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Giovani encuentra su sitio

El mexicano, que seguramente saldrá de inicio ante el Málaga, destaca en el Racing tras varios años de desengaños en Inglaterra y Turquía

Giovani dos Santos (Monterrey, México; 1989) no ha tardado mucho en adaptarse al Racing de Santander. Tras brillar en el Mundial y el ocaso en el Tottenham, se presentó ante la sociedad santanderina jugando unos 30 minutos y forzando el penalti que dio la victoria a domicilio en Getafe. Una semana después, marcó con la zurda, su pie preferido, uno de los goles del empate a dos ante el Villarreal, y luego anotó dos tantos - uno con la derecha y uno de cabeza, para completar el repertorio- a la Real Sociedad y en el campo del Espanyol, que significaron sendas victorias (2-1). Cuatro jugadas que valen siete puntos, que permiten al Racing no estar con el agua al cuello y presentarse mañana con cuatro puntos de ventaja al choque ante el Málaga (17.00, PPV), que con 33 puntos y junto al Zaragoza, marca la cuota de descenso.

Formado en la cantera del Barça, el estilo azulgrana marca su DNI. Antes de Santander, pasó por el fútbol inglés, donde no cuajó en el Tottenham -ni en el Ipswich Town, donde estuvo cedido tres meses-, y probó fortuna sin demasiado éxito en Turquía con la camiseta del Galatasaray a las órdenes de su ex técnico azulgrana, Frank Rijkaard. A Giovani le van los campos españoles. "El juego británico es muy rápido y mucho más directo, vertical. El fútbol turco es agresivo, de mucho contacto. Aquí me siento más cómodo, hago lo que me gusta, tocar la pelota", explica el extremo, que pese a sus múltiples experiencias todavía tiene que cumplir 22 años en mayo.

La de Giovani es la historia de un talento precoz, que conoció la gloria muy pronto. Con 18 años ya sumó 38 presencias (28 en la Liga) con el Barça, el último año antes de que empezara la era Guardiola. Pero entorno a él se generaron expectativas a las que no supo responder. "Aunque lo respeto, no entiendo que mi público me silbe", se desahogó un día después de sufrir los abucheos del Camp Nou, siempre exigente, poco dado a aplaudir las individualidades. Hoy, con la distancia de los años, Giovani ya no es tan tajante. "No guardo ningún tipo de rencor por el ambiente barcelonés. Es verdad que era muy exigente, pero aprendí mucho y me trataron fenomenal en el club. Muchas cosas de las que hoy hago bien en el campo se deben a aquellos años", relata, conciliador. Entre otras cosas porque en la cantera del Barça juega ahora su hermano menor, Jonathan. Y porque quiere quedarse en la Liga, toda vez que está a préstamo en el Racing, todavía vinculado con el Tottenham hasta 2013.

Marcelino García Toral, el técnico del Racing, espera alargar la cesión. "Me encantaría que se quedara la próxima temporada. Y mucho", remarca Marcelino enviando un mensaje al dueño del club cantabro, Ali Syed, que en estos días tiene que resolver problemas pendientes más urgentes, como la deuda del club con Hacienda y con once de los futbolistas del equipo a los que el empresario indio aún no ha abonado los pagos atrasados, contrariamente a lo anunciado el día en el que se hizo con el Racing. "Sigo perteneciendo al Tottenham, no planeo mi futuro ahora", precisa Giovani, acostumbrado a irse de Londres para volver a final de temporada, como hizo tras los meses en el Ipswich y en el Galatasaray. "Ambas fueron experiencias muy útiles. Los únicos momentos complicados fueron cuando no jugaba". Es decir, con el Tottenham.

Marcelino, mientras, mima a su joya: "En Londres se entrenaba poco porque jugaban cada tres días y él, quedando en el banquillo, no tenía unas condiciones mínimas cuando llegó al Racing. Por eso en los primeros partidos no empezó de titular. Pero cuando está en forma, sus cualidades le garantizan el puesto. Es muy disciplinado tácticamente y en el aspecto ofensivo es desequilibrante. Tampoco hay que pedirle mucho defensivamente para que no sea condicionado al momento de inventar".

El último partido ante el Deportivo de su amigo Guardado, Giovani salió otra vez del banquillo -la séptima en once presencias- por un problema en la cadera. Pero mañana estará en el campo desde el primer minuto. "Creo que sí, está muchísimo mejor y seguro que va a llegar", confía Marcelino. Cuando lo dice, tras haber enumerado sus cualidades, parece como que quiera abarcar horizontes más amplios de los que se refieren al partido de mañana.

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