas desde Chamartín por "responsabilidad deportiva y social". Así lo ha confirmado este mediodía en una extensa conferencia de prensa en el Camp Nou. Pero se reservó el derecho a la pataleta. Y, aunque ha explicado que la denuncia pública de hoy no supone una ruptura de las relaciones institucionales con el Real Madrid, porque "el Barça siempre da segundas oportunidades", ha exigido a la institución que preside Florentino Pérez a que no se repitan hechos como los de este curso. Los más llamativos, la acusación de dopaje vertida desde la Cadena Cope y que el Madrid no negó de inmediato, sino con el tiempo; y, por otro lado, las declaraciones del entrenador, José Mourinho, quien dijo que le daría "vergüenza" ganar una final de la Champions como lo hacía el Barça, presumiblemente con favores arbitrales.

Más información
El Real Madrid contesta a Rosell: "Es incomprensible"
El marrón de Rosell

"Nos provocaron, pero nos aguantamos. Nuestro equipo ha conseguido ser admirado en todo el mundo por los valores que representamos: dignidad y honor. El Madrid, sin embargo, realizó una serie de acusaciones con un solo objetivo: conseguir fuera del campo lo que no podían conseguir dentro de él, acusaciones sin ningún tipo de argumentos ni escrúpulos", ha afirmado. De momento, el club respondió con hechos, a la primera gran ofensa, la de la denuncia de dopaje, con una demanda puesta a la Cope; a la segunda, en la que se acusó a algunos azulgrana de racistas y "con la que pretendían que algunos de los futbolistas no pudieran jugar la final de la Champions", con una denuncia ante la UEFA. La única exigencia de hoy de Rosell, aún sin la disculpa pública de Florentino Pérez, es que situaciones como esta no se repitan el próximo año. "El Madrid ha sobrepasado la rivalidad deportiva", señaló. "Si esos límites de la deportividad se vuelven a traspasar estaremos obligados a romper nuestras relaciones institucionales, hecho que no deseamos, pero no nos temblarán el pulso", añadió el presidente, acompañado por toda su junta directiva.

Respecto al motivo de la convocatoria, el balance de la temporada, Rosell ha citado tres momentos como los más emocionantes: el 5-0 al Madrid, "que dio la vuelta al mundo"; la celebración de la final de Wembley frente al Manchester United; y el regreso a los terrenos de juego de Abidal. La decisión deportiva más complicada, ha dicho, fue quitarse de encima a Ibrahimovic, operación por la que la que perdieron 50 millones de euros, cantidad que ha avalado la junta. Si bien, las preguntas se han centrado en la posible llegada del jugador del Arsenal, Cesc Fàbregas, del que dice que no sabe si le interesa al Barcelona, porque de eso se encarga Andoni Zubizarreta: "No sé si tenemos interés en Rossi, ni en Alexis, ni en Cesc", ha soltado. Sin embargo, supone que el catalán quiere estar en el Barça "como la mayoría de los jugadores", y, advierte, en el caso de que el club esté interesado pagará sólo la cantidad que pueda asumir: "No tiraremos la casa por la ventana. Y si el año pasado ofrecimos 40 millones por Cesc, un año después, tras la amortización del jugador, ya no vale 40 millones".

El club, ha confirmado Rosell, dispone de 45 millones para los fichajes y solo como medida extraordinaria podría adelantar parte de lo presupuestado para esta partida del año próximo. Algo que, afirma, no quieren hacer, pues el objetivo es seguir reduciendo deuda, la actual asciende a 483 millones tras haberla reducido en 50 millones.

Sandro Rosell, presidente del Barcelona, en la rueda de prensa de hoy.
Sandro Rosell, presidente del Barcelona, en la rueda de prensa de hoy.ALEJANDRO GARCÍA (EFE)
Vídeo: AGENCIA ATLAS

Regístrate gratis para seguir leyendo

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS