La Liga en cuatro partidos

Guardiola eleva la exigencia ante el Sevilla y los compromisos previos a la visita al Bernabéu

El Barcelona vuelve a Sevilla y Guardiola se pone malo solo de pensar lo mucho que sufrió la última vez que visitó el Nervión con la Liga en juego. Según reconoció ayer, la pasada temporada sufrió en el Sánchez Pizjuán como nunca lo ha hecho desde que se sienta en un banquillo: "No lo olvido, fueron los peores 20 minutos de mi vida, con 0-3 y ellos con 10, sentí que se nos escapaba la Liga".

Guardiola está convencido de que el del Sevilla es uno de los campos más complicados de la Liga, básicamente por una razón: la entidad del rival. "Ha ganado muchos títulos en los últimos años, es un equipo de los grandes, un clásico, con muy buenos jugadores, muy característico, saben usar muy bien el ataque directo con sus atacantes aunque ahora, con Rakitic, también tienen más continuidad en el juego. Lo abre a las bandas porque tiene extremos puros como Navas, Perotti y Capel. Es un equipo muy característico por su forma de jugar, que descarga con Kanouté, juega muy directo con Negredo...". Además, admitió que la hinchada hace más complicado el campo: "Tiene una de esas aficiones que generan mucha admiración por cómo animan, por cómo ayudan".

Guardiola siempre le ha dado la razón a Luis Aragonés cuando sostenía que la Liga se decide, para bien o para mal, en las 10 últimas jornadas, así que llegados a este punto, lo tiene muy claro: "Ha llegado la bajada. Hay una pequeña Liga antes de llegar al Bernabéu, una Liga de cuatro partidos y 12 puntos que se ha de ganar antes de jugar en el Bernabéu", admitió mirando al calendario.

Resulta que el Barcelona, que visitó Mestalla en su última salida, juega en Sevilla (21.00, Canal+), y viaja a Vila-real en 15 días, antes de medirse al Madrid. Cuatro desplazamientos seguidos contra cuatro rivales de aúpa, los más difíciles del campeonato. Esas cuatro jornadas, según el técnico, formar un pequeño torneo en sí mismo: "Marcarán el futuro del campeonato", insistió Guardiola al referirse a los partidos contra el Sevilla, el Getafe, el Villareal y el Almería, antesala de la visita a Madrid. "Lo sabemos desde agosto, cuando salió el calendario. Es lo que hay, hemos de jugar todos contra todos, ¿no?", relativizó el técnico.

Convencido de que su equipo no levantará el pie del acelerador -"si algo tienen estos jugadores es que se han relajado muy poco a lo largo de estos años"- el entrenador lanzó uno de sus mensajes lapidarios: "Podemos perder si el contrario es mejor, pero somos muy conscientes de que si queremos celebrar algo, nos lo tendremos que ganar", advirtió. "El Madrid será el rival hasta el final. Nos deberemos ganar las cosas nosotros: la final de Copa, lo que seamos en la Champions, y por supuesto la Liga también. Para ser campeones, ninguno y menos el Madrid regalará nada, nos lo deberemos ganar todo nosotros".

No cree, sin embargo, que la Liga se decida en el Bernabéu. Lo dice por experiencia: "Los partidos contra el Tenerife y Xerez en casa, fueron muy difíciles. Este año jugamos los tres últimos partidos contra Levante, Deportivo y Málaga, que pelearán por los puntos porque de ellos dependerá seguir en Primera o bajar a Segunda".

De momento, para el estreno en esta Liga de cuatro jornadas, Guardiola se lleva a Sevilla todo lo que tiene disponible. Se queda en casa otra vez el capitán, Carles Puyol, que es baja desde el 18 de enero y que se ha perdido 13 partidos por una tendinopatía en la rodilla izquierda. "Es una lesión importante, que exigió unos procesos. Cumplió los plazos y trató de llegar contra el Arsenal", explicó el técnico. Pero resulta que "notaba unas pequeñas molestias". O sea, que dio un paso atrás al intensificar las cargas. Y ahí sigue. Guardiola espera tenerle de vuelta al grupo en un tiempo no muy largo. "Era una lesión importante y ha tenido una mejora importantísima pero aún no para competir", explicó.

Guardiola, durante un entrenamiento.
Guardiola, durante un entrenamiento.ENRIC FONTCUBERTA
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